8 de diciembre de 2021 | Actualizado 12:59
Manuel Enterría Director de Logística de Alimerka

“Aún hay muchas empresas de transporte escépticas sobre el presente del gas natural vehicular”

Manuel Enterría, director de Logística de Alimerka | Alimerka

Perfil

Manuel Enterría
Manuel Enterría
Cuenta con una carrera universitaria en Ingeniería de Minas. Ha desarrollado su actividad profesional en Auditoría Externa, Interna y Controlling en empresas como Arthur Andersen, Deloitte, Grupo Rio Narcea y Linpac Packaging. Se incorporo a Alimerka en 2009 y, desde hace ocho años, ejerce la dirección de Logística de esta cadena asturiana de supermercados.

El sector de la alimentación no es ajena a la apuesta generalizada por la sostenibilidad. En su caso, pasa tanto por alargar el tiempo de vida de sus productos como por la gestión de su cadena de suministro y el transporte de última milla. Lo saben bien en Alimerka, cadena asturiana de supermercados que practica el comercio de proximidad desde sus inicios y que centra su estrategia en un reparto sostenible desde hace nueve años. Según su director de Logística, Manuel Enterría, el uso de taquillas refrigeradas “ha venido para quedarse” y ya funciona en otras tiendas que la compañía posee en el norte de España. Además, Alimerka ha adquirido recientemente el primer camión 100% eléctrico del sector alimentario, lo que coloca a la compañía como pionera en sistemas de transporte sostenible.

¿Cuáles han sido las mejoras más relevantes en la logística de la compañía?

Desde 2012, Alimerka lleva impulsando una logística sostenible y en búsqueda de la eficiencia. Somos un distribuidor peculiar, porque tenemos un modelo de proximidad y un único centro logístico ubicado en Lugo de Llanera (Asturias) desde el cual se sirven nuestras 168 tiendas y una serie de pequeños clientes externos. Ese modelo hace que haya que planificar muy bien el transporte de mercancía por carretera. En 2012, la flota de furgonetas que teníamos dedicada al reparto de pedido online, que se prepara en tienda y se lleva al cliente a su domicilio, empezó a renovarse para que fuesen vehículos eléctricos. En 2015, para el reparto de pedidos en tiendas, probamos con camiones de Gas Natural Licuado (GNL), que no los tenía nadie. Buscábamos la reducción de emisiones de CO2 en un 20%, de la contaminación acústica, y de óxidos de nitrógeno, frente al camión diésel al que estábamos acostumbrados. Nos dimos cuenta de que no era un cambio inviable desde el punto de vista empresarial y económico, así que en 2019 toda la flota de camiones se convirtió a GNL.

“Tendremos más camiones eléctricos, pero no a nivel general, porque su autonomía es urbana”

Respecto a ese primer camión 100% eléctrico, ¿cuándo seguirán ampliando su flota con más vehículos de este tipo?

Lo del camión eléctrico no deja de ser una evolución más. En los cambios en logística sostenible, llevábamos años sondeando el mercado y cuando hemos visto que la tecnología se ha convertido en realidad, a la primera oportunidad que surgió, nos lanzamos. Hemos adquirido esta primera unidad y tenemos intención de adquirir más en el futuro, pero en ningún caso a nivel general porque las autonomías de esos camiones son para reparto urbano. Estamos situados en el centro de Asturias, tenemos las tres grandes ciudades (Oviedo, Gijón y Avilés) muy cerca, y el plan a corto plazo es testear ese camión para reparto en ciudad. Si todo sale bien, ampliaremos las unidades, pero no hay nada decidido. Además, no hay muchas unidades disponibles en el mercado y que se puedan comprar en un concesionario. Lo que nos interesa realmente es dar todo el servicio de tiendas en sitios cercanos al centro logístico con camión eléctrico, sobre todo teniendo en cuenta que tenemos paneles fotovoltaicos en el centro. En ese sentido, si usamos camiones eléctricos para reparto de corta distancia y la electricidad la producimos con los paneles, estamos cumpliendo con la economía circular.

¿A cuántos supermercados suministran actualmente los camiones propulsados con Gas Natural Licuado?

Servimos ya todos los productos a todas las tiendas, sea a corta distancia o a larga distancia, porque tenemos el modelo muy estabilizado. Con este camión, no hay nada que nos limite. Tiene autonomía suficiente para distancias muy elevadas y el suministro tampoco es problema porque disponemos de una gasinera propia en el centro logístico, así que repostamos allí. Al final, todo se reduce a que hemos ido montado toda la logística en base a la sostenibilidad en el transporte.

¿Por qué deciden, ya en 2012, comenzar a utilizar furgonetas libres de emisiones?

Por la consciencia de la empresa de que el transporte urbano es el que más recorrido realiza y, al final, tendrían una afección contaminante elevada. Esa fue nuestra primera apuesta, aunque por aquel entonces la furgoneta eléctrica fue recibida como ahora el camión eléctrico: en 2012 solo era un poco incipiente y apenas había marcas que tuviesen un modelo. De hecho, había solamente una.

“Con nuestro modelo de proximidad, lo que no sea transporte por carretera no lo necesitamos”

¿Se han planteado en algún momento utilizar otro medio de transporte de mercancías que sea igual de sostenible, pero que no sea por carretera? ¿O eso implicaría cambiar de modelo de negocio a uno de mayor alcance en otros territorios?

No, la verdad es que no. Alimerka es una compañía con capital 100% asturiano y en eso nos diferenciamos también del resto del sector. Estamos enfocados en promover un modelo de negocio de proximidad y de sostenibilidad allí donde operamos. En ese sentido, lo que no sea transporte por carretera no lo necesitamos. Estamos donde estamos, en Asturias, y en menor medida, en Galicia y en Castilla y León, y de momento la empresa está estable. A corto plazo, no hay ningún plan de propagarnos por España.

¿Qué tipo de criterios de sostenibilidad en el transporte siguen a la hora de seleccionar a un operador logístico? ¿Con cuántos trabajan actualmente?

Trabajamos con pocos operadores logísticos porque la mayor parte del trabajo la hacemos nosotros y tenemos bastante poco externalizado. Lo que sí ha ocurrido es que los operadores que trabajan con nosotros, viendo la experiencia que hemos tenido con el GNL, se han unido a ello y ahora tienen una flota de este combustible bastante importante. En lo que sí estamos metidos de lleno es en el estándar Lean & Green de Aecoc, que responde a la necesidad de promover que los proveedores elijan el transporte tendiendo al modelo de sostenibilidad. Es un tema complicado porque hay muchas empresas de transporte metidas, pero no todas convencidas de que el GNL es una realidad. Aún así, peleamos para que el transporte de la mercancía que nos llega también sea sostenible.

El sector de la alimentación fue declarado por el Gobierno como servicio de primera necesidad durante el confinamiento de hace ya algo más de un año. ¿Qué acciones llevó a cabo la empresa en este contexto?

Al principio nos pasó como a todos. Nuestra preocupación y nuestro compromiso se focalizó desde el primer momento en que la cadena de suministro no fallase. Éramos conscientes del impacto sin precedentes que iba a generar la crisis sanitaria, así que nos sentíamos muy responsables de poder suministrar en todo momento los bienes de primera necesidad para la población. Lo que sí se hizo fue reforzar los equipos para afrontar ese incremento bestial de la demanda. El aprendizaje posterior es que hemos juntado a un equipo muy comprometido que ha combatido un escenario muy complejo y sin precedentes.

¿Ha encarecido el Covid-19 las operaciones logísticas en su cadena de distribución?

Yo creo que no, o al menos no en términos de logística. Es más, la logística interna ha crecido sustancialmente en términos relativos y por unidad de servicio. Lógicamente, si tienes más demanda, gastas más en transporte, pero mirándolo por unidades de servicio, por palet o por caja, no hemos subido los costes porque siempre hemos usado nuestros camiones y nuestra cadena de distribución de la manera más eficiente posible, y eso no lo cambió la pandemia. Solamente teníamos más mercancía que mover.

“El ‘Click and collect’ se ha implantado en más tiendas, es un modelo que gusta y funciona”

¿Qué nuevas oportunidades en logística detectan derivadas de la pandemia?

Hay un cambio significativo en la gestión de la venta online, que ha crecido significativamente por los cambios de hábitos de consumo del cliente final y nos hemos adaptado a ello, pero eso no quiere decir que no estemos permanentemente pensando en cómo afrontar ese crecimiento del modelo online. También estamos buscando un surtido mucho más dinámico, procurando que todo esto no afecte a los plazos de entrega, que son muy ajustados; procurando que el coste de almacenamiento sea el mínimo posible. Pero el gran cambio proviene de los hábitos del consumidor, que también supone un cambio significativo para la logística de la empresa.

¿Y cómo ha afrontado Alimerka al aumento de demanda del comercio online?

Hemos hecho un refuerzo de estructuras y procesos y seguimos avanzando en esta dirección, con la finalidad de buscar mejoras en el ámbito de la logística sostenible. Como tendencia con motivo de la crisis sanitaria y en nuestro sector ha experimentado un crecimiento exponencial la compra on-line. Nuestro servicio de ‘Click and collect’ liderado desde el área de, Tranformación Digital, ha supuesto un gran cambio. Se ha implantado en muchas tiendas más porque es algo que al cliente le gusta con la pandemia, funciona y parece que ha venido para quedarse.