26 de julio de 2021 | Actualizado 15:11

Los empresarios avivan el debate del Aeropuerto de Barcelona en un acto a favor de su ampliación

Foment del Treball recuerda que "no nos sobra el tiempo" y apremia a la Generalitat a llegar a un acuerdo rápido de la mesa institucional
Representantes del tejido empresarial catalán durante el acto para reivindicar la ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat | Foment del Treball

La ampliación del Aeropuerto de Barcelona-El Prat ha sumado hoy adeptos. En los últimos días, se ha avivado el debate sobre este proyecto y, en un acto reivindicativo organizado hoy por Foment del Treball, los principales actores del tejido empresarial catalán se han posicionado a favor. Entidades como la Cambra de Comerç de Barcelona, Cercle d’Economia o Pimec, además de Foment del Treball, han manifestado su apoyo al proyecto y han defendido un gran pacto institucional entre Aena, la Generalitat de Catalunya, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) y los ayuntamientos implicados. “La inversión de Aena, sumada a las que Renfe tiene previstas en Catalunya, representarán un gran cambio cualitativo y revolucionario en la conectividad de Barcelona con el mundo”, ha destacado el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre. Asimismo, estas instituciones empresariales han defendido que la ampliación “debe ser plenamente conciliable con el puerto de Barcelona” y que “tiene que permitir el desarrollo armónico de ambas infraestructuras”.

¿QUÉ COMPORTARÍA LA AMPLIACIÓN DEL AEROPUERTO?
Aena ha planteado una inversión de 1.700 millones de euros, que conllevaría la creación de 350.000 puestos de trabajo, de los cuales 83.000 serían directos. Con la actual reivindicación y la elaboración de un manifiesto, las principales entidades empresariales catalanas han defendido la construcción de la terminal satélite y el alargamiento de una de las pistas para dotar al aeropuerto de una “dimensión adecuada” para el papel de hub que busca desempeñar. En concreto, se trataría de un hub para vuelos intercontinentales y de larga distancia, en línea con la voluntad del Comité de Desarrollo de Rutas Aéreas de Barcelona (CDRA). “El coste de oportunidad y de imagen de no llevar a cabo esta inversión sería altísimo para la economía de Catalunya, pues se perdería competitividad y conectividad en un mundo cada vez más global”, han señalado. Asimismo, en el manifesto han asegurado que la ampliación permitiría que la contribución del aeropuerto al PIB catalán pasase del 7% al 9%.

Mientras el Ayuntamiento de Barcelona ha expresado su oposición a la iniciativa, la Generalitat de Catalunya convocará en los próximos días una mesa institucional con las entidades implicadas para debatir la posible ampliación. Sánchez Llibre ha expresado, durante el evento, su satisfacción con la decisión tomada por el Ejecutivo catalán, pero también ha recalcado que “no nos sobra el tiempo y el acuerdo ha de ser rápido”. El presidente de Aena, Maurici Lucena, ya apuntó el pasado mes de abril a la necesidad de que Catalunya dé luz verde a la propuesta de la terminal antes de verano, pues sino se debería esperar al menos cinco años para retomar el proyecto.

El vicepresidente de Catalunya y consejero de Polítiques Digitals i Territori, Jordi Puigneró, también se ha pronunciado respecto a este tema y ha destacado que “no nos podemos permitir el lujo de no tener un aeropuerto preparado para la economía del siglo XXI y, por eso, hemos acordado crear una mesa institucional de trabajo para abordar el futuro de las infraestructuras aeroportuarias de Catalunya y, en concreto, ordenar el debate que se ha abierto estos días sobre la posible ampliación del aeropuerto”. Asimismo, ha señalado que “hemos sido un país industrial y las infraestructuras han sido clave para mover mercancías y personas” y que “ahora tenemos que ser también un país digital y debemos poder mover bit y megabits”.

Passador

Por su parte, el presidente y director general de la aerolínea Vueling, Marco Sansavini, también ha mostrado su apoyo al proyecto y ha destacado “la trascendencia de la decisión que nos espera”. El directivo ha emplazado a “sentarnos a trabajar para encontrar la mejor solución para Barcelona y Catalunya” y ha recordado que “cuando la demanda vuelva a los niveles anteriores de la crisis, nos volveremos a encontrar con un aeropuerto saturado”. Ello implica, según ha explicado, “problemas en la operativa diaria, en la experiencia del cliente, y en la posibilidad de desarrollar las oportunidades de crecimiento de la conectividad”.

En relación a ello, los empresarios catalanes han recordado que la infraestructura aeroportuaria “está agotando su capacidad”, pues en 2019 se registraron cerca de 53 millones de pasajeros, acercándose a su límite de 55 millones. De esta forma, “ahora de lo que se trata es que el aeropuerto, a través de su última ampliación, contribuya a la recuperación económica de Catalunya y a su crecimiento”. Tal como ha señalado el presidente del Cercle d’Economia, Javier Faus, “esta es la última ampliación que haría el aeropuerto, pues está ya consensuado con Aena y las Administraciones, y duraría hasta 2040”.

Por otra parte, el delegado especial del Estado en el Consorci de la Zona Franca de Barcelona, Pere Navarro, también ha insistido durante los últimos días en la “imperiosa necesidad de ampliar el Aeropuerto de Barcelona para convertirlo en un hub internacional que permita una mayor reactivación de la economía, a la vez que se reafirma el potencial de Barcelona como capital mundial de la nueva economía”. En este sentido, ha añadido que “la ampliación también es una oportunidad de convertir una de las mayores infraestructuras de la ciudad en un ejemplo en materia de innovación y sostenibilidad".

De hecho, en términos de sostenibilidad, la propuesta de Aena incluye una ampliación de la superficie protegida superior al 25% en el Delta del Llobregat y la compensación de 1 a 10 los espacios naturales afectados. En este sentido, el exconsejero de la Generalitat de Catalunya Andreu Mas-Colell, ha animado a Aena y a la Generalitat a que diseñen un proyecto y estructura de garantías y plazos en su ejecución que, permitiendo alargar la pista, “configure unos espacios protegidos de calidad superior al actual” y ha señalado que “hay una posibilidad real de que este proyecto se pueda configurar de una forma que las implicaciones medioambientales no solo sean neutras, sino positivas”. Asimismo, ha concluido que “un buen plan será aceptado por una Europa que no quiere hacernos daño y que ya aceptó modificaciones del mismo estilo para el Aeropuerto de Rotterdam”.