26 de julio de 2021 | Actualizado 12:54

Las terminales portuarias europeas temen una nueva exención a las grandes navieras

El G7 ha acordado imponer un impuesto mínimo del 15% a la mayor parte de las corporaciones multinacionales
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La asociación de terminales portuarias europeas Feport ha apoyado en un comunicado la decisión del G7 de imponer un impuesto mínimo global del 15% a todas las corporaciones multinacionales. No obstante, ha señalado que este asunto “es de preocupación inmediata” para sus miembros, ya que “la industria del shipping internacional está presionando para conseguir una exención al nuevo acuerdo de reforma fiscal, pues prefieren continuar beneficiándose del impuesto sobre el tonelaje, es decir, de unas tasas fiscales más bajas”, según ha detallado su secretaria general, Lamia Kerdjoudj-Belkaid.

El convenio fiscal de la OECD cuenta con un anexo que clarifica su artículo ocho, referente al shipping y al transporte marítimo. “El problema es que las organizaciones del shipping se han definido a sí mismas no solo como transporte marítimo, sino también incluyendo la gestión de carga, transporte terrestre y otras actividades complementarias”, ha especificado la secretaria general de Feport. “Esta amplia definición es problemática desde nuestro punto de vista”. En concreto, nunca se les ha consultado sobre la cuestión y, en segundo lugar, porque introduce un riesgo de distorsión de competencia entre las terminales propiedad de las navieras, que se pueden beneficiar del impuesto sobre el tonelaje, y las terminales independientes, que no lo harían.

“Los miembros de Feport quieren que todas las actividades de gestión de carga paguen el impuesto de la OECD”
Lamia Kerdjoudj-Belkaid Secretaria general de Feport

De darse la situación en que las navieras no deban pagar el impuesto mínimo global, Feport ha advertido que “distorsionaría aún más la competencia en el sector de los servicios portuarios para beneficiarlas y socavaría el propósito de la propuesta de la OECD”. Por ello, han reclamado que la definición del shipping “permanezca restringida a las actividades de transporte marítimo puro, y no vaya más allá”, tal como ha señalado Kerdjoudj-Belkaid. “Los miembros de Feport quieren que todas las actividades de gestión de carga, incluyendo las que son propiedad de las navieras y las que no, sean sometidas al impuesto mínimo global BEPS2, quieren pagar impuestos”.

De esta forma, la federación europea ha solicitado a la OECD que se incluya la gestión de cargas o estiba en el marco del BEPS Pillar 2 “para asegurar una competición justa” y que todos los segmentos sean gravados por igual. “Consideramos que la recuperación será posible si todas las industrias contribuyen en este esfuerzo”, han defendido sus miembros. En relación a ello, el presidente de Feport, Gunther Bonz, ha asegurado que, de no incluirse la gestión de la carga “la única alternativa sería eximir todas estas actividades, así como los transitarios y transportistas” y que “ello iría en contra del propósito de este acuerdo histórico, y no es lo que queremos”.

Las terminales advierten de que una exención distorsionaría “aún más” la competencia en el sector

Por otra parte, la federación ha debatido de qué forma convertir las futuras reglas en oportunidades para las compañías. En este sentido, han señalado que será “crucial” para las corporaciones que deban informar sobre sus actividades según los objetivos del impuesto saber qué criterios tendrán que cumplir. Asimismo, también han valorado de forma positiva la propuesta de la Comisión Europea sobre subsidios extranjeros y han expresado su deseo de que incluya a todas las industrias del sector marítimo y fluvial.