22 de septiembre de 2021 | Actualizado 17:20

Wallenius y Alfa Laval se alían para desarrollar la propulsión eólica en el transporte marítimo

El primer desarrollo se implementará en un Pure Car & Truck Carrier de la naviera con el objetivo de que esté navegando en 2025
Alfa Laval

La compañía energética Alfa Laval y la naviera Wallenius Wilhelmsen han creado una empresa conjunta, denominada AlfaWall Oceanbird, que proporcionará soluciones innovadoras de propulsión eólica para buques de carga y conseguir así un transporte marítimo sostenible. El objetivo de las compañías es disponer del primer sistema Oceanbird a bordo de un buque dentro de cinco años. La primera instalación se implementará en un Pure Car & Truck Carrier de Wallenius, con capacidad para transportar 7.000 automóviles y que reducirá las emisiones hasta el 90% en comparación con los buques de mayor eficiencia energética que existen en la actualidad, han indicado ambas firmas.

La tecnología se ha desarrollado para buques de carga con la ambición de extenderla a otro tipo de barcos

Alfa Laval ha destacado que, si bien la tecnología se ha desarrollado inicialmente para buques de carga, “la ambición es expandirla a cruceros y otros buques según la demanda del mercado”. El presidente de la compañía, Tom Erixon, ha afirmado que cumplir “con la ambición de descarbonización de la industria del transporte marítimo requerirá múltiples soluciones nuevas”. “En esta nueva empresa conjunta”, ha añadido, “combinaremos la experiencia de Alfa Laval y Wallenius, lo que nos permitirá desarrollar un tipo de embarcación completamente nuevo e innovador, que pueda contribuir a los objetivos de descarbonización”. Por su parte, El presidente de Wallenius, Jonas Kleberg, ha destacado que al igual “que hicimos con PureBallast, ahora incorporaremos a Oceanbird a esta asociación con Alfa Laval”. Kleberg ha subrayado que juntos “proporcionaremos una solución poderosa para el transporte sostenible”.

Wallenius ha señalado que el objetivo es “tener un diseño listo para contratar la construcción de este buque a mediados de 2022, y esperamos que el barco terminado zarpe en el año 2025, sujeto a una evaluación integral de viabilidad”. Para aprobar la prueba, el barco debe cumplir con los estándares regulatorios relacionados con la seguridad y el desempeño técnico. “También deben satisfacerse las necesidades operativas”, ha añadido la naviera, “como la idoneidad para el despliegue en múltiples rutas comerciales globales y la capacidad de maniobrar en puerto con mal tiempo”. Orcelle Wind, nombre del proyecto, podrá navegar a velocidades de entre 10 y 12 nudos a vela, “que puede aumentarse con la ayuda de un sistema de energía suplementario a bordo”, ha indicado la compañía. Además de los automóviles, el buque de propulsión eólica también podrá transportar maquinaria pesada y productos a granel.