30 de julio de 2021 | Actualizado 11:45

Los ayuntamientos aspiran a definir su propia normativa de distribución urbana

Las localidades exploran la vía del reparto nocturno y priman los proyectos de digitalización de las zonas de carga y descarga

El 58,5% de los ayuntamientos de más de 50.000 habitantes apuesta por una normativa local de movilidad y distribución urbana de mercancías (DUM), conforme a las características de cada municipio, frente a una armonización a nivel estatal, tal y como señala un estudio sobre la distribución urbana de mercancías y las zonas de bajas emisiones realizado por la Asociación Española de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc). Esta intención de los municipios choca con la perspectiva de Aecoc, quien respalda un marco regulatorio estatal, una medida con la que también se han mostrado de acuerdo cargadores y operadores logísticos.

De los consistorios encuestados, solo el 26,4% apuesta por elaborar esta normativa a nivel estatal, en tanto que el 22,6% respalda que es el ayuntamiento quien es responsable de sus ordenanzas de movilidad al completo, siempre que se garantice una movilidad sostenible, eficiente y segura. Este estudio, sin embargo, señala que a pesar de la intención de los ayuntamientos de querer elaborar su propia normativa, el 42% de lo haría siguiendo los objetivos de calidad de aire establecidos por el ministerio de Transportes y el 50,9% aluden a la necesidad de apoyar sus propias normativas en las recomendaciones propuestas por organismos del Gobierno como la Dirección General de Tráfico (DGT), como es el caso de las pegatinas medioambientales de los vehículos. 

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Solo un tercio de los ayuntamientos de grandes ciudades apuestan por una normativa a nivel estatal

En el marco del 2º Congreso Aecoc Smart Distribution celebrado este miércoles, la subdirectora general adjunta de vehículos de la DGT, Susana Gómez, subraya que todos los ayuntamientos “deben ofrecer las mismas reglas del juego a los operadores” y que estos van a tener como punto de partida la base de consulta de la DGT. “Debemos ser capaces de establecer unos parámetros de qué dimensiones y masas están permitidos, valorar el reparto en otros horarios y definir qué es el transporte urbano de mercancías para evitar a los semiprofesionales”, ha explicado Gómez, añadiendo que la DUM constituye el 25% del parque circulante en las ciudades.

Por su parte, el presidente de la comisión de Transportes, Movilidad Sostenible y Seguridad Vial de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Alfonso Gil, respalda la necesidad de que el Gobierno cree un paraguas normativo bajo el que los ayuntamientos puedan amoldarse en función del territorio en el que se desenvuelven. “Hay que ver cuáles pueden ser las reglas del juego comunes, al menos en España, porque no puede ser que haya una zona de bajas emisiones en mi ciudad y en el municipio de al lado otras reglas del juego”, señala, ante lo que solicita una norma establecida que cada ciudad debe “interpretar en la medida en que sus posibilidades se lo permitan”. 

CONTAR CON EL SECTOR PRIVADO
Durante el último año, se ha producido una aceleración de la movilidad de la distribución urbana de mercancías por el auge del ecommerce, lo que también ha desembocado en modelos de transporte alternativos, como bicicletas, o en la creación de microhubs. En este punto, el 47,2% de los ayuntamientos está valorando la posibilidad de regular la micrologística en términos de acceso de las zonas de bajas emisiones, así como en lugares donde están autorizados estos microhubs, en tanto que asciende al 37,7% los municipios que aún no han abordado ni regulado la última milla.

Todos los consistorios apuestan por realizar un trabajo mano a mano con las empresas, asociaciones y operadores, bien sean locales, regionales o estatales, a la hora de abordar nuevas medidas y un nuevo ordenamiento jurídico. La coordinadora general de Movilidad Sostenible y Espacio Público en el Ayuntamiento de Valencia, Pilar Soriano, llama a la colaboración público-privada en este aspecto: “Las empresas públicas están haciendo este esfuerzo, pero hay una necesidad de un proyecto a nivel estatal de ayudas para mejorar la DUM, con tecnologías e información”.

El delegado de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Borja Carabante, asegura una participación conjunta con las empresas y centros de trabajo en la elaboración de la nueva ordenanza de bajas emisiones de la capital, donde se ha dado “mucha importancia a la DUM, generalmente la gran olvidada”. En Madrid, la distribución urbana de mercancías supone el 10% de la flota, el 20% del tráfico en hora punta y el 20% de las emisiones, en tanto que se realizan diariamente 33.000 operaciones de carga y descarga. “En esa ordenanza, se producen restricciones a las zonas de bajas emisiones y hemos excluido a la DUM porque estas limitaciones de acceso no pueden recaer en las empresas ni en el pequeño-mediano empresario”, destaca Carabante. 

En este sentido, el 11,3% de los ayuntamientos encuestados ya dispone de un calendario preestablecido para limitar el acceso de los vehículos contaminantes a determinadas zonas de las ciudades, mientras que más del 62% se encuentra elaborando dicho calendario actualmente para aplicar medidas en los próximos años. El 26,4% no tiene previsto aumentar los requisitos del acceso de vehículos al centro de la ciudad al considerar que los niveles de ocupación en vía pública y los datos medioambientales y de ruido no son importantes.

DIGITALIZAR, LO MÁS IMPORTANTE
En un momento de cambios y nuevas normativas, la digitalización y la regulación de las zonas de carga y descarga es el punto más importante para el 77% de los municipios de más de 50.000 habitantes. Esto se traduce en que el 54,7% ejecutarán proyectos de digitalización de estos espacios, en tanto que el 45,3% quieren llevar la digitalización a la movilidad de toda la ciudad. Aproximadamente un tercio consideran importante establecer plataformas de consolidación y microplataformas, como hubs, un asunto en el que ya se encuentran trabajando o lo harán el 34% de las entidades municipales. 

Sevilla o Zaragoza ya están impulsado el establecimiento de hubs urbanos para una última milla sostenible

Así lo respalda el director general de Movilidad del Ayuntamiento de Sevilla, José Santiago Lorenzo, que apunta a la implantación de plataformas logísticas en las que haya “una ruptura de carga y un posterior reparto para reducir el número de vehículos que acceden a la zona de bajas emisiones”. El Ayuntamiento de Zaragoza, por su parte, ya ha habilitado locales vacíos para su uso como hubs logísticos para la distribución de última milla: “Facilitamos el reparto con vehículos más pequeños y de manera más limpia gracias a haber modificado el plan general urbano”, explica su consejera del Área de Servicios Públicos, Natalia Chueca.

También en Málaga, una ciudad con 1.300 plazas de carga y descarga y 100.000 desplazamientos diarios, de los cuales la mayorías se realizan furgonetas y camiones, se está trabajando en habilitar un segundo centro de reparto urbano. “Los vehículos dedicados a la DUM realizan un promedio de siete operaciones por día y con un promedio de 13 a 30 minutos de carga y descarga”, manifiesta el teniente alcalde delegado de Movilidad de su ayuntamiento, José del Río. “Hay que aumentar la disponibilidad de estos espacios e intentar que en la última milla siempre sean vehículos eléctricos y sostenibles”.

APOSTAR POR EL REPARTO NOCTURNO
Otros ayuntamientos participantes se han mostrado abiertos a valorar la posibilidad de establecer el reparto nocturno de mercancías, cuya flexibilización consideran importante el 26% de las entidades municipales y cuya aplicación quieren llevar a cabo más del 35% de los mismos. Natalia Chueca apunta que permitir la entrada de los vehículos de reparto en horario nocturno podría ayudar a evitar molestias, congestión en las vías públicas y ruido. También en Málaga se encuentran “trabajando para facilitar la distribución urbana de mercancías”, tal y como explica su teniente alcalde: “Hay que modernizar la DUM a través de medidas técnicas y electrónicas, pero también permitiendo que, dentro de sus posibilidades, el reparto de mercancías en el centro de la ciudad se haga de noche”.