27 de julio de 2021 | Actualizado 6:18

Madrid se esforzará en ordenar el canal horeca y la distribución a tienda con microhubs logísticos

La alianza público-privada para crear una red de microplataformas de distribución urbana identifica 30 zonas para optimizar la última milla
Ayuntamiento de Madrid / iStockphoto

El consorcio formado por el Clúster de Innovación para la Logística y el Transporte de Mercancías Citet), el Centro Español de Logística (CEL), Everis, Mensos y PiperLab han desarrollado una propuesta con la que se establecería en Madrid una red de 30 microhubs para dar servicio a toda la ciudad. El objetivo es responder al crecimiento de la paquetería derivada del comercio electrónico, pero sobre todo centra sus esfuerzos en reordenar la mercancía destinada al canal horeca (hostelería, restauración y catering), que constituye cuatro de cada diez rutas de mercancía que se mueven por el centro de la ciudad, y la distribución a tienda. 

Citet subraya que uno de los grandes retos de la distribución urbana se encuentra en el canal horeca

Este proyecto es resultado de un estudio en el que se han analizado las cadenas de suministro y flujos de mercancía con mayor volumen y potencial (comercio electrónico y canales no organizados de alimentación y restauración) de más de 30 empresas ayudado por tecnología de Inteligencia artificial (IA) y Big Data. Más de 15 agentes (incluido el Ayuntamiento de Madrid, operadores logísticos, gestores de infraestructuras y empresas del sector inmobiliario) han participado para determinar la cantidad y los puntos estratégicos en los que colocar estos microhubs, de los cuales 14 irían destinados a mercancía alimentaria y 16 a paquetería y otra mercancía.

Esta red de microhubs logísticos colaborativos no estaría dedicada a la paquetería, sino más al ‘long tail’, ha explicado el director general de Citet, Ramón García. De hecho, ha corroborado que la idea es lograr “masa crítica y volumen para que el modelo les interese también a las paqueteras”. Analizando la mercancía que entra y sale en Madrid, cerca de la mitad corresponde a productos horeca, de supermercado o de pequeño comercio local, establecimientos que no trabajan con los flujos planificados del sector de la paquetería. “Uno de los grandes retos de la distribución urbana o de mercancías se encuentra en el canal horeca, un sector que cuenta con más de 320.000 puntos de entrega en España y 17.000 puntos en la ciudad de Madrid. Este canal, en su mayoría no organizado, supone una media de entre cinco y seis entregas diarias por establecimiento”, sostienen desde Citet. 

La red resultante sería “neutral, multicliente y multimercancía” que usarían transportistas y operadores en función de sus necesidades y en la que podrían acceder a servicios de logística directa, almacenaje, logística inversa y servicio de reparto. El consorcio estima que la aplicación de este modelo de microhubs urbanos podría reducir el 30% los vehículos necesarios y hasta el 50% el impacto ambiental de la distribución urbana de mercancías. 

ADAPTAR LA CIUDAD A LA LOGÍSTICA: LA NORMATIVA URBANÍSTICA
Uno de los problemas que se plantea con este proyecto es la ubicación de estos centros logísticos urbanos. Se han establecido 30 zonas censales de Madrid en las que tendría “más sentido” ubicar estos microhubs, según ha manifestado Ramón García. Ahora bien, la instalación de estos espacios se topa de frente con la normativa urbanística, que en el caso de Madrid cambia incluso por barrios o zonas. “Estamos trabajando con tres inmobiliarias y con el ayuntamiento para ver dónde encajarían estos hubs, porque se trata de buscar los espacios adecuados” en las áreas seleccionadas por el estudio, ha recordado el director general de Citet. “Si existe el espacio, se establecerá, pero si no, se adaptará y, si tampoco es posible, habrá que construirlo desde cero”, ha añadido.

COLABORACIÓN PÚBLICO-PRIVADA PARA LLEVARLO A CABO
Este proyecto busca de la colaboración público-privada, en la que el Ayuntamiento de Madrid sería clave a la hora de aprobarlo, estableciendo el modelo o encaje del mismo y favoreciendo su desarrollo dejándolo en manos privadas. Cada hub o varios de ellos serían propiedad de una entidad distinta, que funcionarían como franquicias. “Estas entidades lo gestionarían, pero tendría que haber un operador neutral y tendría que haber una tipología por mercancía para que los microhubs no compitan entre ellos”, advierte Ramón García, porque en este tipo de actividades los márgenes son de céntimos. 

El Ayuntamiento de Madrid será quien elija cómo se gestionarán estos microhubs

La gestión del mismo será decidido, en última instancia, por el consistorio madrileño una vez el proyecto inicial esté terminado. Los promotores de estos estudios y de la propuesta de la red de microplataformas esperan que, para finales de julio o principios de agosto de este año, se cuente con los fondos necesarios para comenzar el piloto de la primera instalación, los cuáles procederían del propio ayuntamiento a través de la Red Española de Municipios, así como del ministerio de Industria, Comercio y Turismo, que esperan que se incrementen en las próximas convocatorias. Desde Citet apuntan que este enjambre de microhubs comenzaría a operar, en el mejor de los casos, en 2023. Se han establecido diversos escenarios de rentabilidad y, en el pesimista y el medio, se contemplan pérdidas durante los primeros años de funcionamiento, pero a largo plazo el modelo alcanzaría la rentabilidad. “Hay muchos escenarios y en algunos puede no ser rentable a corto-medio plazo, incluso dar pérdidas, por lo que el impulso público tiene que ser fuerte. Puede que haya que unirlo con otras actividades económicas”, apunta Ramón García.