29 de julio de 2021 | Actualizado 11:45

La automoción apuesta por la transformación energética para recuperar oportunidades

Los fabricantes reportan caídas en 2020, pero muestran confianza en los proyectos de electromovilidad que se están presentando
Daimler Trucks

La crisis del Covid-19 ha hecho mella en la cuenta de resultados de los fabricantes de automóviles que operan en España. En 2020, los ingresos se aproximaron a los 60.000 millones de euros, el 12,8% menos con respecto al año anterior y una caída del resultado neto del 78,8%, con un total de 189,8 millones de euros, tal y como recoge el Informe Anual de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac). Sin embargo, el sector destaca que esta coyuntura, derivada de las restricciones de movilidad y la crisis económica, “no puede ocultar el momento de transformación que atraviesa la automoción, en tanto que el esfuerzo por salir de la crisis debe servir para avanzar en esta transformación”, tal y como explica el director general de Anfac, José López-Tafall.

En cuanto a las matriculaciones, cayeron el 31,3%, hasta superar con escaso margen el millón de unidades, un retroceso que fue superior al registrado por otros países europeos como Francia (-25,5%), Alemania (-19,1%), Reino Unido (-29,4%) o Italia (-27,9%). Por comunidades autónomas, todas las regiones de España marcaron cifras negativas durante 2020: Madrid se situó como la comunidad autónoma con un mayor volumen de ventas, hasta un total 315.514 unidades (-31,9%); Cataluña registró 123.654 unidades vendidas (-28,7%); y Andalucía sumó 90.055 matriculaciones de turismos (-32,5%). Por tipo de vehículo, en España se fabricaron 54.753 vehículos comerciales, el 26,4% menos que en 2019, en tanto que los industriales sumaron 2.893, el 3,4% menos que el año pasado.

Un millón de unidades exportadas

Descendió también en 2020 la exportación de vehículos fabricados en España hasta poco más de un millón

A pesar del contexto, Anfac señala que la inversión de estas empresas en España asciende a 1.930 millones, una cifra que, a pesar de ser 31% más baja con respecto al año pasado, se encuentra cerca de los 2.000 millones de euros de media de los últimos cinco años. López-Tafall subraya el impacto que el cierre de la cadena de valor durante meses ha tenido en las ventas y en la producción, con caídas “históricas” debido a la pandemia. Sin embargo, muestra su optimismo de cara a la movilidad del futuro en el inicio de un proceso de descarbonización y digitalización: “Los objetivos son ambiciosos, porque el reto de la descarbonización y la digitalización es urgente y muy exigente para la industria”, señala. 

EL FUTURO DE LA ELECTROMOVILIDAD
El informe anual de Anfac se ha presentado el mismo día que el Consejo de Ministros ha aprobado el primer Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE), dedicado a la inversión destinada al vehículo eléctrico conectado y con el que el Gobierno espera situar a España “en primera línea mundial en la industria del automóvil”. Contará con una inversión de 4.295 millones de euros derivada de los fondos europeos Next Generation y un apoyo económico privado que se estima en torno a 24.000 millones de euros. Con este programa, el ejecutivo espera que, para 2030, se alcancen los 250.000 vehículos eléctricos y se instalen entre 80.000 y 110.000 puntos de recarga.

En paralelo, Anfac ha compartido sus propuestas, entre las que considera necesario implantar medidas fiscales a corto y medio plazo que incentiven la adquisición de vehículos eléctricos. Piden implementar bonificaciones totales del impuesto de matriculación y otras exenciones en renta o impuesto de sociedades, tanto en el tramo estatal como en el autonómico, además de un mejor tratamiento a los vehículos de empresa eléctricos e híbridos enchufables. Desde la patronal defienden también un IVA cero o una exención amplia para los vehículos eléctricos de batería e híbridos enchufables e insisten en que España defienda esta reducción en Bruselas para que sea una realidad en todos los países miembros.

LEJOS DE EUROPA
El indicador global del Barómetro de la electromovilidad elaborado por ANFAC apenas mejora dos puntos en su valoración con respecto de 2019, midiendo la evolución de España y sus comunidades autónomas en comparación con su entorno y con Europa respecto a la penetración de vehículos electrificados en el parque automovilístico y al desarrollo de la infraestructura de recarga. En este sentido, España obtuvo 18,6 puntos sobre 100 en el indicador global de electromovilidad, situándose lejos de la media europea que alcanzó los 40 puntos. “A pesar del aumento de demanda, el ritmo de progresión sigue siendo insuficiente tanto en la entrada de vehículos electrificados como, y especialmente, en la instalación de puntos de recarga”, señalan desde la Asociación de Fabricantes.