26 de julio de 2021 | Actualizado 15:11

El transporte europeo reclama los ingresos íntegros derivados de las tasas del Green Deal

La Comisión Europea ha propuesto endurecer las medidas para alcanzar los objetivos climáticos de 2030 y 2050
Comisión Europea

Las múltiples reacciones del sector del transporte a la nueva propuesta de la receta del Pacto Verde o Green Deal no se han hecho esperar. Bruselas ha presentado un conjunto de herramientas legislativas para posicionar Europa como el primer continente neutro en emisiones en 2050 y ha propuesto endurecer las medidas para alcanzar los objeitvos climáticos. Entre ellas, una de las más debatidas ha sido la iniciativa de que los Estados miembros destinen los ingresos que obtengan del comercio de emisiones (ETS en sus siglas en inglés) en proyectos relacionados con el clima y la energía. En este sentido, algunas voces han solicitado gestionar de forma directa los fondos recaudados, mientras que la totalidad de las principales asociaciones de transporte y logística coincide en que debería revertir en apoyar su transición energética.

“Los ingresos de los precios del CO2 para el transporte de mercancías deberían retornar al sector del transporte en forma de programas de subvención para inversiones en vehículos verdes, tecnología e innovación en infraestructura”, ha defendido la directora general de la asociación europea de transitarios Clecat, Nicolette van der Jagt. “Sigue siendo importante conseguir economías de escala en transporte de cero emisiones para asegurar que las nuevas opciones sean asequibles”. En relación a ello, la asociación de astilleros y fabricantes de equipamiento marítimo SEA Europe ha propuesto la creación un fondo marítimo transversal en el sistema de comercio de emisiones. Por su parte, el presidente de la asociación naviera ECSA, Claes Berglund, ha subrayado la importancia de que “los beneficios del sistema de comercio de emisiones se usen para apoyar la descarbonización del shipping y que no se añadan al presupuesto general de los Estados miembros”. En lugar de ello, ha defendido también la creación de un fondo específico para el sector.

Acordió

PROPUESTAS CLAVE DE BRUSELAS PARA EL TRANSPORTE

El sistema de intercambio de emisiones de la UE (ETS, por sus siglas en inglés) pone un precio al carbono y limita las emisiones anuales para ciertos sectores de actividad. Bruselas ha propuesto incluir al sector del shipping en el ETS a partir de 2023, reducir el límite anual actual de emisiones y eliminar de forma gradual los permisos de emisiones gratuitas para la aviación, con el objetivo de alinear al sector con el Carbon Offsetting and Reduction Scheme for International Aviation (CORSIA). Además, se estudia la implantación de un sistema de comercio de emisiones diferenciado para el sector del transporte por carretera.

De forma combinada al sistema de intercambio de emisiones, se implementarán estándares más estrictos para coches y furgonetas. El objetivo es acelerar la transición hacia una movilidad sostenible e incluirá la reducción del 55% de las emisiones en coches nuevos para 2030, un porcentaje que se elevará al 100% para 2035, en comparación con los niveles de este año. De esta forma, los vehículos registrados a partir de 2035 deberán ser medioambientalmente neutros.

La ambición por reducir la contaminación pasará por revisar la Alternative Fuels Infraestructure Regulation. Los Estados miembros deberán expandir su capacidad de recarga en línea con las ventas de vehículos sostenibles e instalar puntos en intervalos regulares de las carreteras. En concreto, cada 60 kilómetros para la carga eléctrica y 150 para el hidrógeno. Esta regulación también se aplicará al ámbito de la aviación y el shipping. En concreto, la iniciativa ReFuelEU Aviation obligará a los proveedores a mezclar niveles crecientes de combustibles sostenibles para la aviación en los grandes aeropuertos. De forma similar, la FuelEU Maritime Initiative promoverá los combustibles más limpios en el mar y establecerá un límite máximo de emisiones de efecto invernadero para los buques que atraquen en Europa.

La Comisión Europea ha propuesto que los Estados miembros destinen la totalidad de los ingresos que obtengan con el comercio de emisiones en proyectos relacionados con el clima y la energía. El Ejecutivo comunitario también plantea una Renewable Energy Directive con el objetivo de producir el 40% de la energía de fuentes renovables para 2030. Todos los Estados miembros contribuirán a este objetivo.

Otras medidas propuestas por la Comisión Europea incluyen, entre otros, un mecanismo para tasar el carbono en las importaciones de productos seleccionados, para evitar que la reducción de emisiones en Europa no se soluciona al mover la generación de estas emisiones fuera del continente. Además, también prevé una revisión de la Energy Taxation Directive para alinear los impuestos de la energía con las políticas climáticas y energéticas de la UE.

“Con nuestras iniciativas específicas para el transporte, apoyaremos la transición del sector”
Adina Valean Comisaria de Transporte de la UE

Cabe destacar que, aunque la acogida de las medidas ha sido generalmente positiva, cada ámbito del transporte se ha posicionado sobre las mismas y solo el ferroviario las ha acogido con total satisfacción. “Los ferrocarriles europeos apoyan completamente el objetivo de volver al continente europeo cero en emisiones para 2050”, ha valorado el director ejecutivo de la asociación fe operadores ferroviarios CER, Alberto Mazzola. Bajo la denominación ‘Fit for 55’, un guiño a la reducción del 55% de emisiones que Bruselas plantea para 2030 en relación a los niveles de 1990, gran parte del contenido de la propuesta del Ejecutivo comunitario apela directamente al futuro del transporte de mercancías en sus diferentes modalidades.

“Con nuestras tres iniciativas específicas para el transporte, ReFuel Aviation, FuelEU Maritime y la Alternative Fuels Infraestructure Regulation, apoyaremos la transición del sector del transporte hacia un sistema preparado para el futuro”, ha asegurado la comisaria de Transporte de la UE, Adina Valean. “Crearemos un mercado para combustibles alternativos sostenibles y tecnologías bajas en carbono, a la vez que habilitaremos la infraestructura correcta para asegurar la utilización de vehículos de cero emisiones y buques”.

Passador

REACCIONES DE LAS ASOCIACIONES DEL TRANSPORTE A LA PROPUESTA

NUEVOS VEHÍCULOS E INFRAESTRUCTURA EN LA CARRETERA
Sobre la propuesta de incluir al transporte por carretera en el mercado de carbono, los transitarios europeos (Clecat) han pedido que se evite la doble imposición fiscal, en vista a los esquemas ya existentes a nivel estatal en este ámbito. De forma similar, desde la asociación internacional de transporte por carretera IRU han advertido que el impuesto energético y de comercio de emisiones puede llevar al desequilibrio de costes. “Es injusto y es un enfoque ineficiente para reducir las emisiones”, ha defendido su directiva para el Apoyo de la UE, Raluca Marian. “Todos los modos de transporte deberían ser tratados igual en términos de impuestos e incentivos en energía y emisiones, pero estas propuestas contienen demasiadas fuentes de distorsión de la competencia y discriminación”. Asimismo, ha recordado que, si se confirma el pago por uso o Euroviñeta, los Estados miembros podrían añadir otra capa de tasas al CO2.

En el ámbito de la infraestructura, Nicolette van Der Jagt (Clecat) ha recordado que “si queremos que todos los camiones de transporte de mercancías sean eléctricos, las compañías logísticas y de transporte que operan en el ámbito internacional deben estar seguras de que pueden cargar y repostar sus vehículos allá donde vayan”. Además, en cuanto vehículos se refiere, los fabricantes europeos de automoción (ACEA) han alabado que el paquete incluya objetivos vinculantes para el despliegue de infraestructura de carga y han reclamado que se aseguren suficientes cargadores de alto voltaje para camiones. No obstante, también han expresado su preocupación por que, de cara a 2030, se prevea solo el despliegue de 3,5 millones de puntos de carga. Respecto a la inclusión de la carretera en el sistema de comercio de emisiones, ACEA ha valorado que “puede ayudar a hacer más competitivos los vehículos de cero emisiones y aumentar su atractivo”.

Las asociaciones de la carretera piden a la UE que se incentiven también los combustibles bajos en carbono

En referencia a la Energy Tax Directive, Clecat ha advertido que su revisión incrementará el coste de la estructura logística, pues aumentarán los impuestos de los combustibles fósiles. Por ello, ha pedido a la Comisión Europea que reconozca el papel de los combustibles bajos en carbono en los próximos años de transición y que los incentive. “Prohibir una sola tecnología no es una forma racional de avanzar en este punto”, han añadido desde ACEA. A su vez, IRU ha señalado que la mayoría de medidas apoyan el cambio a la electricidad y el hidrógeno y que, aunque “es positivo”, no suficiente. Por ello, ha apoyado a que se tenga en cuenta un rango más amplio de alternativas y la transición hacia estos combustibles.

LAS CRÍTICAS A LAS MEDIDAS DESDE EL SHIPPING
Una de las asociaciones más críticas con Bruselas ha sido la International Chamber of Shipping (ICS). Su secretario general, Guy Platten, ha señalado sobre la propuesta de la Comisión Europea que “es difícil ver qué se conseguirá al extenderlo al shipping, particularmente porque la propuesta solo cubre al 7,5% de sus emisiones globales” y que este hecho “podría posponer seriamente las negociaciones climáticas para el 92,5% restante”. Asimismo, ha defendido que “no puede ser equitativo para las navieras de fuera de Europa que sean forzadas a pagar miles de millones de euros para apoyar los planes de recuperación económica de la UE”. En este sentido, ha asegurado que “hay opciones más simples y efectivas, como un impuesto global al combustible, pero requieren de liderazgo político, más que de conveniencia política”.

La inclusión del shipping en el sistema de comercio de emisiones europeo genera rechazo en el sector

Por su parte, desde la asociación de navieras europeas ECSA han apuntado a la falta de consistencia entre algunas de las propuestas del paquete comunitario. Otras como Clecat, en cambio, han defendido la extensión del ETS al shipping e incluso se han mostrado partidarios de un objetivo más ambicioso que cubra tanto los trayectos de entrada como de salida de los puertos europeos. Por su parte, SEA Europe ha apoyado que la reducción de gases de efecto invernadero sea incentivada al internalizar los costes externos de las emisiones. A su vez, desde la asociación de puertos europeos ESPO han pedido que los OPS o electrificación de muelles no sean un fin en sí mismo, sino una herramienta para reducir las emisiones a puerto e implementarlos “donde tenga sentido”. Además, han advertido del riesgo de desviación de algunas escalas a puerto a otros de fuera de Europa para evitar las propuestas de la Comisión Europea.

LA RESPUESTA DEL SECTOR MÁS DIFÍCIL DE DESCARBONIZAR
En el mundo de la aviación, la asociación de aeropuertos ACI Europe ha recordado que los complejos aeroportuarios europeos no suelen poseer y operar infraestructura de combustibles, pero ha destacado que la existente es compatible con el uso de combustibles sostenibles para la aviación. Asimismo, de forma similar a la carretera, también ha demandado que se evite el doble impuesto al carbono. Por su parte, desde las aerolíneas (IATA) han defendido el sistema Corsia como medida para toda la aviación internacional en vez del sistema de comercio de emisiones, pero ha expresado su preocupación por que los Estados europeos no implementen la medida en todos los vuelos internacionales. “Hacer el combustible alternativo sostenible más barato acelerará la transición energética de la aviación y mejorará la competitividad europea y economía verde”, ha explicado su director general, Willie Walsh. “Pero situar al combustible convencional como más caro mediante impuestos provoca que nos marquemos un gol en propia puerta”, ha concluido el representante de las aerolíneas.