21 de septiembre de 2021 | Actualizado 6:01
Acto en la comisión de Peticiones del Parlamento Europeo | Puerto de Valencia

La Comisión Europea ratifica el ajuste a derecho de la ampliación norte del puerto de Valencia

Desde la Autoridad Portuaria de Valencia han defendido el proyecto y el cumplimiento de toda la legislación en material medioambiental

La Comisión Europea ha decidido no intervenir en el proyecto de la ampliación norte del puerto de Valencia, alegando que carece de base jurídica para ello y tras reiterar que “no ve indicios de infracción ni incumplimiento de la legislación europea”. Con estas palabras, ha dado carpetazo al asunto durante su participación en la comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, que en su sesión de hoy ha tratado el tema tras la denuncia de un ciudadano. Ya el pasado 3 de mayo el Ejecutivo comunitario señaló que no había podido identificar “indicios de un posible incumplimiento de la legislación de la UE aplicable en materia de medioambiente” en lo que a la ampliación del puerto se refiere. El portavoz de Bruselas en la comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, Daniel Fernández Gómez, ha manifestado, además, que “las vías de recurso que ofrece el ordenamiento español son más que suficientes y adecuados para este asunto” y que debe ser el Estado miembro el que “habilite vías para que los ciudadanos tramiten recursos”.

Bruselas considera que los recursos del ordenamiento jurídico español son más adecuados para este asunto

El denunciante ante las instituciones europeas ha alegado los numerosos cambios que ha sufrido el proyecto desde su planteamiento en 2005 y su aprobación en 2007. “A día de hoy, la Autoridad Portuaria de Valencia ha ejecutado parcialmente dicho proyecto con el dique de abrigo y nueve años después dicha ampliación no se encuentra en explotación. El diseño final contempla la destrucción del dique norte, ya ejecutado, y que costó más de 70 millones de fondos europeos” ha explicado el peticionario. Ha señalado, asimismo, que no queda claro si este proyecto podría impactar en la zona de influencia del humedal de la Albufera.

Sin embargo, el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia, Aurelio Martínez, ha recordado en su intervención ante la comisión de Peticiones que las modificaciones se van a realizar de acuerdo con el último proyecto. Por tanto, se llevarán a cabo dentro de la ampliación ya realizada y en aguas abrigadas, por lo que no exige una nueva Declaración de Impacto Ambiental (DIA). Aurelio Martínez ha explicado que el último estudio de viabilidad se solicitó en un momento en el que ya estaba terminada dicha ampliación, en tanto que el último diseño presentado “consiste en una fase, compuesta por un puente lineal con menos hectáreas que el anterior diseño y que se encuentra todavía más alejado de la Albufera”. La que será la terminal final constará de 1.970 metros de longitud de muelle y 12,2 metros de calado y 140 hectáreas de superficie, ha desgranado el representante portuario.

La terminal final planteada por el puerto constará de 140 hectáreas y estará más alejada de la Albufera

Desde la Autoridad Portuaria de Valencia han desmentido que esta ampliación vaya a tener un impacto medioambiental negativo, tal y como ha señalado el peticionario, así como la consejera de Transición Ecológica de la Generalitat Valenciana, Mireia Mollà, quien ha señalado que no se ha tenido en cuenta durante la consecución del proyecto la zona marina del espacio natural ni el impacto en el litoral sur del puerto.

De hecho, la autoridad portuaria ha apuntado que el nuevo proyecto “no conllevará un incremento significativo de las emisiones generadas” y que, de hecho, la nueva terminal será automatizada y electrificada, “lo que implica una reducción sobre las emisiones previstas en la DIA 2007”. También ha insistido en que la nueva configuración, así como el incremento del volumen de material dragado “no supondrán un incremento significativo de los vertidos ni residuos al litoral ni a los cauces públicos en esta fase”. Además, según la DIA realizada en 2007, el proyecto original no afectaba a los espacios protegidos de Red Natura 2000 ni al patrimonio cultural, ante lo que “la modificación del proyecto planteada no cambia esa situación”.

Las partes demandantes de intervención por parte de la UE también han recordado la decisión del ministerio de Transición Ecológica de constituir a la autoridad portuaria como órgano sustantivo del propio proyecto, situándola, a su juicio, como “juez y parte” sobre las repercusiones que este pueda tener al medioambiente. Desde el puerto señalan haber analizado la modificación del proyecto original, concluyendo que “no es necesaria una nueva evaluación estando vigente la DIA de 2007”. Puertos del Estado aseguró el pasado abril que la actual Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto de ampliación norte del puerto de Valencia seguía vigente, alegando que no incurre “en ninguno de los supuestos de caducidad de las legislaciones en materia de evaluación ambiental”.