21 de septiembre de 2021 | Actualizado 6:29

Renfe Mercancías confía en el maná de los fondos europeos para recomponerse

Mantiene su intención de incorporar un socio y se muestra optimista respecto a su futuro pese al cúmulo de pérdidas de los últimos años
Locomotora de la serie 333 en el puerto de Algeciras | Autoridad Portuaria de Algeciras

La cuenta de resultados de Renfe Mercancías encadena pérdidas ejercicio tras ejercicio. La única excepción a esta deriva de la última década se produjo en 2019 y el beneficio registrado entonces fue, hasta cierto punto ficticio. No se debió a la actividad recurrente de la compañía, el transporte de mercancías, sino a desinversiones en una de sus sociedades y a la venta de material rodante. Más allá de certificar la vía decreciente de los últimos años, el informe de gestión de la compañía pública correspondiente al ejercicio 2020 pone también cifras al impacto del coronavirus sobre el operador ferroviario, pero también a las oportunidades que se abren con las políticas de recuperación postpandémica. En este sentido, confía en recomponerse gracias a los fondos europeos Next Generation que corresponden a España.

El operador ferroviario “continúa preparando la licitación de la búsqueda de un socio comercial”

La obtención de estos fondos comunitarios “contribuirán, por un lado, a la financiación de las inversiones en Capex previstas para los próximos ejercicios, diminuyendo el gasto en amortizaciones en la misma proporción que las ayudas, y, por otro, a una posible mayor inversión que mejorará la productividad y la eficiencia de los servicios prestados por la compañía”, asegura Renfe Mercancías. También en el ámbito del apoyo público al trasvase modal, recuerda que el ministerio de Transportes está trabajando con la UE para “conceder ayudas a las empresas de transporte a través de los denominados ecoincentivos, ayudas directas a las compañías que ya funcionan en la mayoría de los países europeos y que ‘premian’ los beneficios ambientales del ferrocarril frente a la carretera”. De hecho, los Presupuestos Generales del Estado de 2021 disponen de “una partida específica para ello, por lo que se considera probable su obtención en los próximos ejercicios, contribuyendo a una mejora de los ingresos de explotación y del resultado de la sociedad”, argumenta en su informe de gestión.

La compañía ferroviaria también insiste en la búsqueda de un socio industrial para incorporar a su accionariado y “conseguir una mejora sustancial de sus resultados”, pese a las dificultades para lograrlo durante los últimos años. El actual presidente de Renfe Mercancías, Isaías Táboas, ha recogido el guante de anteriores equipos directivos sobre esta cuestión, aunque matizando que dicho socio debe favorecer la conversión del operador en un actor logístico integral y puerta a puerta. La empresa pública sostiene en su último informe de gestión que “se continúa preparando la licitación, en los próximos meses, de la búsqueda de un socio comercial que ayude a mejorar la cifra de negocio y a convertirse en un operador logístico integral”.

En lo que respecta a los resultados correspondientes a 2020, se han registrado unas pérdidas de 42,7 millones de euros y los ingresos totales se han situado en 175,2 millones de euros, el 20,2% menos que en el ejercicio anterior. Aunque podría suponerse que el resultado es el peor de los últimos años por la acción del Covid-19, no sucede así en el caso de las pérdidas, puesto que en ejercicios anteriores recientes llegaron a ser más elevadas. “Si bien el resultado de explotación continúa siendo negativo, este ha ido mejorando a pesar de la evolución negativa de los ingresos, excepto en 2020, que ha empeorado como consecuencia de la pandemia”, sostiene Renfe Mercancías. Aunque reconoce que la mejora de la cuenta de resultados “se ha ralentizado en los últimos ejercicios”, considera que la dinámica de mejora “seguirá produciéndose en ejercicios futuros, una vez se superen los efectos de la reducción de la actividad provocada por el Covid-19”.

Las ventas de Renfe Operadora se han visto condicionadas en su conjunto por los efectos derivados de la pandemia. A pesar de que los estados de alarma no limitaron la movilidad de las mercancías, estas también han sufrido los daños colaterales por la menor actividad económica, lo que se refleja en los ingresos de tráfico del operador ferroviario, pero también en la partida de gastos, que ha decrecido, si bien a un ritmo inferior a la facturación.

El volumen de negocio por el movimiento de mercancías se ha situado en 166,9 millones de euros, el 17,2% menos que en 2019. Aunque los descensos han sido generalizados, el segmento intermodal, claramente impactado por la menor actividad ferroportuaria, destaca como el menos afectado, con una contracción del 3,5%, porcentaje que destaca si se compara con el resto, todos ellos con caídas superiores al doble dígito. La mayor disminución se la anota la división de transporte de productos siderúrgicos, con un desplome del 33,3%, seguida de automóviles (-24,2%), multiproducto (-21,5%) y ancho métrico (-17,8%). La nota positiva corresponde a las uniones temporales de empresas en las que participa Renfe Mercancías, que han aportado ingresos de 8,5 millones de euros a la sociedad, el 19% más que en 2019, aunque conviene matizar que también han sumado cifras en rojo a la cuenta de resultados del operador.