24 de octubre de 2021 | Actualizado 8:02

Koiki se encarga de la logística del primer mercado digital ético y de proximidad de Catalunya

El marketplace La Zona se circunscribe, por el momento, a Catalunya, pero sus promotores trabajan para extenderlo al resto de la Península
La Zona

El primer mercado digital ético y de proximidad La Zona abre definitivamente sus puertas en Catalunya con más de mil productos y servicios que apuestan por un consumo consciente y responsable. A través de internet, este marketplace aboga por la economía solidaria y la colaboración entre comercios locales. Si algo diferencia La Zona del resto de mercados digitales es su oferta de servicios, desde la contratación de internet, telefonía o mudanzas hasta cuidados en el hogar y consultoría jurídica, siempre desde el compromiso del cumplimiento por parte de los proveedores de criterios éticos y sostenibles. Estos valores alcanzan a su logística, gestionada por la empresa Koiki, cuya flota está integrada por personas en situación de exclusión social.

La distribución se realizará con bicicleta, vehículo eléctrico o a pie cuando sea posible. Además, La Zona dispone de varios puntos de recogida habilitados en centros culturales de todos los municipios de Catalunya (Ateneus) y están en conversaciones con supermercados cooperativos para que formen parte de esta red. Koiki también se encargará de contabilizar los kilos de CO2 que se han ahorrado con su reparto sostenible como parte de su iniciativa por medir el impacto de sus servicios y productos. A este análisis, se suma la encuesta anual a la base social de la cooperativa Opcions para tratar varios temas relacionados con el consumo: “En este sentido, prevemos una encuesta orientada a saber cuánta gente se ha pasado a consumir productos y servicios locales del entorno de la economía social y solidaria gracias a La Zona”, explican fuentes de La Zona.

La Zona tiene habilitados puntos de recogida en centros culturales de todos los municipios de Catalunya

De cara a su apertura oficial, La Zona abrió en fase beta al público con productos y servicios disponibles, así como el reparto, para mejorar algunos aspectos. Aunque el marketplace funciona a pleno rendimiento desde comienzos de septiembre, desde La Zona afirman que “es un proyecto vivo que, para que tenga sentido y sea realmente funcional y práctico, debe estar en continua revisión”. En la actualidad, colaboran con 95 comercios de proximidad y operan en toda Catalunya. No quieren ser tildados de “el Amazon cooperativo”, porque, precisamente, tratan de huir de “los criterios de las grandes plataformas que aniquilan a los pequeños productores”, además de comercializar “productos y servicios que vienen de la otra punta del mundo cuando los hay mucho más cerca” o que “vulneren los derechos de los persona para fabricar y repartir los productos de consumo”.

Este proyecto nació durante los primeros meses de pandemia, en pleno confinamiento, cuando un conjunto de cooperativas y entidades detectaron que algunos comercios pequeños no disponía de un plataforma de venta online. Más tarde, a esta primera razón se unió el crecimiento de la preocupación por el medio ambiente y las condiciones de producción, el incremento de repartos a domicilio con transportes que no eran sostenibles y la reducción de envases.

Las zonas rurales también están cubiertas por este servicio, aunque cabe la posibilidad de no poder garantizar la sostenibilidad en su totalidad en algunos casos, porque en zonas estrictamente rurales actualmente no existe ningún centro Koiki, por lo que es necesario externalizar el envío a otro entidad. “Aunque en alguna ocasión se ha superado este tiempo, el compromiso es la entrega del producto en máximo 48h”, apuntan. Por el momento, se trata de un servicio restringido al marco catalán porque “los valores de sostenibilidad y proximidad se ponen en valor” por ser un territorio más pequeño y abarcable, pero no descartan su expansión por el resto de España. De hecho, ya mantienen conversaciones con varios mercados sociales del país para ver si se puede replicar el proyecto en sus respectivos territorios. “Es un proyecto sin ánimo de lucro, nuestro objetivo es transformar el modelo de consumo imperante y ayudar las iniciativas locales. Si podemos ayudar a replicar el modelo donde sea, mejor para todo el mundo”, explican.