17 de octubre de 2021 | Actualizado 10:31

El proyecto Smart Delivery pone a prueba la transformación de la última milla en Valencia

Los promotores contarán con vehículos de cero emisiones y un centro de almacenaje, embalaje y envío de la mercancía en la propia ciudad
T-Box

La iniciativa de última milla Smart Delivery, desarrollado por T-Box, Las Naves y Finnova, pretende sentar “las bases de una nueva manera de reparto de mercancías en la ciudad de Valencia minimizando el impacto ambiental gracias a la flota de vehículos cero emisiones”, han indicado sus promotores. El proyecto representa “un primer paso hacia la transformación, no solo de la logística urbana, sino de las cadenas de suministro en general”, han resaltado. Contará con una flota de vehículos cero emisiones y ubicará el centro de almacenaje, embalaje y envío en un lugar estratégico de Valencia. Está previsto que este servicio esté en marcha a mediados del mes de octubre, aunque el proyecto ha dado sus primeros pasos a mediados de septiembre con la reunión de los tres socios con representantes de la comunidad EIT Climate-Kic, que cofinancia la iniciativa.

Los vehículos eléctricos elegidos son los diseñados por Scoobic para el reparto de última milla

El modelo que representa este proyecto está basado en cuatro grandes palancas: la primera de ellas, una flota de vehículos eléctricos “especialmente diseñados para la última milla de Scoobic”, han señalado los socios. Las previsiones apuntan a que en breve se recibirán las primeras unidades de los modelos Light (motocarro) y Mouse (microcamión). También desarrollará almacenes automáticos ecoeficientes, para ofrecer una “óptima gestión de stocks y la más avanzada preparación de pedidos”, han indicado los promotores de Smart Delivery. En cuanto a la tecnología, se prevén desarrollos para la gestión y control de almacenes, visibilidad end-to-end de la cadena de suministro, tracking de operaciones y machine learning. La cuarta de las palancas es el modelo operativo propio de T-Box.

T-Box contempla un despliegue que llevará el modelo a 24 ciudades europeas en los próximos cinco años

Este modelo, han indicado los socios del proyecto, “contempla la gestión combinada de pedidos y servicios para B2C y para B2B” y ofrece “diversos niveles de servicio, casi a demanda”. Entre ellos, han destacado “las entregas programadas, las entregas en el mismo día, respuesta a imprevistos, el balanceo de stocks o las recogidas de conveniencia”. El proyecto se desarrollará a lo largo de 2021, aunque el plan de negocio de T-Box “contempla un despliegue que llevará a escalar el modelo a 24 ciudades europeas en los próximos 5 años”, han indicado desde la iniciativa. “El objetivo”, han añadido, “es dar cobertura al 11% de la población europea”.

“Este proyecto disruptivo”, han afirmado los integrantes del consorcio, “ofrece un triple impacto económico, ya que facilita y garantiza una experiencia de consumo distinta, tanto al consumidor final como a los comerciantes y empresas, por la rapidez de entrega y la optimización de las rutas logísticas”. En el campo de la sostenibilidad, los socios han reseñado que disminuye “tanto la contaminación ambiental como acústica con su flota de vehículos cero emisiones”. Por lo que respecta a la dimensión social, la iniciativa permite “la creación de empleo y el reporte en salud que ofrece la reducción de CO2”.