27 de octubre de 2021 | Actualizado 19:14

La falta de información ambiental lastra la capacidad del consumidor online para decidir

Hacer visible la huella de carbono de los pedidos o retirar la gratuidad de las entregas inmediatas ayudarían a un ecommerce más sostenible
Freepik

El modelo actual de comercio electrónico no es sostenible y los consumidores lo saben. Según el informe que Empresas por la Movilidad Sostenible está realizando sobre el ecommerce, el 65% de los encuestados reconocen que no es sostenible. Sin embargo, y especialmente desde el inicio de la pandemia, las compras online se han disparado. Actualmente, el 51% de los españoles está realizando sus compras por internet. Por eso, la solución para satisfacer la demanda del ecommerce y seguir la línea de la sostenibilidad es la información. “Tenemos que informar, concienciar e interiorizar el daño que provocan las compras compulsivas”, ha señalado la coordinadora de Unió de Consumidors de Catalunya (UCC), Marta Galán, durante el encuentro del BNEW dedicado a los hábitos de consumo y la sostenibilidad.

“No vaciemos la palabra sostenibilidad”
Ana Belén Noriega Secretaria general de PEFC España

Esta toma de conciencia se puede canalizar de diversas maneras. Una de ellas es hacer visible la huella de carbono de los pedidos o retirar la gratuidad de las entregas inmediatas. La transparencia de las compras también se puede impulsar a través de mostrar todos los certificados para conocer el contenido de los productos. “Las empresas sostenibles deben ser discriminadas positivamente de cara al consumidor”, ha manifestado la secretaria general de PEFC España (Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal) Ana Belén Noriega. De hecho, “estas herramientas son un atajo mental, veo el sello y pienso en que es un producto sostenible”. Otra manera es apostar por “un consumo mucho más local de productos de temporada y que no compre en países internacionales”, sostiene Marta Galán (UCC). “Antes de realizar cualquier compra, hay que pararse a pensar si de verdad necesitamos ese producto”, ha reconocido.

“Tenemos que informar, concienciar e interiorizar el daño que provocan las compras compulsivas”
Marta Galán Coordinadora de Unió de Consumidors de Catalunya

Asimismo, el profesor de logística y operaciones de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Cristian Castillo, recuerda que “el consumidor no debe de tener la responsabilidad de tener que cambiar la situación”, de manera que la carga de crear un modelo sostenible debería ser compartida con las administraciones y las empresas privadas. La explicación de estos hábitos de consumo cada vez más rápidos residiría en la estandarización de la entrega a domicilio en 24 horas, según el consultor logístico Carlos Zubialde. “El consumidor español es un consumidor al que se le ha ayudado a que tenga ese servicio”, afirma, y añade que “la entrega a domicilio es la peor de las opciones tanto a nivel operacional, económico y de sostenibilidad desde el punto de vista de las compañías de transporte”.

En relación al reparto urbano, la pandemia demostró el impacto de la reducción de movilidad a nivel de sostenibilidad. Según Cristian Castillo, “la bicicleta, eléctrica o tradicional, sería la logística más sostenible, sobre todo en última milla”. Otras propuestas de reparto más sostenible han referencia a las entregas en lockers o puntos de conveniencia, con franjas horarias a escoger, o el aumento de capacidad de carga de las furgonetas. Sobre la última milla, Carlos Zubialde ha subrayado la necesidad de superar ese concepto, puesto que “en la actualidad ha surgido el concepto de última yarda”. “El futuro serán los microhubs cercanos, apoyados sobre todo en compañías de última yarda, altamente tecnológicas, muy sostenibles en bicicleta o andando y que den un servicio de mayor calidad del que se podía estar dando”, vaticina el consultor.

“El consumidor no debe de tener la responsabilidad de tener que cambiar la situación”
Cristian Castillo Profesor de Logística y Operaciones de la UOC

La logística y la sostenibilidad deben ir de la mano. Ana Belén Noriega (PEFC España) sostiene que “debemos aprender de lo que nos ha ocurrido con el Covid” y tender hacia una recuperación verde. “Hay que hablar del origen del producto, ver la trazabilidad que nos informe sobre la producción responsable de los productos y de sus transporte hasta nuestras casas”, ha concretado. Por otra parte, es necesario mantener cuidar el valor de las palabras: “No vaciemos la palabra sostenibilidad”. Por su parte, Cristian Castillo (UOC) coincide en este aspecto. “La sostenibilidad no debe convertirse en un mantra, sino que hay herramientas para ponerlo en marcha”, ha señalado el profesor universitario. “Está en nuestras manos ayudar a realizar este cambio”, ha añadido Carlos Zubialde, puesto que “el modelo actual no es sostenible, ni ecológica, ni social ni económicamente”, pero se desconoce quién traccionará este cambio “que da pasitos muy pequeños o más lentos de los que nos gustaría dar”.