26 de octubre de 2021 | Actualizado 17:19

Los puertos proyectan planes de contingencia ante nuevas emergencias climáticas

Los recintos portuarios trabajan para adaptar de manera continua sus estrategias para ajustarse a la sostenibilidad y los desafíos ambientales
Puerto de Amberes

El cambio climático cada vez se manifiesta más en todos los ámbitos. En el caso del sector marítimo, los efectos a gran escala son representados a través del calentamiento global o de la subida del nivel del mar. Las consecuencias pueden ser devastadoras para las infraestructuras portuarias y para la conocida como economía azul, especialmente en el Mediterráneo. Temporales como la borrasca Gloria, que afectó a Catalunya en enero de 2020, son algunos ejemplos de cómo el cambio climático ha empeorado en los últimos dos años. Por esta razón, los recintos portuarios deben adaptar de manera continua sus estrategias para ajustarse a este tipo de emergencias medioambientales. En una sesión del BNEW 2021, la secretaria general de la Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO), Isabelle Ryckbost, ha destacado esta cuestión la necesidad de adaptación de los puertos “a largo plazo, pero también a la realidad del corto plazo”. “La tecnología y las soluciones para afrontar esta situación está cambiando constantemente”, ha explicado durante su ponencia.

En la actualidad, “seis de diez puertos toman medidas para abordar la situación del cambio climático” y existen buenas prácticas, como las implementadas para mejorar la conectividad en la hinterland, para mitigar sus efectos, según Isabelle Ryckbost. El jefe de la Sección de Desarrollo de Recursos Humanos de Trainfortrade, de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (Unctad), Mark Assaf, ha apuntado en su intervención que “un elemento crucial para nuestros Estados miembro es el Acuerdo de París para el calentamiento global”, así como las regulaciones que se extienden hasta 2030. “El cambio climático”, ha continuado Mark Assaf, “está amenazando las cadenas de suministro y el comercio”, y “los puertos han sido muy afectados”. Sin embargo, “creo que los puertos están haciendo los cambios necesarios. Hay mucho dinero invertido en el largo plazo”, ha manifestado.

“Seis de cada diez puertos toman medidas para abordar la situación del cambio climático”
Isabelle Ryckbost Secretaria General de la Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO)

De manera concreta, el puerto de Barcelona está muy atento a los distintos estudios que se publican sobre esta cuestión y realizan predicciones fundamentadas en el área del Mediterráneo. Según el último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el nivel del mar podría aumentar 20 centímetros en esta zona geográfica de cara a 2050. A día de hoy, el director general adjunto de Infraestructuras y Conservación de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Ramón Griell, sostiene que ya se notan los efectos y han realizando acciones para acometerlos. Por ejemplo, “a nivel de régimen de lluvias e intensidad de lluvias, tenemos en cuenta el aumento de las precipitaciones para las nuevas infraestructuras de drenaje”. Los diques son las infraestructuras que más pueden sufrir el incremento del nivel del mar. Teniendo en cuenta esta factor, Ramón Griell destaca que las infraestructuras portuarias de Barcelona están actualizadas desde 2010, pero están atentos “para incrementar mantenimientos o acometer alguna actuación significativa de adaptación”.

“El cambio climático está amenazando las cadenas de suministro y el comercio”
Mark Assaf Jefe de Desarrollo de Recursos Humanos de Trainfortrade (Unctad)

Otro tema abordado en esta mesa redonda que afecta de manera directa a los puertos es su relación con la ciudad donde están localizados. “Los puertos son vistos cada vez más como el problema”, ha reconocido Isabelle Ryckbost (ESPO), que también recordó que la fisonomía de las ciudades “son como son” por los enclaves portuarios y que estos forman parte de su recuperación económica. “Es el momento de revalorizar la relación entre los puertos y las ciudades”. En la misma línea, Mark Assaf ha criticado la falta de comunicación de los puertos: “A veces no comunican suficientemente, en estos años de digitalización debería haber más canales de comunicacion”. Por otra parte, Mark Assaf se muestra optimista porque “la percepción poco a poco está cambiando”. Así, cita acciones como la de fábricas situadas en el área portuaria que hacen visible su contaminación acústica, la plantación de árboles en puertos de Filipinas para mejorar la eficiencia energética o que la gente de Amberes pueda circular en bicicleta por el puerto.

“Las cifras de emisiones que nosotros entendemos no son muchas veces las que nos asignan”
Ramón Griell Director general adjunto de Infraestructuras y Conservación de la Autoridad Portuaria de Barcelona

Por su parte, Ramón Griell (puerto de Barcelona) ha lamentado la asignación que se realiza a los puertos en relación a las emisiones. “Las cifras que nosotros entendemos no son muchas veces las que nos asignan”. Es necesario tener en cuenta que los buques tienen unas emisiones concretas “muy grandes” en consonancia con su volumen y que están trabajando en este aspecto, puesto que “los puertos están integrados en las ciudades y somos contribuidores en cuanto a volúmenes de emisiones”. Según Ramón Griell, la lucha contra la contaminación, incluida en el plan estratégico del puerto de Barcelona, tiene “un doble sentido: el cambio climático y la salud pública”. Asimismo, ha instado al resto de actores del sector marítimo a trabajar en conjunto: “Los puertos debemos ser catalizadores, debemos promover y tomar medidas, pero teniendo en cuenta que debemos alinearnos con el resto de actores”.