22 de octubre de 2021 | Actualizado 17:03

Los amarradores de Mooring en Barcelona presentan preaviso de huelga indefinida

Los sindicatos acusan a la empresa de no equiparar los salarios a los de Cemesa y anuncian una huelga indefinida a partir del 19 de octubre
Operativa de amarre en el puerto de Barcelona | USTP Barcelona

Los trabajadores de la empresa de amarre Mooring & Port Services, que opera en el puerto de Barcelona, han decidido presentar “un preaviso de huelga con carácter indefinido el próximo 19 de octubre ante los flagrantes incumplimientos” por parte de la dirección de la empresa de los acuerdos adoptados en el marco de la fusión con la otra empresa de amarre del recinto catalán (Cemesa). Dentro de estos incumplimientos que denuncia el comité de empresa de Mooring, los sindicatos portuarios han destacado el de la no equiparación salarial entre los amarradores de las dos firmas.

Según han recordado desde Coordinadora, esta equiparación de los sueldos se acordó a finales del año pasado dentro de las negociaciones para la fusión de Mooring y Cemesa. Además, los sindicatos “también argumentan que si trabajan compartiendo personal y medios, lo más justo es reclamar la equiparación de salarios y de derechos”.

Denuncian el incumplimiento del pliego de amarre del puerto de Barcelona por trabajar con menos personal

Asimismo, “se recuerda que la plantilla aceptó en noviembre de 2020 que, en tanto durara el estado de alarma, los turnos se harían con menos personal y a eso se sumó la petición de la Autoridad Portuaria de Barcelona de que apoyaran al sector en los momentos de pandemia, esfuerzos que en la actualidad los trabajadores no están viendo compensados”, han lamentado los amarradores de Barcelona. Según denuncian, “como consecuencia de trabajar con menos personal, se está incumpliendo también el pliego de amarre y con la consecuente inseguridad”.

Otro de los quebrantamientos del acuerdo suscrito entre las partes, según Coordinadora, es que “no se está abonando la bonificación a la que se comprometió la empresa cuando en las guardias solo estuvieran nueve trabajadores”. También han lamentado que “a los patrones no se les reconoce su categoría, ya que en buena parte de su jornada deben hacer labores propias del amarrador”.