4 de diciembre de 2021 | Actualizado 17:39

El puerto de Barcelona proyecta una nueva terminal para unir autopista ferroviaria y marítima

La iniciativa levanta el interés de VIIA y CargoBeamer y permitiría reordenar y concentrar los tráficos Ro-Ro en el muelle Príncep d'Espanya
Jornada de la Asociación Española de Transporte Marítimo de Corta Distancia celebrada en el puerto de Barcelona | P.B.

La Autoridad Portuaria de Barcelona está sondeando el mercado para presentar su proyecto de terminal multimodal de carga rodada a potenciales candidatos interesados. El espacio de 19 hectáreas, ubicado en el muelle Príncep d’Espanya, se iba a destinar inicialmente al tráfico de vehículos, pero la pandemia y la profunda reestructuración de la automoción ha derivado la propuesta hacia el segmento de la carga rodada, como ya adelantó el director general del puerto, José Alberto Carbonell, el pasado mes de julio. La iniciativa ha ido quemando etapas desde entonces y, tras presentar el proyecto a distintos operadores, se contempla crear en esta superficie una terminal de carga rodada para unir autopista ferroviaria y marítima, según ha confirmado el analista de producto de la autoridad portuaria, Javier Méndez.

Se persigue crear una unión temporal de empresas de actores marítimos y ferroviarios para una gestión conjunta

Desde el punto de vista del tráfico marítimo, el desarrollo de este proyecto facilitaría el traslado y la reordenación del tráfico Ro-Ro del puerto de Barcelona (Suardiaz, Cotunav,…) a la nueva ubicación, ha detallado Javier Méndez durante una jornada de la Asociación Española de Transporte Marítimo de Corta Distancia sobre autopistas ferroviarias y autopistas del mar. Además, la posibilidad de incorporar servicio de autopista ferroviaria a esta futura terminal ha multiplicado el interés de posibles operadores. En este sentido, fuentes portuarias han confirmado que las negociaciones del puerto de Barcelona persiguen la creación de una unión temporal de empresas (UTE) que aglutine actores marítimos del ámbito Ro-Ro y ferroviarios para una gestión conjunta de la instalación.

Operadores de autopistas ferroviarias como VIIA y CargoBeamer ya han mostrado interés en la iniciativa. De hecho, se han mantenido los primeros contactos al respecto, que continuarán en las próximas semanas. La firma VIIA (SNCF) tiene previsto retomar la conexión desde Barcelona con sus autopistas ferroviarias a comienzos del próximo año con la llegada de las nuevas locomotoras de Captrain en ancho UIC. Por tanto, la actividad de la compañía ferroviaria volverá a la terminal de Can Tunis, propiedad de Adif y gestionada por Grupo Alonso a través de Sefemed, durante el primer trimestre de 2022. La futura instalación en el muelle Príncep d’Espanya actuaría, por tanto, como una ubicación temporal para el traslado definitivo de sus operaciones a la terminal ferroviaria sobre los terrenos del antiguo cauce del río Llobregat.

“No hay ningún operador marítimo que arranque su servicio que no piense en el tren”
Miguel de Sanjuan Director de Desarrollo de Negocio de VIIA

El director de Desarrollo de Negocio de VIIA, Miguel de Sanjuan, ha recordado que el objetivo es construir una red de autopistas ferroviarias para cruzar Europa mediante el ferrocarril, pero siempre pensando en el transporte marítimo. “Sabemos”, ha manifestado Miguel de Sanjuan en su intervención, que las autopistas ferroviarias deben “estar conectadas con el short sea shipping”, porque “no hay ningún operador marítimo que arranque su servicio que no piense en el tren”. Según sostiene, la experiencia de los últimos años constata que si consigue conectar ambos transportes, aumentará el volumen el 15% y así su rentabilidad, por lo que proyectos como el del puerto de Barcelona para lograrlo son estratégicos.

En el caso del operador alemán CargoBeamer, que lleva meses analizando su desembarco en el mercado español, la compañía tiene previsto establecer una autopista ferroviaria entre Barcelona y Perpignan mediante un shuttle rápido a partir de enero de 2022. Según ha explicado su director de Desarrollo de Negocio, Nicholas Albrecht, “Barcelona es un punto clave para nuestros planes”. Sin embargo, fuentes del sector recuerdan que es prácticamente imposible que el inicio de sus operaciones en Barcelona se produzcan en el espacio del muelle Príncep d’Espanya, porque ni siquiera ha comenzado el proceso ni los trámites administrativos, por lo que el inicio de operaciones de CargoBeamer deberá producirse desde otra terminal ferroviaria ya en marcha actualmente, como sería el caso de Can Tunis o Morrot.

CargoBeamer conectará Barcelona y Perpignan en 2022 para extender su red de autopistas ferroviarias

CargoBeamer ha puesto en marcha recientemente su servicio entre Perpignan y Calais y ya es posible utilizar trenes con su sistema hasta cualquier otra terminal, “no importa si es Perpignan, Barcelona o cualquier lugar de Europa”. Según ha detallado su director de Desarrollo de Negocio, la compañía también dispone de una terminal propia en Perpignan, empezarán en dos o tres semanas su servicio entre Francia e Italia y continúan trabajando en el Eurotúnel, además de querer añadir una nueva conexión entre Alemania y Polonia.

Durante su participación en la jornada de la Asociación Española de Transporte Marítimo de Corta Distancia celebrada en Barcelona, Nicholas Albrecht ha explicado que el sistema diseñado por CargoBeamer permite cargar cualquier tipo de semirremolque, incluso mercancía reefer. Además, ha manifestado que su tecnología ya se puede utilizar en las terminales existentes en Barcelona, tanto en carga vertical como horizontal. Por tanto, no sería necesario el uso de semirremolques gruables. Según el operador de autopista ferroviaria, la carga y descarga de mercancía con su sistema se realiza en 30 minutos. En cuanto a la inversión que manejan las terminales especializadas que ya cuentan con su tecnología para una operativa automatizada de carga y descarga de semirremolques, el directivo de la empresa alemana ha afirmado que “si es una terminal completa para cargar 36 vagones al mismo tiempo, sería alrededor de 30 millones de euros”.