28 de noviembre de 2021 | Actualizado 8:31
Guillén Group

De carros a duotrailers: una historia a yunque y martillo

Guillén Group ha sido testigo y parte de la evolución del transporte terrestre de mercancías por carretera en una historia de más de un siglo

Francisco Bono Zapata trabajaba hace 126 años en un cuarto pequeño donde fabricaba carros de transporte de tiro animal. Poco podía imaginar el precursor que a base de la forja, el yunque y el martillo, el negocio iba a evolucionar hasta crear uno de los grandes fabricantes españoles de remolques y semirremolques. Los inicios fueron completamente artesanales, muy lejos de la concepción fabril tal y como lo conocemos hoy. La cuarta generación dirige en la actualidad Guillén Group, y como afirma el holding, “los 125 años nos han rejuvenecido”. “Lo que hoy se conoce como emprendimiento es lo que nos ha hecho avanzar”, destaca la compañía.

Los primeros clientes del germen de Guillén Group transportaban naranjas, frutas y hortalizas

Los clientes de aquellas primeras épocas usaban los carros para el transporte de naranja, frutas y hortalizas que cargaban en distintas cooperativas de Valencia y Almería con destino a los mercados de Madrid, Barcelona y Valencia. En una época posterior, la compañía evolucionó al desarrollo exclusivo de carrocerías, enfocadas a la durabilidad, con vehículos reforzados y resistentes y con procesos de fabricación muy dilatados, ya que continuaba vigente el concepto de taller y se empleaba un máximo de entre dos y tres personas para la fabricación de una sola unidad.

Progresivamente, la semilla del actual Guillén Group fue creciendo, con unas instalaciones a las que se trasladaron el 28 de febrero de 1955 y en las que trabajaron hasta las actuales, que datan del año 1968. El proceso de fabricación no tiene nada que ver con el de los inicios, porque trabaja ya con un entorno de Industria 4.0. En todo caso, en aquella época, se conformaban grupos reducidos según el tipo de proceso al que pertenecía el operario de cada grupo. Con ello, se pretendía seguir una fabricación lo más seriada posible, pero con pequeños puntos donde se conformaba un porcentaje muy amplio del total de la unidad. Aún quedaba muy lejos la estandarización de procesos y de materiales, aunque sí se intentaba agrupar producciones por tipo, e incluso por el color del carrozado. Eso sí, nada comparable a los procesos en serie de la actualidad.

La fabricación se agrupaba por tipo e incluso por el color del carrozado antes de la producción en serie

En aquellos tiempos, la compañía seguía llevando el nombre de Carrocerías Guillén y se fabricaban para camiones rígidos, semirremolques y cajas móviles para el ferrocarril y la carretera. Y así fue hasta el año 1996, solo fabricando la carrocería. El cliente compraba el chasis o camión rígido y Guillén montaba la carrocería en base a las necesidades y requisitos que el cliente solicitaba. “Las piezas se moldeaban y fabricaban a mano antes de la llegada de maquinaria especializada, una producción artesanal y completamente a medida”, recuerdan desde la firma. Las primeras máquinas y grúas comenzaron a llegar bastante más tarde. Hasta entonces, eran procesos de menos movimientos, ya que no se desplazaba la unidad a diferentes puntos de especialización, como lo hace actualmente. “Estos movimientos consistían en la unión de chapa y bases de la plataforma, montaje, pintura y finalización de la unidad, que pasaba por tres grupos como máximo de operarios compuestos por entre tres y cuatro personas”.

EL PROYECTO ALBATROS
En colaboración con el arquitecto Fernando García Ordóñez, encargado además del plan sur de Valencia, Guillén lanzó el proyecto Albatros en la década de los 80 del siglo pasado. “El concepto”, ha subrayado la compañía, “trataba de crear casas y campamentos móviles reutilizables y que podían transportarse de forma autosuficiente a grandes distancias, incluso entre continentes, basándose en contenedores marítimos”. El material completo de cada vivienda o módulo se guardaba en el interior de contenedores con todos los componentes y servicios en su interior, como cocinas y baños, entre otros. Las unidades se podían transportar por cualquier medio de transporte, tanto marítimo como terrestre o incluso aéreo para ser montadas en cualquier parte del mundo. Gabón, Argelia o Emiratos Árabes fueron algunos de los destinos de los modelos del proyecto Albatros. Estas casas prefabricadas podrían tener una superficie de hasta 180 metros cuadrados. Guillén Group ya no dispone de esta línea de negocio, “pero aún podemos encontrar alguna casa prefabricada con diferentes usos en la zona de Valencia”.

La evolución de la demanda, impulsada por las necesidades de los clientes, ha ido en paralelo con la evolución de los semirremolques. La personalización, como ocurría con los carros del inicio y las posteriores carrocerías, ha sido una de las señas principales de la compañía. La creciente demanda de productos frescos y las necesidades de su transporte llevó a la compañía a desarrollar en los años 90 el modelo ‘Open Fret’, que combinaba la carrocería de un modelo de lona corredera con el sistema de refrigeración y control de temperatura para la conservación y transporte de alimentos perecederos y mercancía a temperatura controlada.

Acordió

Principales hitos en la historia de Guillén Group

Francisco Bono Zapata, fundador y precursor de la firma.
Primer taller que cambió la producción artesanal para enfocarse a la fabricación únicamente de carrocerías.
Primeras instalaciones dedicadas a la fabricación situadas en Alginet (Valencia), donde tras años de crecimiento y mejora, se mantiene la sede central de Guillén Group.
Presentación de la nueva lona G-110 fabricada con acero de alto límite elástico y chasis galvanizado en caliente, antecesora de la actual lona G-120 Pro.
El nacimiento de la nueva marca, Guillén Group, buscó ejemplificar los esfuerzos por ofrecer mayor calidad y tecnología en el mercado con nuevos modelos y diseños.

Guillén Group comenzó a abrir fronteras y a expandir su negocio internacional en la primera década del siglo XXI. Para dar el salto, se lanzó a una vorágine de estudios de la tecnología existente en otros países, como la de los lugares con climatologías extremas y adversas. “Este trabajo fue una ardua investigación para aprender, mejorar e importar estudios para esculpir un grado de innovación por delante de las necesidades de nuestros clientes”, ha destacado el holding. Posteriormente, llegaría la gran revolución y la reestructuración del grupo para afrontar el futuro con la creación de dos empresas: Guillén Desarrollos Industriales y Next Rent, dedicada al alquiler de trailers.

El desarrollo de la tecnología y la eclosión del comercio electrónico ha llevado al fabricante de remolques y semirremolques al desarrollo de modelos destinados al ecommerce, vehículos acondicionados para el transporte textil y de pequeños bultos. Y cómo no, la sostenibilidad también ha impregnado a este grupo centenario, que ha perseguido el objetivo de reducir la emisión de gases en todos los segmentos del transporte. Esta necesidad ha llevado al desarrollo de modelos más ligeros y eficientes medioambientalmente. De nuevo, ha supuesto un salto en la estrategia de producto de Guillén, diseñando unidades con una menor tara y una mayor resistencia, “gracias a nuestro conocimiento en el uso de aceros de alto límite elástico”, ha indicado la compañía.

Las exigencias para reducir consumos y emisiones han motivado inversiones tecnológicas para lograr el objetivo

En la actualidad, la demanda de semirremolques se focaliza, principalmente, en el tipo lona corredera por su versatilidad y los furgones DFV enfocados a la paquetería y el comercio electrónico. Los productos frescos también son protagonistas de los actuales desarrollos de Guillén, con diversas unidades frigoríficas, además del transporte de contenedores. La apuesta por la sostenibilidad de la compañía ha llevado a desarrollar combinaciones de vehículos euromodulares y duotrailer, que permiten ahorros de combustible y de emisiones de CO2 entre el 25% y el 30%. “En el futuro, adquirirá un notable peso la reducción de la huella de carbono y situaciones como el déficit de transportistas profesionales que vivimos actualmente en España”, ha apuntado el grupo. “De ahí la apuesta por el duotrailer, con el objetivo de dar una solución al impacto medioambiental que sufre el sector del transporte, reduciendo el número de rutas y de transportistas necesarios”.

Las nuevas tecnologías también han impregnado a esta empresa centenaria. Para dar un salto cualitativo, ha realizado el mayor esfuerzo inversor en desarrollo tecnológico de su historia, incorporándose así a la industria 4.0. De esta forma, han cambiado de Enterprise Resource Planning (ERP), implantado este mismo año 2021, y han mejorado en los procesos de producción y en la calidad de los productos. El futuro dibuja nuevas inversiones en desarrollo y crecimiento, ha indicado el holding, con el foco puesto en los autónomos y las pequeñas empresas, además de en las grandes corporaciones con su servicio de renting y alquiler.