1 de diciembre de 2021 | Actualizado 19:33
Ricardo Barkala Presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao

“No va a haber un desabastecimiento general tal y como se está vaticinando”

El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Ricardo Barkala | Autoridad Portuaria de Bilbao

Perfil

Ricardo Barkala
Ricardo Barkala
Es capitán de la Marina Mercante y cuenta con un máster en Gestión de Empresas por la Universidad del País Vasco y un máster en Dirección de Empresas por la Universidad de Deusto. Tras una larga etapa (1974-1987) navegando en buques de gran tonelaje, fue vocal de la Junta de Gobierno y Delegado en Euskadi de Colegio Profesional de Oficiales de la Marina Mercante. Estuvo vinculado al Ayuntamiento de Bilbao entre 1991 y 2012, cuando fue nombrado viceconsejero de Empleo y Trabajo del Gobierno Vasco. Entre 2015 y 2018, emprendió su segunda etapa en el Ayuntamiento de Bilbao hasta su nombramiento el 17 de julio de ese mismo año como presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao

El presidente de la Autoridad Portuaria de Bilbao, Ricardo Barkala, cree que no se va a producir un desabastecimiento general por la actual situación de la cadena logística y el boom de demanda a escala global. Barkala ha apuntado que habrá una serie de retrasos y falta de algunos productos, pero no será generalizada. En este contexto, el puerto de Bilbao continúa su recuperación tras los efectos sufridos por la pandemia y la huelga de la estiba del año pasado. Este conflicto, que un año después continúa sin cerrarse con un acuerdo entre las partes, ha supuesto una merma de confianza en el recinto portuario vasco, que trata de levantar cabeza y de conseguir la estabilidad que le permita volver a la senda de crecimiento.

¿Cree que se está exagerando la preocupación por el desabastecimiento debido a los problemas de la cadena de suministro mundial? ¿Afectará la congestión que vemos en otros lugares del mundo a los puertos españoles?

Afectar sí que va a afectar, pero quizá no tanto como se está diciendo a escala de un desabastecimiento general. Creo que sí va a haber cierto retraso, algunos desajustes, desabastecimiento de algunas cosas, que en ciertos casos son importantes, porque afectan a la industria del País Vasco, que es en definitiva para lo que existe el puerto, y otras menos importantes. Es cierto que ahora la demanda se ha disparado, llegan las Navidades y el consumo se ha incrementado tras un año de confinamiento. En definitiva, no tan fuerte como algunos vaticinan, pero sí es una realidad que afecta a las industrias de aquí.

¿Cómo cree que va a evolucionar la actual situación en el transporte marítimo y cuándo podríamos retornar a una situación normal?

Estamos en un desajuste de toda la cadena logística a escala mundial. Esta cadena logística tan compleja y tan larga como estamos acostumbrados a gestionar, cuando llega una cosa no prevista, como ha sido la pandemia, hace que todo se desajuste y el retorno a la normalidad tarda tiempo. Dicen los expertos que a final del primer semestre del año que viene irá volviendo a la normalidad poco a poco. Lo que sí ocurrirá es que todos tendremos que reflexionar en nuestro ámbito y trabajar para que, en caso de que viniera una cosa similar a la pandemia, las afecciones sean menores: recortando las cadenas y asegurando determinados suministros desde más cerca.

Es mejor disponer de otro modelo de gobernanza de cara a la eficacia de los puertos”

¿Qué reto cree que deberían abordar los puertos españoles para ser más competitivos de cara al futuro?

Un tema que nos preocupa es el de la gobernanza en los puertos. No hablo de política, sino de tener más autonomía de gestión, de ser más dueño y responsable de las acciones, gestionar mejor tus propias fortalezas en el sentido de la política de recursos humanos, que los puertos importantes siempre nos lamentamos. Estamos aumentando muchísimo la actividad, modificando muchas cosas y seguimos con la misma plantilla, constreñidos. Me da pena que la reflexión del marco estratégico portuario, en la cual, para mí, el elemento fundamental era la gobernanza, pues esté paralizada. Ahí tenemos nosotros que reflexionar también en nuestro plan estratégico y marcarnos objetivos más allá de que luego para conseguirlos tengamos que tener presión y fuerza en en el conjunto de los Puertos del Estado para convencer a todos de que esto es así. Es mejor otro modelo de gobernanza de cara a la eficacia que tienen los puertos.

¿Qué balance realiza de su gestión al frente de la Autoridad Portuaria de Bilbao tras algo más de tres años de mandato?

La verdad es que la suerte no me ha acompañado. En primer lugar, vino la pandemia y las afecciones que tuvo en todos los puertos, incluido el de Bilbao. Eso fue a escala mundial y tuvimos que ir buscando soluciones a problemas que, en muchos casos, afectan a la cadena logística mundial y quedan lejos de tu capacidad de actuación. Luego tuvimos la huelga de la estiba, una huelga salvaje que fue muy dura. Ha sido una huelga sin sentido y nos ha afectado mucho. Estamos empezando a remontar, creo que lento, pero sólido, lo que es importante. Empiezan a verse luces a final del túnel, a concretarse los proyectos, lo que es bueno.

Cuando hay un conflicto, la huelga es la manifestación de un fracaso colectivo”

¿Cómo está siendo la evolución del comparado con 2019 y qué previsiones de cierre manejan?

No hemos alcanzado los números que teníamos en el año 2019, que es el año de referencia. Prevemos cerrar el ejercicio entre el 5% y el 6% en positivo sobre el 2020. No es lo que esperábamos, pero se empiezan a ver ya cosas importantes. Hay que tener en cuenta que el 35% de los tráficos del puerto de Bilbao tienen que ver con los graneles líquidos. La caída de la demanda de todo lo que produce Petronor ha sido terrible y eso nos ha afectado muchísimo. A primeros de octubre, ha abierto la segunda línea de refino, que tenía cerrada y ahora tienen que llegar petroleros grandes que aportan toneladas y nos hacen subir de forma más importante los números en este final de año. En noviembre y diciembre, vamos a tener incrementos muy importantes respecto al año pasado, lo que no tiene mucho mérito, porque, además del tema de la caída de la demanda, está lo de la huelga. El objetivo es que a finales de 2022 igualemos los números que teníamos en 2019.

La huelga de la estiba del año pasado ha mermado la confianza en el puerto de Bilbao. ¿Cómo se puede recuperar esta confianza perdida?

Los cargadores lo que buscan es fiabilidad, seguridad, agilidad y precio. La huelga ha sido el remate, pero a nada que estés con la espada de Damocles permanentemente, el cargador tiene otras opciones y canaliza sus tráficos a través de otras radas. Tenemos clientes que apostaron en su día por Bilbao, están apostando y seguirán apostando, y son los más importantes y eso nos da cierta seguridad. Cuando se llega a un conflicto, soy de la opinión de que la huelga es la manifestación de un fracaso colectivo. Han estado negociando las partes y no han llegado a un acuerdo y, al final, han recurrido a la huelga. Esto lo digo porque hay algunos sindicatos que presumen de hacer huelga, lo que no entiendo. La huelga es un fracaso para todos.

El objetivo es contar con un acuerdo local en la estiba antes de finalizar el año”

¿Confía en un pronto acuerdo entre las partes y en que se resuelva la nueva legislación de la estiba y el V Acuerdo Marco para conseguir estabilidad?

Aquí, en el ecosistema portuario, se reconoce que nunca debió haber ocurrido esta huelga, que nos ha hecho daño a todos. Ese es el mensaje positivo, estamos por la labor de que no vuelva a ocurrir, establecer un acuerdo que satisfaga a todas las partes y que se pueda lanzar un mensaje de fiabilidad, seguridad y futuro a todo el sector. Estamos intensificando las negociaciones de ambas partes, empresas estibadoras y sindicatos de la estiba. Nosotros, como puerto, estamos interviniendo al objeto de ayudar en lo que podamos para que esto sea así. El objetivo es que, antes de que termine el año, haya un acuerdo colectivo local, del puerto de Bilbao. Es lo que más me importa a estas alturas, que se firme un acuerdo entre las partes en Bilbao. Los otros movimientos que está habiendo del Real Decreto, el V Acuerdo Marco, lo seguimos, estamos presentes, pero me importa el objetivo que tengo fijado.

La Autoridad Portuaria de Bilbao está desarrollando su Plan Estratégico 2022-2026. ¿Cuáles son las principales líneas de acción del mismo?

Pensamos terminar la reflexión estratégica la próxima primavera. Va a ser un plan en el que participen todos los actores estratégicos del puerto, no va a ser una cosa de la autoridad portuaria. Quiero, además, sinceridad, que lo vean todos y que opinen, porque hay muchas cosas que cambiar y que corregir de lo que se ha hecho hasta ahora. Estamos en un momento absolutamente disruptivo en la logística, y el puerto de Bilbao debe de definir cuál es su papel. Queremos que se enfoque hasta 2026, pero con visión hasta 2030 e incluso a más largo plazo hasta 2050. Bilbao tiene fortalezas para tener presencia y liderazgo en el transporte marítimo de corta distancia. Conectamos con más de 200 puertos en el Atlántico norte, el 27% de los tráficos de España con el Reino Unido y esto hace que una de las grandes apuestas sea mejorar, reforzar y liderar todo lo que tiene que ver con el short sea shipping. 

No puedes plantear ningún tipo de futuro sin contemplar el respeto al medio ambiente”

Entran factores con más fuerza que no habían entrado en reflexiones anteriores. Todo el tema medioambiental, por ejemplo. Hoy en día no te puedes plantear ningún tipo de futuro que no contemple un respeto absoluto al medio ambiente. De ahí vienen todas las cosas que estamos haciendo con el cold ironing, que hemos pedido financiación y ya la tenemos y otra serie de cuestiones como la gasinera. Estamos avanzando en todas las líneas que tienen que ver con el objetivo de lograr cero emisiones. Otra de las líneas que se van a plantear absolutamente todos los puertos es el tema de la digitalización. No estamos atrasados, pero sí que es cierto que los momentos que llegan van a ser disruptivos y tenemos que dar un salto cualitativo importante. Nos vamos a dotar de los recursos, tanto económicos como humanos para tener una presencia importante en este ámbito, que entendemos que es clave.

Junto a ello, también es fundamental el incremento de los tráficos ferroportuarios. En contenedores no estamos nada mal, el 23% de los que llegan a nuestras terminales vienen por ferrocarril, que en términos porcentuales somos líderes en los puertos del Estado, pero claramente tenemos que impulsar el desarrollo de las líneas ferroviarias que permitan una mayor fluidez. 

Pronto verá la luz el Plan Estratégico de Transición Energética de la Autoridad Portuaria de Bilbao. ¿Por qué energías va a apostar este plan y cómo se va a materializar esta apuesta? 

El tema de suministrar gas a las navieras es muy importante, ya que hay algunas compañías que así nos lo piden. De hecho, Brittany Ferries va a posicionar el buque ‘Salamanca’ en Bilbao el próximo mes de febrero y está propulsado por gas, y para entonces ya estará lista la gasinera. En cuanto a la electricidad, que tenemos que pelear por que sea de cero emisiones, pero por lo menos, permitir y tener disponible en todos los muelles del puerto de Bilbao el acceso a la electricidad para los buques. Otra apuesta es el corredor del hidrógeno, que Repsol y Petronor lo están liderando en el caso del puerto de Bilbao. Tenemos la concesión para la ubicación de algunas instalaciones y estamos acompasados con ellos en el desarrollo del corredor del hidrógeno. Estas son algunas de las grandes apuestas a futuro, pero también tenemos experiencias, como los cinco molinos eólicos que ya existen en el puerto de Bilbao y ya existe algún proyecto para ubicar alguno más, que estamos estudiando. También, dentro del Port Lab, hay algún empresario dispuesto a invertir y empujando para hacerlo cuanto antes, en el tema de la energía procedente de las olas.

Estamos dispuestos a destinar recursos económicos para el desarrollo del transporte ferroportuario”

¿Estudia el puerto de Bilbao la posibilidad de establecer alguna autopista ferroviaria dado el tráfico de carga rodada con destino al norte de Europa?

El transporte ferroportuario tiene que ser sí o sí. Estamos dispuestos no solo a tener presencia, sino a poner recursos económicos como puerto de Bilbao. Ahora mismo, está la variante sur ferroviaria, los túneles del Serantes están hechos y a nivel de finalización del proyecto de ejecución, para que a finales del próximo ejercicio comiencen las obras. Tenemos un acceso ferroviario que compartimos con el tráfico de pasajeros, que es el que prima, con lo que no tenemos la posibilidad de meter los trenes siempre que queremos y necesitamos. Hay que utilizar tramos nocturnos, entre trenes de pasajeros, lo que delimita tu capacidad de traer flujos y también genera unas molestias por los municipios por los que pasa el ferrocarril. Cuando este la variante sur, vamos a mejorar muchísimo.

Para mí, el tema fundamental es el Corredor Atlántico. El hub principal de este corredor dentro de la Península Ibérica es, sin duda Júndiz-Villegas. Nosotros apostamos por él y estamos negociando ahora mismo con Adif y el Gobierno Vasco para ver cómo constituimos la sociedad que lo promueva, lo construya y lo gestione. Es nuestra gran apuesta, porque va a ser el principal hub del Corredor Atlántico y somos el único puerto de todo el Golfo de Vizcaya que va a estar a tiro de este hub. Es una oportunidad y es donde nos vamos a volcar. En este hub, habrá desvíos ferroviarios al puerto y también autopistas ferroviarias en otra fase.