28 de enero de 2022 | Actualizado 16:59

Adif adjudica la implantación del ancho estándar en el tramo Castellón-Vandellòs

Azvi y Contratas y Ventas ejecutarán el tramo Castellón-Vinaroz y Rover Rail y Cobra Instalaciones y Servicios el restante hasta Vandellòs
J.C.P.

El consejo de administración de Adif Alta Velocidad ha adjudicado por un importe global superior a los 66,6 millones de euros las obras para la implantación del ancho estándar en el tramo Castellón-Vandellòs del Corredor Mediterráneo. Las obras de vía y electrificación de este proyecto se han dividido en dos tramos, ha indicado el administrador ferroviario. Así, el contrato correspondiente al tramo Castellón-Vinaroz se ha adjudicado a la unión temporal de empresas (UTE) formada por Azvi y Contratas y Ventas por un importe de algo más de 39,2 millones de euros y un plazo de ejecución de 18 meses. El contrato de obras del tramo Vinaroz-Vandellós se ha adjudicado a la UTE integrada por Rover Rail y Cobra Instalaciones y Servicios por algo más de 27,3 millones de euros, y el mismo plazo de ejecución.

Los proyectos tienen como objetivo implantar el ancho estándar mediante el cambio de vía en este tramo de alrededor de 150 kilómetros de longitud para pasar del ancho ibérico actual al estándar o internacional. Las obras comprenden las operaciones necesarias en plataforma, superestructura y electrificación. “Se pretende así”, ha señalado el administrador de infraestructuras ferroviarias, “garantizar en todo momento la adecuada prestación, capacidad, estabilidad y fiabilidad de los tráficos de viajeros y mercancías”. La implantación de vía doble en ancho estándar en este tramo se realizará tanto en las vías generales como en vías de apartado, adaptando las instalaciones para la explotación de la longitud de tren estándar interoperable, 750 metros.

Las instalaciones se adaptarán para ser compatibles a una futura alimentación de 25kV

Para ello, ha apuntado Adif, “se instalarán vías con una longitud útil de 750 metros en las estaciones de Les Palmes, Torreblanca, Santa Magdalena de Pulpis, Benicarló-Peñíscola y Vinaroz”. En la primera fase, se realizarán actuaciones en vía, mediante la ampliación de la plataforma para la ejecución de las vías de apartado de 750 metros, la ejecución de la nueva superestructura con materiales polivalentes y otros trabajos como la adaptación de la báscula dinámica de Les Palmes al ancho estándar. Respecto a la electrificación, se adaptarán las instalaciones para ser compatibles a una futura alimentación de 25 kV.

La segunda fase consistirá en el cambio de ancho de vía en las vías generales y de apartado y el cambio de ancho de aparatos, además de la sustitución de cruzamientos fijos por móviles en la vía general. Adif ha señalado que se trata “de una de las actuaciones de mayor relevancia para el desarrollo del Corredor Mediterráneo como eje estratégico para el fomento del transporte por ferrocarril y el desarrollo socioeconómico del arco mediterráneo y su área de influencia”.