21 de enero de 2022 | Actualizado 16:56

Salvat, Suardiaz y Primafrio entran en el accionariado de Combi Terminal Catalonia

Los nuevos socios de la joint venture confían en beneficiarse de un modo de transporte más sostenible y competitivo hacia el corazón de Europa
Representación del puerto de Tarragona en 2030, según el Plan Director 2015-2035 | Autoridad Portuaria de Tarragona

Tres nuevas compañías (Salvat, Suardiaz y Primafrio) se han incorporado al accionariado de la sociedad Combi Terminal Catalonia (CTC), una joint venture destinada a renovar y operar la terminal intermodal de La Boella (Tarragona). Este proyecto, que se enlaza con el desarrollo del Corredor Mediterráneo, aspira a conectar el puerto de Tarragona, entre otros, con Alemania y Bélgica mediante servicios de ancho estándar o internacional. La inversión prevista de más de 20 millones de euros en adaptación de la infraestructura permitirá multiplicar por seis el tráfico de mercancías en La Boella, pasando de los 20.000 vagones anuales a los 120.000. La modernización de la terminal estará lista, previsiblemente, en junio de 2024, seis meses más tarde de lo planificado inicialmente.

Esta terminal intermodal operará diariamente ocho trenes de entrada y salida, de los cuales “cinco irán a una destinación europea, y los tres restantes a la zona centro de la Península (Madrid), a la zona sur (Sevilla y Algeciras) y a Portugal (Lisboa)”, avanzó recientemente el director general de CTC, Antoni Torà. Si bien su ubicación iba a ser inicialmente la fábrica BASF de Tarragona, posteriormente se decidió ubicarla en el puerto de tarraconense para atraer mayores tráficos. “Cuando fuimos a visitar a las empresas, todas nos dijeron que querrían hacer más envíos por ferrocarril”, explica Torà, “pero no pueden, ya sea porque no hay suficientes servicios o porque lo han intentado y han fracasado”.

“El nucleo principal de socios de la CTC es la industria química, pero nos hemos abierto también a otras industrias de Tarragona”, asegura Torà. La multinacional química alemana BASF, que cuenta con un importante centro de producción en Tarragona, es el socio mayoritario de los nueve que conforman la joint venture, con el 12% de la inversión. Los accionistas restantes, Contank, Hoyer, Schmidt, Pañalón y Kombiverkehr, junto con los recién incorporados Salvat, Suardiaz y Primafrio, ostentarán cada uno el 11% de las acciones.

Estos tres actores se han incorporado con el 11% de las acciones a la sociedad gestora de la terminal de La Boella

En el caso del operador logístico Salvat, han tomado la decisión de entrar en el accionariado porque consideran que es “una buena oportunidad especialmente en el marco de inmediato futuro, que prevé privilegiar sistemas de transporte más eficaces y sostenibles desde el punto de vista de los combustibles utilizados”. Por su parte, la naviera Suardiaz, que además del transporte marítimo también ofrece soluciones intermodales a sus clientes, podrá mejorar y ampliar sus conexiones entre el Mediterráneo y el centro de Europa.

En la misma línea, desde la compañía de transporte por carretera de hortofrutícolas a temperatura controlada Primafrio aseguran que la inversión en esta terminal permitirá “el movimiento de mercancías que entran y salen de nuestro territorio de un modo más sostenible y competitivo”. Además, “CTC también nos ofrece la posibilidad de cambiar el ancho de vía ibérico al europeo, conectando Tarragona por tren con Bélgica, Italia, Alemania y China, con las ventajas comerciales que eso supone para nosotros”, añaden, remarcando las ventajas de que esta terminal esté conectada con el Corredor Mediterráneo, pues “forman parte de este proyecto importantes empresas de España y Alemania”.

Si bien, la previsión inicial de CTC es que la terminal estuviera lista para finales de 2023, coincidiendo con la finalización de las obras del Corredor Mediterráneo, “la fecha muy probablemente sea posterior”, lamentan desde Salvat, aunque sostienen que este retraso “no tiene nada que ver con la entrada de nuevos socios, es simplemente una cuestión técnica y de construcción”. En este sentido, las fuentes consultadas de Primafrio aseguran que, en la actualidad, “el objetivo es que la terminal entre en funcionamiento en junio del año 2024”.

Entre las mejoras necesarias para convertir esta instalación en una terminal intermodal homologable a las europeas, que cumpla con las necesidades de las empresas que la operarán, el directivo de CTC y de BASF, Antoni Torà, enumera una zona de almacenamiento, un taller para reparar material rodante, y la tecnología para la temperatura controlada de contenedores, algo imprescindible para los productos químicos, el principal tráfico del puerto de Tarragona.