20 de mayo de 2022 | Actualizado 6:36
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Ports de la Generalitat invierte para convertir La Ràpita en un Green Port de referencia

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Ports de la Generalitat invierte para convertir La Ràpita en un Green Port de referencia

La prueba piloto para implementar en el puerto de La Ràpita el modelo Green Port avanza con buen ritmo en su primera fase. Esta actuación, a la que Ports de la Generalitat ha destinado alrededor de medio millón de euros, pretende convertir el recinto en el primero en Catalunya en lograr la autosuficiencia energética. Para ello, ya se han colocado 100kW de potencia de energía solar con la instalación de 340 placas fotovoltaicas en la lonja de la Cofradía de Pescadores de La Ràpita, así como un tramo de pavimento solar pisable en el paseo marítimo y un punto de recarga rápida para vehículos eléctricos.

“Sostenibilidad y adaptación al cambio climático son ejes centrales del Pla de Ports: Horitzó 2030”
Pere Vila Director general de Ports de la Generalitat

La autosuficiencia energética con energía de origen renovable es “uno de los ejes estratégicos de nuestro concepto de Green Port”, destaca el director general de Ports de la Generalitat, Pere Vila. Con la vista puesta en este objetivo, próximamente se instalarán más placas fotovoltaicas con una marquesina en el aparcamiento de la lonja, con las que se alcanzarán los 400 kW de potencia. “Toda la inversión que realice la administración portuaria en energías renovables se tiene que optimizar al máximo, de acuerdo con el consumo energético del puerto de La Ràpita”, explica Pere Vila, “se tiene que colocar la cantidad necesaria, cuando y donde corresponda para que el puerto asuma el consumo que realmente se está haciendo”.

EL GREEN PORT DE LA RÀPITA AVANZA HACIA LA AUTOSUFICIENCIA

FOMENTO DE LA ACTIVIDAD ECONÓMICA Y RESPETO POR EL ENTORNO

La estrategia Green Port se enmarca en una de las líneas estratégicas del departamento de la Vicepresidència y de Polítiques Digitals i Territori, así como del Pla de Ports: Horitzó 2030, como es la descarbonización de Catalunya mediante medidas de eficiencia energética y de sistemas de reducción de la huella de CO2 en la atmósfera. Estos desarrollos no solo permitirán un ahorro considerable en las emisiones de gases de efecto invernadero, sino que también incidirán en la competitividad del puerto, pues las empresas vinculadas al ámbito portuario se podrán instalar con precios energéticos más económicos. Según manifiesta el director general de Ports de la Generalitat, “esto nos permite fomentar la deslocalización empresarial y la actividad económica en el puerto”.

La elección del puerto de La Ràpita para llevar a cabo esta prueba piloto no es casual, tanto por su importancia estratégica como por la degradación ambiental que ha sufrido su entorno en las últimas décadas. Se trata de un puerto vinculado al espacio natural del Delta y forma parte de la Reserva de la Biosfera de las Terres de l’Ebre. Esta región se ha visto brutalmente impactada por los efectos de la emergencia climática, algo que se percibe con las afectaciones por los temporales en la zona del Trabucador y la regresión del Delta.

En este sentido, “se están buscando soluciones estratégicas para la protección del Delta”, celebra Pere Vila, “el puerto de La Ràpita debe ser un referente en cuanto a responsabilidad corporativa ambiental”. Además, la administración portuaria catalana “tiene que actuar como vector que impulsa el cambio de modelo energético con las empresas que ejecutan la actividad portuaria y los ciudadanos que utilicen estas instalaciones”. Estas actuaciones se están dando en primera instancia en el mencionado recinto, pero el objetivo de Ports de la Generalitat es usar esta experiencia para que también la puedan aplicar otros puertos catalanes.

UN PUERTO VERDE CON VISTAS AL FUTURO

El director general de Ports de la Generalitat resume el significado del concepto Green Port: “Es el que desarrolla su actividad teniendo en cuenta el ámbito económico, el medioambiental y el social de manera sostenible y con el menor impacto en el medio, aportando medidas de mejora de control de la calidad del aire, el agua, el ruido y los residuos”. Esta es la ambición de la entidad pública, con la vista puesta en un futuro libre de emisiones, y en este contexto ya está estudiando nuevos desarrollos sostenibles. “Estamos trabajando con la posibilidad de implantar un sistema de almacenamiento de hidrógeno verde”, asegura Pere Vila, “un combustible clave en la transición energética que procede de la electricidad de las energías renovables”.

Paralelamente, la entidad portuaria estudia la viabilidad de la implantación de otras fuentes de energía que complementen a la solar, “para diversificar las fuentes y poder cubrir un porcentaje más amplio de las necesidades energéticas del puerto”. Aunque la energía solar permite cubrir gran parte de estas necesidades, desde Ports de la Generalitat son conscientes de sus limitaciones, por ejemplo la incapacidad de producir energía solar por la noche, y es por eso que apuestan también por otras fuentes alternativas y renovables.

La transición energética, sin embargo, no se puede lograr únicamente implementando sistemas, infraestructuras y fuentes de energía renovables, también se hacen necesarios algunos sacrificios, como el cambio de hábitos del transporte. Desde la entidad portuaria catalana están convencidos de que estas transformaciones no llegan solas, por lo que se deben facilitar al usuario y al trabajador todos los medios posibles para que se sume al carro de la sostenibilidad.

En este sentido, en el ámbito del Green Port de La Ràpita, “estamos evaluando la posibilidad de poner recargas eléctricas en la marquesina del aparcamiento de la lonja”, avanza Vila, además de desarrollar un proyecto para facilitar el transporte público a los trabajadores del puerto, un parque de bicicletas eléctricas y una zona de alquiles de motos eléctricas en el puerto. El objetivo, concluye el director general de Ports de la Generalitat, es que los trabajadores cambien sus hábitos, que “no se desplacen con vehículo propio, y si lo hacen, que los vehículos sean eléctricos o híbridos”.