24 de enero de 2022 | Actualizado 8:02

Los amarradores de Barcelona denuncian la falta de efectivos y reclaman la unificación salarial

Los trabajadores de la empresa Amarre de Barcelona han presentado un preaviso de huelga indefinida a partir del próximo 17 de enero
Asamblea de trabajadores de Cemesa del pasado día 21 de diciembre | USTP Port de Barcelona

La compañía Amarres de Barcelona, producto de la fusión de las firmas Mooring y Cemesa, ha comenzado a operar este mes de enero, pero se mantienen conflictos anteriores. Sus trabajadores han decidido presentar un nuevo preaviso de huelga indefinida a partir del próximo 17 de enero para denunciar, entre otras cuestiones, la falta de efectivos y presionar para la unificación salarial de toda la plantilla, según ha anunciado el comité de empresa. No obstante, “existe la voluntad de, en un futuro, sentarse a negociar un convenio provincial que sería una solución presente y futura para evitar conflictos entre patronal y sindicatos, además de afianzar la actividad empresarial en el amarre con más garantías para las partes”, han señalado desde el ámbito de los trabajadores.

Los sindicatos tachan de “inadmisible” mantener las condiciones de Cemesa y Mooring en la nueva empresa

Concretamente, las entidades sindicales agrupadas en Coordinadora han concretado en la presentación del nuevo preaviso de huelga que existe una “falta de efectivos suficientes para cubrir las necesidades del servicio”. También fundamentan su presentación del preaviso de huelga en la necesidad de unificar los “salarios de toda la plantilla para evitar la doble escala salarial”, producto de la integración de los trabajadores de Mooring y Cemesa en la nueva empresa. “Se da la circunstancia de que la Amarre de Barcelona pretende ahora una subrogación al uso, es decir, en función de cada una de las condiciones que tiene la empresa de origen, lo cual es totalmente inadmisible”, han manifestado los sindicatos.

Además, dentro del ámbito salarial, los amarradores reclaman “el incremento del IPC del año 2021, para el año 2022, así como un incremento del 4% mínimo para el año 2023 sobre las tablas del 2022”. En este sentido, recuerdan que estas mejoras se reclaman “para todos los trabajadores, ya que los que son de Cemesa tienen congelados sus salarios desde el año 2012”. Otra de sus demandas es “el pago por la realización de los servicios auxiliares, actividad que no está contemplada en el convenio, así como el pago por la polivalencia”, han añadido. Por otro lado, también han manifestado a la empresa otras carencias referidas a la unificación de las condiciones de la incapacidad temporal y el desacuerdo en la organización de los turnos.