26 de mayo de 2022 | Actualizado 0:01

El uso de las control towers se dispara entre las cadenas de suministro más tensionadas

Los expertos vaticinan un mayor uso de estas soluciones ante entornos logísticos cada día más inestables y volátiles
Seat / Cofares

La utilización de las control towers o torres de control está en el punto de mira de la logística desde hace más de un lustro, pero su empleo para el análisis de datos en todas las fases de las cadenas de suministro se ha multiplicado al mismo nivel que la incertidumbre azota a los entornos VUCA (volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad). Según los expertos, las empresas con las cadenas más tensionadas y con multitud de actores con distintos orígenes son las más interesadas y beneficiadas por esta herramienta, que se prevé que siga aumentando en popularidad si continúan las previsiones de rupturas de supply chain y falta de conductores.

“La visibilidad es un elemento clave y fomenta el desarrollo de estas herramientas”
Ramón García Director general del Centro Español de Logística (CEL)

“Entre 2020 y 2021, España ha avanzado mucho en el empleo de las torres de control”, reconoce el director general del Centro Español de Logística (CEL), Ramón García, que las considera una herramienta útil para lograr visibilidad en entornos volátiles. “La visibilidad se ha convertido en un elemento clave y está fomentando el desarrollo de este tipo de herramientas, que se están volviendo muy necesarias”. Entre las principales funciones de una torre de control, está ayudar al usuario a optimizar la cadena de suministro, a reducir la incertidumbre en el proceso de fabricación y venta de sus productos, a disminuir disrupciones en la cadena y a anticipar patrones de consumo “y a adaptarse a ellos antes que la competencia”, explican fuentes de la empresa de distribución farmacéutica Cofares, usuaria de esta tecnología.

Las control towers afrontan dos carencias que el sector logístico califica como tradicionalmente básicas: la parcelación y el aislamiento de la información en silos y la complejidad para disponer de dicha información en tiempo real. No en vano, Ramón García (CEL) apunta a la dificultad de tener un sistema estandarizado de recogida de datos por la cantidad de nodos existente en una cadena de valor y que todos ellos emitan la información al mismo tiempo. Estos dos inconvenientes impedían disponer de una visión completa de la cadena logística de principio a fin y de las consecuencias que podría suponer la rotura de uno de sus eslabones. El director general de CEL pone de ejemplo “el sector automovilístico, donde en un fabricante puede haber 4.000 proveedores, otros tantos clientes, más los transportistas y los operadores logísticos”.

La compañía automovilística Seat también opera una torre de control y sostiene que su uso “ayuda a dotar de transparencia a la supply chain para anticipar potenciales disrupciones y generar escenarios alternativos que permitan minimizar su impacto”, algo que los métodos tradicionales no les permitían, según las fuentes consultadas. Existen tres ejes sobre los que construir una control tower: disponibilidad de datos, un modelo de analítica y visualización fiable y rapidez en la emisión de alertas. “Si tienes conectividad y la información es fiable, tienes visibilidad con rapidez”, explica el director general del CEL.

Acordió

PASOS PARA PONER EN MARCHA UNA TORRE DE CONTROL

Modelización del proceso a monitorizar e identificación de los puntos críticos del mismo, que pueden producirse por el impacto en el servicio o en el avance del proceso, o bien por la fragilidad de los mismos.

Una vez completada la identificación de los puntos críticos, deben identificarse los orígenes de información de que la empresa dispone, tanto de los eventos a monitorizar como de los eventos planificados. Tanto los eventos reales como los previstos están generalmente almacenados en distintos sistemas con distintas nomenclaturas y lógicas, según indican las fuentes de Cofares.

Conocidos los orígenes de la información, “será necesario orquestarlos, haciéndolos trazables entre los distintos orígenes y procesarlos, permitiendo convertir ese amasijo de datos de distintas fuentes en un set estructurado”, indican desde Cofares. Ello permitirá procesarlos y obtener información para el control del proceso completo.

Con la información ya estructurada, entra en juego la etapa de analítica y visualización. “Este punto es crucial para poner en marcha un modelo basado en excepciones, evitando así buscar la aguja en el pajar”, explica Cofares. En esta etapa es cuando se definen relaciones causa – efecto entre eventos y se establecen los umbrales que deben generar alertas y a qué destinatarios deben ir destinadas.

Finalmente, el sistema se presenta a cada usuario final de una forma adaptada a la necesidad de cada uno y que ayude a la identificación rápida y la toma de decisión.

Fuente: Seat y Cofares

El tiempo de puesta en marcha de una torre de control en logística está en torno a los 18 meses, aunque todo depende, según fuentes de Cofares, de factores como el proceso que haya que monitorizar, lo fragmentado que esté el sistema o el impacto de un suceso en el resto de la cadena. Además, según apuntan desde Seat, “proyectos de esta envergadura están en constante optimización y van creciendo en número de funcionalidades una vez los usuarios ven nuevos potenciales“. Las fuentes de la empresa automovilística señalan que las primeras fases de la control tower están pensadas para que “el usuario trabaje a corto plazo y que, de forma reactiva y ágil, pueda corregir desviaciones”. En las fases más avanzadas es cuando la torre “genera decisiones asistidas y autónomas creando escenarios para solucionar estas desviaciones”.

Uno de los retos es no inundar de alertas al gestor sin perder la capacidad de gestión de avisos

Como ejemplo, Cofares explica que un vehículo refrigerado puede registrar una temperatura fuera del umbral de tolerancia. “La torre emitirá una alerta por rotura de cadena de frío al gestor y este puede decidir expedir un pedido de reposición urgente y avisar al cliente” o bien “cambiar el tipo de vehículo o proveedor”. El reflejo de esta información se materializaría, según un informe de Generix Group, en una reducción del coste global de supply chain de entre el 1% y el 3%. Las fuentes de esta empresa desarrolladora de soluciones de software para la cadena logística afirman que “el resultado de esta reducción es una combinación del aumento de los niveles de servicio, ahorro anual del inventario, reducción del coste de los envíos y mejora del transporte, además de analizar reiterativamente la cadena de suministro y pasar de la visibilidad a la acción”. Sin embargo, las fuentes de Cofares apuntan, como uno de los desafíos a solucionar en las control towers, “encontrar el equilibrio y no crear un modelo ni excesivamente nervioso que inunde de alertas al gestor, ni excesivamente cauto y que emita los avisos cuando ya se ha perdido la capacidad de gestión”.

TECNOLOGÍA PREDICTIVA PARA REDUCIR EL TRANSPORTE URGENTE INNECESARIO
Entre los ámbitos que el análisis predictivo de las torres de control permite visibilizar, se encuentra la trazabilidad del stock disponible en almacenes, lo que facilita su optimización y la reducción del tiempo de almacenamiento, así como la minimización del transporte urgente innecesario y un exceso de logística inversa en caso de devoluciones. Para ello es necesario, según los expertos, incluir también al cliente en los procesos de monitorización y seguimiento. “Debe existir una única torre de control para una misma cadena de suministro, desde cliente hasta proveedor, y la definición de los parámetros debe realizarse conjuntamente”, advierten desde Seat.

En este sentido, la información que emite la control tower es, según Cofares, perfectamente inteligible entre los distintos participantes en la cadena de suministros, pero deben existir “unas reglas del juego mutuamente reconocidas que permitan a las partes conocer qué viene mejor a la cadena de valor global, no a cada una de las partes”. Existen, además, otros factores ajenos a la organización, como la pandemia del Covid-19 o temporales meteorológicos que Seat apuesta por incluir para gestionar sus procesos con una torre de control, especialmente los relacionados con el transporte. “En un futuro, buscamos ser capaces de desarrollar las herramientas predictivas y prescriptivas de nuestra torre de control”. De hecho, “una vez en funcionamiento, seremos capaces de simular distintos escenarios para poner a prueba la resistencia de la cadena de suministro, o que incluso la propia torre tome decisiones de forma autónoma”, aseguran desde el fabricante de automoción del grupo Volkswagen.