29 de enero de 2023 | Actualizado 7:01

Cepsa e Iberia sellan una alianza para desarrollar y producir combustibles sostenibles

El acuerdo también incluye la investigación de alternativas energéticas como el hidrógeno renovable y la electricidad
De izquierda a derecha: el presidente de Iberia, Javier Sánchez-Prieto; el consejero delegado de Cepsa, Maarten Wetselaar, y el presidente de Iberia Express, Carlos Gómez. | Cepsa

La compañía energética Cepsa e Iberia han suscrito una alianza para desarrollar y producir a gran escala combustibles sostenibles para la aviación (SAF). Gracias a este acuerdo, que también incluye a Iberia Express, se avanzará en la investigación de biocombustibles a partir de residuos, aceites usados reciclados u otras materias primas de origen vegetal sostenible. La alianza incluye otras alternativas energéticas, como el hidrógeno renovable y la electricidad, para fomentar la movilidad sostenible de aviones y de la flota de vehículos terrestres que prestar servicios en los aeropuertos.

“Este acuerdo es un importante paso en este camino hacia un transporte aéreo más sostenible, en línea con nuestro compromiso conjunto con la descarbonización del sector”, ha manifestado el presidente de Iberia Express, Carlos Gómez. Con este acuerdo, tanto Iberia como Iberia Express avanzan en la consecución de su compromiso de lograr las cero emisiones netas en 2050, con el previo paso de operar un mínimo del 10% de sus vuelos con combustibles sostenibles para el 2030. Iberia completó su primer vuelo con biocombustible entre Madrid y Bilbao con el biojet producido por Repsol a partir de residuos en el Complejo Industrial de Petronor (Bilbao).

Por su parte, el presidente de Iberia, Javier Sánchez-Prieto, ha declarado que “para la descarbonización del sector aéreo es imprescindible el desarrollo, producción y distribución de los combustibles de origen sostenible a precios asequibles y en cantidad suficiente para abastecer a las aerolíneas”. Actualmente, y por estar todavía en fase de investigación, el precio del SAF es dos veces más caro que el combustible tradicional.