2 de julio de 2022 | Actualizado 14:25

La carga aérea mundial cierra 2021 con su segundo mejor resultado de la serie histórica

Las aerolíneas registran un aumento interanual del 6,9% de la demanda, mientras que los niveles de capacidad continúan recuperándose
Emirates SkyCargo

El transporte aéreo de mercancías ha cerrado el ejercicio de 2021 con su mejor resultado de la serie histórica, iniciada en 1990. Tras el descalabro del sector en 2020, que obtuvo sus peores cifras de demanda (un caída interanual del 10,6%) y de capacidad (se contrajo el 23,3%), el mercado mundial de carga aérea ha conseguido sobreponerse a lo largo del año. Se ha debido, en parte, al alza de fletes marítimos y las congestiones derivadas por los continuos rebrotes de la pandemia, pero también por los embotellamientos de la cadena de suministros internacional. Las aerolíneas absorbieron la demanda que no podía utilizar el modo marítimo, aunque, tal y como admite la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA), la falta de capacidad ha evitado que sus datos fueran aún más positivos. Así, la demanda registró un crecimiento interanual del 6,9% en 2021 respecto a niveles prepandémicos y del 18,7% en comparación con el año 2020. La capacidad, por su parte, finalizó el ejercicio con una caída del 10,9% respecto a 2019, que continúa sufriendo las congestiones en los principales hubs mundiales.

La recuperación de la carga aérea no hubiese sido posible sin los resultados de diciembre, que salvaron el año después de un descenso pronunciado en noviembre. En el último mes del 2021, la demanda global registró un aumento del 8,9% respecto a 2019, el doble del mes anterior (3,7% en noviembre). La capacidad ha disminuido el 4,7% respecto a niveles prepandémicos. A pesar de mantenerse en parámetros negativos, esta cifra es positiva si se tiene en cuenta la trayectoria de meses pasados (7,6% en noviembre y 7,2% en octubre). “En diciembre, se produjo un cierto alivio en las limitaciones de la cadena de suministro”, explicó el director general de la IATA, Willie Walsh, “ya que los volúmenes disminuyeron después de que la actividad máxima de transporte marítimo terminara antes de las vacaciones de Navidad”. Además, ha añadido, a carga aérea en el mes final del año se vio favorecida por la capacidad adicional de la belly cargo, “ya que las aerolíneas se adaptaron a un esperado aumento de los viajes de fin de año”.

“Las condiciones económicas apuntan a un fuerte 2022 para la carga aérea”
Willie Walsh Director general de la IATA

Otros datos positivos aluden al propio mercado de mercancías global, que en noviembre (último mes con datos disponibles) aumentó el 7,7% en comparación con niveles prepandémicos, mientras que la producción industrial se incrementó el 4% en el mismo periodo. Por otra parte, el coste de competitividad de la carga aérea todavía supera al de los contenedores transportados por vía marítima y el ratio de inventarios se mantiene en niveles bajos. De esta manera, las empresas eligen la carga aérea para responder rápidamente a la demanda. Por estas razones, el director general de la IATA manifiesta que “la carga aérea tuvo un año estelar en 2021” y en general, “las condiciones económicas apuntan a un fuerte 2022”. A pesar de los resultados, Willie Walsh destaca que “las oportunidades de crecimiento se perdieron debido a las presiones de la escasez de mano de obra” por las cuarentenas “y a las limitaciones en todo el sistema logístico”. De cara al 2022, insta a los gobiernos a “prestar atención a las limitaciones de la cadena de suministro para proteger la recuperación económica”.

En el acumulado del año, las aerolíneas mundiales han conseguido sobreponerse a la contracción de demanda y capacidad sufrida en noviembre en todas las regiones a excepción de aquellas de Asia-Pacifico. Las compañías aéreas norteamericanas han registrado los mejores resultados, con un incremento anual de la demanda internacional del 20,2% respecto a 2019, y la única cifra de capacidad en niveles positivos: un incremento del 0,2%. La región continúa beneficiando a las compañías aéreas por la fuerte demanda de los consumidores. Así, en diciembre, las aerolíneas de América del Norte aumentaron el 20,5% respecto a 2019. Las compañías de Oriente Medio y África también obtuvieron doble dígito de crecimiento de la demanda internacional, del 10,6% y del 11,3% respectivamente, en relación a niveles prepandémicos. Sin embargo, el crecimiento se ha desacelerado a lo largo del año en el primer caso, en parte por el descenso de volúmenes en la ruta Oriente Medio-Asia. Su capacidad disminuyó el 9,2% en diciembre respecto a 2019, mientras que la demanda aumentó el 5,7%. En el segundo caso, la ruta África-Asia ha sido la impulsora del crecimiento continuo de la región. La capacidad de las aerolíneas africanas continúa sufrió una caída del 14,6% en el acumulado interanual.

Las aerolíneas de Asia-Pacífico y de Europa han crecido a una menor rapidez que el resto y han finalizado el ejercicio con un aumento de demanda internacional del 3,6% respecto a niveles prepandémicos. En el caso asiático, la demanda de productos manufacturados se mantiene alta, de ahí que la demanda de carga aérea en diciembre registrase un incremento del 8,8% respecto a 2019. Por contra, la capacidad ha disminuido el 10% en comparación con el mismo periodo en 2019, según IATA. Las compañías aéreas europeas han sido las más afectadas por la congestión de la cadena de suministros y de los aeropuertos, además de restricciones puntuales de capacidad. En 2021, la capacidad sufrió un descenso del 17,4% que se debe a estas razones. En diciembre, la demanda internacional de la región aumentó el 6% en comparación con niveles prepandémicos y la capacidad se mantuvo por debajo de niveles positivos con una caída del 5,9%.

Las aerolíneas de América Latina son las únicas en registrar una contracción negativa del 15,2% de la demanda internacional y un descenso pronunciado del 30,2% en relación a la capacidad. Varias de las compañías aéreas de la región, explican desde la IATA, han estado inmersas en largos procesos de reestructuración a lo largo del 2021. Su rendimiento en diciembre fue el mejor del año, con un descenso de la demanda internacional del 2,9% en comparación con el mismo mes de 2019 (en noviembre esta cifra fue del 13,4%), y una capacidad muy limitada que disminuyó el 26,1% respecto a niveles prepandémicos.