30 de junio de 2022 | Actualizado 12:41
La presidenta de la comissió d’Infraestructures, Anna Cornadó, el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, y el presidente de la Cambra de Contractistes i Obres, Joaquim Llansó, este lunes durante la presentación de su informe | Foment del Treball

Foment del Treball reclama triplicar la inversión en infraestructuras en Catalunya

La patronal alerta de una "alarmante" acumulación de retrasos y una baja ejecución presupuestaria, que lastra el desarrollo económico catalán

La patronal catalana Foment del Treball sitúa en 35.000 millones de euros el déficit acumulado en 12 años en la inversión en infraestructuras en Catalunya, en comparación con los países “más desarrollados” de la Eurozona. La institución considera que esta cifra es “alarmante” en términos de competitividad y reclama a la Administración del Estado, la Generalitat y los ayuntamientos “una decidida apuesta para la inversión en infraestructuras”. Para ello, recomienda que al menos se triplique, desde los 1.500 millones invertidos en licitaciones en 2020, hasta unos 5.000 millones de euros, el 2,2% del PIB catalán.

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha explicado que esta recomendación se establece partiendo de inversión media en infraestructuras de los 12 países “más desarrollados” de la Eurozona, del 2,2% del PIB, muy lejana al 0,7% que se invirtió en 2020 en infraestructuras catalanas. De los 35.000 millones de euros de déficit acumulado en 12 años, 7.000 millones se corresponden con los ejercicios de 2019 y 2020. “Este incremento tan abultado es muy pernicioso para la competitividad de Catalunya y el resto de España”, concluye Sánchez Llibre, que pide a las distintas administraciones que “tomen nota” y actúen con “rigor, responsabilidad y cooperación con los distintos agentes económicos”.

A la falta de inversión, la patronal catalana añade otro elemento que “lastra el desarrollo y la competitividad del país”, la baja cuota de ejecución presupuestaria, que sitúa en el 67% para las inversiones estatales en Catalunya, y en el 77% para las de la Generalitat. Ello repercute en una acumulación de retrasos, que obliga a hacer constar la inversión en una misma obra en distintos ejercicios.

“La colaboración público-privada permitiría alcanzar la inversión que proponemos”
Joaquim Llansó Presidente de la Cambra de Contractistes i Obres de Catalunya

Según denuncia el presidente de la Cambra de Contractistes d’Obres de Catalunya (CCOC), Joaquim Llansó, “este factor distorsiona por completo el seguimiento presupuestario”, algo que ejemplifica con las obras de la Variante de Vallirana, de la N-230, adjudicadas en 2004 para dos años y nueve meses por 49,5 millones de euros, cuya finalización se alargó hasta 15 años y ocho meses, aumentando la inversión final hasta los 167,4 millones de euros. Llansó achaca este retraso de 13 años y el hecho de que se haya triplicado la inversión inicial a “la gran burocracia para realizar una ampliación del proyecto, así como la falta de voluntad para tirarlo adelante”. Se trata de “una obra muy importante, que se traslada en el tiempo”, apareciendo en los presupuestos de quince ejercicios distintos, cuyas anualidades sumadas alcanzan los 932 millones de euros, a pesar de que la inversión real es de 167,4 millones.

Foment del Treball insiste en que, para lograr triplicar la inversión en infraestructuras hasta los mencionados niveles europeos, “se deben poner sobre la mesa sistemas de colaboración público-privada“. Según ha manifestado Joaquim Llansó durante la presentación del informe, siguiendo el ejemplo de países de la Eurozona, “cuando hay aportación privada, por cada euro que inviertes se acaba multiplicando, al menos, por tres”. La patronal catalana defiende que la inversión en infraestructuras es beneficiosa para el desarrollo económico del país, pues “genera puestos de trabajo, tanto en las obras, como a lo largo de toda su vida útil”, e interpreta los fondos europeos Next Generation como una oportunidad para aumentar este gasto público en cooperación con el sector privado. “El año pasado se hicieron 30 licitaciones con estos fondos en Catalunya, principalmente de Adif, y este año la cifra será algo mayor”, argumenta Llansó.