29 de junio de 2022 | Actualizado 18:16

La bodega Familia Torres prueba un sistema blockchain para mejorar la trazabilidad del vino

La iniciativa del clúster vitivinícola catalán (Innovi), subvencionada con fondos Next Generation, realizará el proyecto piloto en noviembre
La tecnología blockchain permite el seguimiento del producto en tiempo real y contribuye a la digitalización con el uso de contratos inteligentes | Familia Torres

El clúster vitivinícola catalán Innovi ha finalizado con éxito su fase de estudio para la implementación del blockchain en la logística de la bodega Familia Torres, e iniciará en noviembre una prueba piloto con el objetivo de incorporarlo a nivel industrial en 2023. El sistema, combinado con tecnologías como el internet de las cosas (IoT) o la inteligencia artificial, aspira a optimizar el seguimiento del producto en todas sus fases, desde la producción hasta el envío.

La trazabilidad inmediata de las botellas de vino, compartida entre los distintos agentes y certificada por un sistema descentralizado, son algunas de las oportunidades del blockchain constatadas durante la fase de estudio. En el sector vitivinícola, estas cualidades podrían contribuir a mejorar la transparencia, al evitar las comunes falsificaciones de Denominación de Origen, así como a mejorar la eficiencia en las transacciones, con el uso de contratos inteligentes dirigidos a los distintos actores.

En colaboración con la bodega Familia Torres y las empresas proveedoras de servicios tecnológicos Quabu Solutions y Hedyla Technologies, la primera fase del proyecto Blockchain4W ha costado 45.000 euros, de los cuales 25.000 provienen de fondos Next Generation, cofinanciados por una convocatoria de Acció. Para la prueba piloto, prevista para finales de año y presupuestada en 180.000 euros, recibirán 131.000 de otro concurso específico para clústers del ministerio de Industria, Comercio y Turismo. Una vez terminada, desde Innovi pretenden iniciar en 2023 un proyecto piloto a gran escala, en la que demostrar los potenciales beneficios del uso del blockchain en toda la cadena de suministros vitivinícola.

“Se requiere un cambio de chip, hay que pasar del papel al digital en el sector vitivinícola”
Eloi Montcada Director del clúster vitivinícola catalán Innovi

“Nuestra visión es hacer un sector más competitivo por medio de la innovación”, asegura el director de Innovi, Eloi Montcada, “queremos que el sector avance hacia la sostenibilidad, la digitalización y la creación de nuevos servicios, procesos y áreas de negocio”. El sector “requiere un cambio de chip, hay que pasar del papel al digital”. A pesar de que existen multitud de softwares de gestión logística, cuentan con poca implantación entre las bodegas pequeñas, que son mayoría en el sector vitivinícola.

“El blockchain es una tecnología descentralizada que permite validar entre distintos nodos las transacciones y los movimientos de un producto”, argumenta el director de Proyectos de Innovi, Víctor Tirado, “es decir, se da un proceso de cross-checking constante”. De este modo, integrado al software de gestión que cada compañía use, los distintos agentes de la cadena de suministro podrán saber en tiempo real, y de manera automatizada, si su producto ha llegado al destino. Mediante un mismo código QR, cada agente podrá confirmar que ha expedido o recibido el envío y agregar ese dato a través de una misma plataforma. Este software, combinado con tecnología IoT, como sensores de vibración, temperatura y geolocalización, podrá registrar en blockchain información inmediata sobre el estado del producto, por ejemplo, o si se ha desviado de su ruta.

“El blockchain permitirá mejorar la seguridad alimentaria y empoderará al consumidor”
Víctor Tirado Director de Proyectos de Innovi

Además, la herramienta podrá mostrar a cada agente tan solo aquellos datos que requiera. Este sistema permitirá “mejorar la seguridad alimentaria” y “empoderar al consumidor”, explica Víctor Tirado, pues podrá saber a ciencia cierta la Denominación de Origen, y mediante el uso de IoT, de qué viña proviene el vino, la temperatura a la que se ha fermentado, el movimiento que ha sufrido durante el envío, incluso la pluviometría. En cada parte de la cadena de suministros, “te interesará mostrar más o menos datos: por ejemplo, el distribuidor quizás no tiene por qué saber cierta información, le basta con conocer el origen, el volumen y el destino”.

Para llevar a cabo esta iniciativa, el clúster vitivinícola ha servido como punto de encuentro entre la bodega Familia Torres, que se interesó por el blockchain para certificar el destino de sus botellas y evitar así prácticas de dumping en la distribución, así como de las mencionadas empresas tecnológicas, que ya han desarrollado anteriormente este sistema para otros sectores, concretamente la automoción, las motos eléctricas y el delivery eficiente. Además, Innovi se ha asociado con el Clúster Digital de Catalunya y el Grupo ICA (Informática y Comunicaciones Avanzadas), que han aportado su expertise en el desarrollo de softwares vinculados a esta tecnología.

El Clúster Digital de Catalunya y el Grupo ICA han colaborado con Innovi en el desarrollo del proyecto

“Quien comienza implantando el blockchain siempre son las bodegas más grandes”, recuerda Víctor Tirado, “porque son aquellas que ya tienen muchos otros retos solucionados y son la punta de lanza en este tipo de innovaciones”. Sin embargo, asegura que el blockchain podría ayudar en la digitalización y la trazabilidad de empresas de cualquier tamaño y de cualquier parte de la cadena de valor. “Hablamos de blockchain en genérico, pero hay distintos tipos, y no tienen por qué estar asociados a criptomonedas”, recuerda el director del proyecto, “por ejemplo, hay blockchains cerrados, y eso parece que en el sector agroalimentario cada vez se está haciendo más”.

Las bodegas que deseen usar blockchain podrán optar por desarrollar su propio software o integrar esta tecnología en su software ya existente. Por ello, “el precio dependerá del tamaño y la infraestructura de cada empresa”, explica Tirado. “De hecho, es una de las dudas que ha presentado la bodega, cuya respuesta podremos tener a partir de noviembre, en la prueba piloto”, asegura Montcada. En el caso de que finalmente Familia Torres decida no implementarlo, “lo que hayamos conseguido ya quedará para todo el sector, y cualquier empresa que se interese podrá contar con nuestro acompañamiento”.