15 de agosto de 2022 | Actualizado 15:51

La electrificación de muelles en Barcelona reducirá una cuarta parte las emisiones del puerto

El plan Nexigen, cifrado en 110 millones de euros, mantiene su plazo de finalización en 2030 a pesar de la pandemia
El presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Damià Calvet, junto con la directora de Transición Energética, Ana Arévalo, durante la presentación del proyecto Nexigen | Autoridad Portuaria de Barcelona

El plan de electrificación de muelles de la Autoridad Portuaria de Barcelona, presupuestado en 110 millones de euros, contribuirá a reducir el 22% las emisiones de gases de efecto invernadero de sus operaciones en la actualidad, cerca de una cuarta parte, según las estimaciones de la entidad. El proyecto, bautizado Nexigen, mantiene su plazo de finalización en 2030, a pesar de los retrasos provocados por la pandemia, y consistirá en la conexión a la red eléctrica, el despliegue de cableado hacia los distintos muelles y la colocación de sistemas Onshore Power Supply (OPS) en los muelles de ferries, cruceros y portacontenedores de las terminales Ferry Barcelona y Best Hutchison Ports.

Según estimaciones del recinto portuario, cuando Nexigen esté completamente implementado, comportará una reducción de 60.000 toneladas de dióxido de carbono (CO2) y 1.264 toneladas de óxidos de nitrógeno (NOx), el 38% de las emisiones anuales que producen los buques durante su estada en el puerto y el 25% de las producidas incluyendo el amarre y maniobras. Esta descarbonización supone el 22% de las emisiones anuales consecuencia de la actividad portuaria y se alinea con los objetivos de la Organización Marítima Internacional (IMO en sus siglas en inglés), de reducción del 50% de las emisiones portuarias de cara a 2030, para alcanzar la neutralidad de emisiones en 2050.

110 millones de euros

La autoridad portuaria, que ambiciona financiación europea, invertirá 20 millones en el despliegue de la red eléctrica y 90 millones en los OPS

El plan Nexigen es “una pieza clave dentro de nuestra visión global y transversal de descarbonización de la actividad del puerto”, ha resaltado la directora de Transición Energética del recinto, Ana Arévalo, este martes durante su presentación. El desarrollo de este proyecto es “altamente complejo” y se implementará en distintas fases simultáneas. En primer lugar, se realizarán dos proyectos piloto diferenciados en las mencionadas terminales de ferrys y portacontenedores. La Energy Transition Manager de la autoridad portuaria prevé sacar en abril a licitación, por cuatro millones de euros, el proyecto piloto de electrificación en la Terminal Ferry Barcelona, mientras que la licitación en la terminal de portacontenedores BEST Hutchison Ports, por cerca de seis millones de euros inició este proceso en enero y su concesión está prevista para julio.

Ana Arévalo sitúa los plazos de construcción y conexión de los OPS para estas pruebas piloto en un mínimo de 12 meses, con lo que se prevé que “a finales de 2023 se dará el primer suministro eléctrico” a portacontenedores en la terminal BEST y en la terminal de ferries “a lo largo del primer trimestre de 2024”. Esta última permitirá en el primer año conectar barcos “pequeños” y no será hasta el segundo año cuando suministrará energía a buques de mayor tamaño. Una vez finalizadas las pruebas piloto, estos sistemas de conexión de buques podrán ser integrados en el plan de electrificación del puerto.

“La red eléctrica al interior del puerto será sensorizada, inteligente y flexible”
Ana Arévalo Directora de Transición Energética del puerto de Barcelona

En paralelo, la autoridad portuaria invertirá 20 millones de euros en el despliegue de la red eléctrica, que incluye la subestación Port, la conexión en alta tensión a la subestación Ronda Litoral de Red Eléctrica de España (REE) y la red de media tensión por todo el recinto portuario. En total, se desplegarán 240 kilómetros de cable y se realizarán 20,5 kilómetros de canalizaciones hasta las terminales. La directora de Transición Energética ha recordado que el recinto está a la espera de la tramitación administrativa para la solicitud de acceso y conexión a la Subestación de REE para el periodo 2021-2026.

En este sentido, ha señalado que “cuando esté publicada, nos permitirá planificar la conexión de la red eléctrica al puerto”. El sistema de cableado de alta tensión en la subestación suministrará energía al puerto, que distribuirá hacia los muelles por medio de cables submarinos de media tensión, en una red “sensorizada, inteligente y flexible, que nos permitirá ir incorporando nuevas tecnologías”, manifiesta la directora de Transición Energética. Esto significa que el sistema eléctrico podrá satisfacer las necesidades específicas para cada buque, suministrando más o menos electricidad en función de su tipología (ferry, crucero o portacontenedores), y añadir la potencia eléctrica de otras fuentes externas a la propia Subestación de REE.

Las necesidades de suministro eléctrico de los distintos muelles que entran en esta electrificación, como el muelle Prat, la dársena de San Bertran, el muelle Costa y el muelle Adossat, fueron mapeadas en 2020, cuando se estimó que el recinto portuario requiere de alrededor de 80 MW de potencia para la electrificación de muelles. El despliegue del cableado “es un proceso muy largo, que estimamos que durará cuatro años, desde que solicitemos el acceso y la conexión hasta que tengamos la conexión física”, ha explicado Arévalo, “y cuando tengamos la capacidad de suministrar estos 80 MW, deberemos tener los muelles preparados, por este motivo estamos iniciando distintos proyectos en paralelo”. De este modo, el recinto prevé tener listos en 2026 los primeros OPS en muelle Adossat de cruceros, para luego completar una “electrificación gradual”, que esté completada en 2030, también en los muelles para ferries y portacontenedores.

“El puerto de Barcelona ha logrado desacoplar las emisiones de su aportación al PIB”
Damià Calvet Presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona

Arévalo ha destacado que el puerto catalán “toma como referentes los puertos de Vancouver y Los Ángeles” en sus ambiciones de electrificación y es el “más avanzado” en comparación con los demás puertos españoles. “La diferencia fundamental es el desarrollo de la subestación: no hay un plan de electrificación como este en otros puertos, sino pequeñas pruebas piloto localizadas en terminales concretas”, ha añadido. Por eso,”estamos intercambiando esta información con los demás puertos el Estado”.

Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona, Damià Calvet, ha insistido en que el recinto quiere “ser un agente activo” en la transición energética y ya “ha desacoplado el crecimiento económico (PIB) de las emisiones”, que suponen el 2% de Catalunya y el 0,7%, respectivamente. “El sector marítimo debe formar parte del cambio”, ha concluido, “y ya hay muchas navieras que tienen planes ambiciosos de electrificación”. A partir de este momento, la autoridad portuaria buscará “anexionar al plan Nexigen mediante convenios” a las distintas navieras y terminalistas que trabajan con el recinto. “El puerto de Barcelona quiere estar en la primera división, entre los puertos más avanzados del mundo”, ha resaltado Calvet, “y eso exige muchas conversaciones con nuestros concesionarios”.