28 de junio de 2022 | Actualizado 12:26

El quick commerce irrumpe en el sector agroalimentario entre dudas sobre su necesidad

Los productores señalan que sus clientes prefieren recibir cestas de fruta y verdura recién cosechada una vez a la semana
Freshis/Naranjas Lola

Las entregas ultrarrápidas han ocasionado un cambio de paradigma en el reparto de última milla. Si este modelo de distribución estaba enfocado principalmente a los productos de alimentación, también han aparecido algunas iniciativas empresariales para dirigirlo a las frutas y las verduras. Mientras la startup Freshis expande sus servicios de entrega en una hora por España, diversos productores y distribuidores cuestionan la necesidad de acelerar el reparto de unos productos que se diferencian por su frescura.

Freshis nació en Madrid hace dos años, pocas semanas antes del confinamiento, y este mes ha aterrizado en Barcelona. Su modelo se basa en “poner el producto en hogares en menos de 18 horas desde su recolección (17 horas hasta nuestro almacén y una hora hasta el cliente)”, explica el consejero delegado y fundador de la startup, Lluís Puig. “Enviamos a cada productor el pedido de lo que necesitamos antes de las 12 del mediodía, ellos organizan su recolección y por la tarde se organiza el transporte desde el productor a nuestra plataforma logística”, añade. A partir de las 6 de la mañana del día siguiente, transportan los productos a sus almacenes urbanos, donde se preparan los pedidos y se reparten a cada cliente en una hora con su propia flota de vehículos eléctricos. Son instalaciones de entre 500 y 800 metros cuadrados emplazados en zonas con alta densidad de población y acceso a las principales vías de la ciudad. En el caso de Barcelona, el centro de distribución de sitúa en la zona de Gràcia.

“El problema es el tiempo que la fruta está en el almacén”
Federico Aparici Productor y encargado de Naranjas Lola

Lluís Puig asegura que “cada ciudad tendrá su propio stock”, porque “tratamos de traer cada producto desde el punto más cercano que asegure nuestros estándares de calidad”. El producto local representa el 20% de su surtido, varía según la proximidad de los productores y se deposita directamente en los almacenes urbanos, mientras que el nacional (75%) proviene de los mismos puntos para Madrid y Barcelona, aunque con stocks diferentes, y los palets se envían a la plataforma logística situada en las afueras de la ciudad. El 5% restante es producto de importación, entre ellos, piña de Costa Rica. Todos los productos son transportados mediante servicios externalizados.

¿Merece la pena recibir un pedido de fruta y verdura a domicilio en una hora? “Creo que no es un producto urgente, ni un antojo que pueda tener alguien”, sostiene el fundador de la compañía Cesta Verde, Manuel Luis Castellanos. Cesta Verde es una tienda online de alimentos ecológicos, entre ellos de frutas y verduras, que reparte en Madrid y Toledo desde 2006 de martes a sábado en horario escogido por el cliente. “Las cestas las entregan las mismas personas que las han preparado previamente”, manifiesta, “y semanalmente van a las mismas casas, por lo que el trato es muy cercano”. Mediante este modelo de negocio, también desde Freshis han sido capaces de “eliminar todos los intermediarios de la cadena de valor y así acortar los plazos del campo a la mesa”, justifica Lluís Puig.

“Es inviable repartir de una o dos horas”, asegura el productor y encargado de Naranjas Lola, Federico Aparici. Esta tienda online de Valencia fue la primera en vender naranjas por internet en 1995 en España directamente al consumidor. Aparici explica que a las siete de la tarde terminan de cosechar y por la mañana realizan el reparto con servicios externalizados de Seur, DHL y otros. Desde el árbol hasta la casa de un cliente, las cajas de 5, 10 o 15 kilogramos de naranjas tardan en llegar 24 horas. Coincide con el responsable de Cesta Verde al afirmar que sus clientes “disfrutan de una fruta de calidad” y hay que tener en cuenta la temporada de los productos.

“Hemos eliminado intermediarios en la cadena de valor para acortar los plazos del campo a la mesa”
Lluís Puig Consejero delegado y fundador de Freshis

Federico Aparici (Naranjas Lola) señala que si el reparto se realiza en una o dos horas, previamente necesitas tener stock suficiente: “El problema es el tiempo que la fruta está en el almacén”. En el caso de Freshis, se vale de un algoritmo que estima la demanda del cliente mediante la identificación de patrones de consumo con su base de datos: “De esta manera”, explica Lluís Puig (Freshis), “podemos ajustar los métodos de cultivo y volúmenes de producción de nuestros productores”. La mercancía que finalmente no venden “la donamos a comedores sociales al final del día” para evitar el despilfarro alimenticio.

Normalmente, las personas que realizan estos pedidos se acostumbran a recibir una cesta de frutas y verduras de manera semanal que varía según la temporada de las cosechas. En el caso de Cesta Verde, además de hacer el reparto con furgonetas propias, tardan menos de un día: “A veces tardamos solo horas desde que se recolectan las verduras, ya que llegan a nuestro almacén, se preparan y se llevan a domicilio”. La fruta y verdura es almacenada en su cámara de frío, aunque destacan que “realmente está muy poco tiempo ahí”, porque se recoge de la cosecha y al día siguiente se realiza el envío. “Si el cliente sabe qué día y hora le va a llegar su pedido y cumplimos, estará satisfecho”, continúa.