21 de mayo de 2022 | Actualizado 6:29

La invasión rusa en Ucrania amenaza el comercio de España con ambos países

El transporte por carretera está desviando sus rutas para asegurar la distribución de mercancías y se esperan sobrecostes en la supply chain
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Rusia ha lanzado una ofensiva para invadir Ucrania y los efectos se sienten más allá de los límites geográficos. Las materias primas han sufrido los primeros estragos: el precio del gas se ha disparado el 60%, mientras que el del petróleo (el barril de Brent) ha aumentado el 5%, situándose por encima de los 100 dólares. A la escalada energética, se ha añadido la subida de los productos agroalimentarios, que también afectará a España: el precio del trigo registra un incremento del 5,7%; el aceite de soja, del 5%, y el maíz, del 5,2%. Además de las consecuencias económicas, el transporte de mercancías español está en vilo, especialmente aquel enfocado al sector agroalimentario.

Desde European Shippers’ Council afirman que “ahora mismo ya hay congestión marítima en el Mar Negro a causa del bloqueo”. Debido a las circunstancias actuales, Maersk ha decidido “no escalar en ningún puerto de Ucrania hasta nuevo aviso” y dejará de aceptar pedidos hacia y desde este país. Por su parte, sus servicios en Rusia siguen estando disponibles, aunque están “potencialmente sujetos a cambios según la evolución de los acontecimientos”. Las mercancías que actualmente están en ruta se descargarán en el puerto de Said (Egipto) y en el puerto de Korfez (Turquía). Una segunda naviera afectada ha sido CMA CGM, que ha suspendido por el momento sus conexiones con el puerto de Odessa (Ucrania) y ha desviado la mercancía que se dirigía al país a los puertos de Constanza (Rumanía), Trípoli (Líbano) y Pireo (Grecia).

“Ya se ha notado la búsqueda de rutas alternativas para evitar la zona de conflicto”
Jordi Espín Secretario general de Transprime

Otro modo de transporte que se verá afectado en el futuro inmediato es el terrestre. La afectación “ya se ha notado en la búsqueda de rutas alternativas entre Rusia y Europa”, reconoce el secretario general de Transprime Spanish Shippers’ Council, Jordi Espín, “por el aumento de volumen por nuevas vías, aunque más largas, pero más seguras y por el endurecimiento del control de documentos y horas de espera de camiones por los países circundantes de tránsito”. A principios de febrero, la asociación transportista Fenadismer ya alertó de que el riesgo de atravesar las fronteras con Ucrania por Bielorrusia o la propia Rusia habían motivado que “parte de estas exportaciones no se estén llevando a cabo”.

CEREALES, ARCILLA Y COMBUSTIBLES, PRINCIPALES IMPORTACIONES DESDE UCRANIA Y RUSIA
El comercio entre España y Ucrania se basa, principalmente, en la importación de cereales, arcilla, sal y yeso. En total, las exportaciones españolas desde Ucrania en 2021 ascendieron 681,8 millones de euros, mientras que las importaciones alcanzaron un valor de 1.547,7 millones de euros. Por orden, la llegada de cereales alcanzó las 2.580 toneladas; la sal junto al yeso y otras piedras, las 1.759 toneladas, y las grasas y aceites animales, las 369 toneladas, según las cifras recogidas por el ministerio español de Industria, Comercio y Turismo. A lo largo del 2021, las mercancías ucranianas que entraron en España por vía marítima son las de mayor valor (1.417 millones de euros), mientras que las exportaciones desde España registraron un valor de 408,9 millones de euros por carretera.

En el caso de Rusia, el daño sería mayor. Las importaciones desde este país ascendieron a 6.034 millones de euros en 2021, un valor superior al de las mercancías exportadas (2.213 millones de euros). Los combustibles lideran la lista de importaciones con una cifra próxima a los 13 millones de toneladas, seguido de los residuos de la industria alimentaria (243.245 toneladas) y de abonos (229.304 toneladas).

ENCARECIMIENTO DEL TRANSPORTE POR LA GUERRA
La Unión Europea ha impuesto nuevas sanciones económicas a Rusia por la invasión que se ampliarán a lo largo de la semana según el desarrollo del conflicto. Estas medidas se suman a las sanciones de 2014 por la anexión ilegal de la península de Crimea y la ciudad de Sebastopol. Entre ellas, se encuentran a prohibición de exportar determinados bienes y tecnologías, la importación de productos desde Crimea y Sebastopol y la limitación del acceso a los mercados de capitales primario y secundario de la UE para determinados bancos y empresas rusas.

Como medida sistemática, el presidente de Rusia, Vladímir Putin, decretó en 2014 el veto de las importaciones de alimentos y productos agrícolas provenientes de países que habían impuesto sanciones en su contra, entre ellos España. A falta de saber la trascendencia de las nuevas medidas restrictivas de la UE y la respuesta de Rusia, la investigadora asociada del CIDOB Barcelona Centre for International Affairs, Patricia García-Durán Huet, afirma que “se puede esperar que las repercusiones comerciales sean mayores que en 2014”, ya que “en principio las sanciones serán de mayor alcance”. Desde el Club de Exportadores e Inversores Españoles recuerdan que “hay empresas españolas que tienen inversiones importantes en ambos países” y auguran subidas en los precios de la energía y de otras materias primas de los que Rusia y Ucrania son protagonistas.

Jordi Espín ha vaticinado un mayor uso de la intermodalidad y la cancelación de tráficos con conductos a estos países “en base a las posibilidades y riesgos de cada momento”. Desde European Shippers’ Council esperan una afectación mayor en los costes de la cadena de suministros “por el encarecimiento del transporte”. Además, continúan, “el transporte marítimo tendrá más demanda, que en combinación con la concentración de la oferta de las navieras generará más sobrecostes e incertidumbre que redundarán en escasez de transporte”, aunque este no tenga origen o destino en las zonas afectadas por la guerra.