28 de junio de 2022 | Actualizado 12:26

El puerto de Tarragona sienta las bases para dar un salto de escala en 2023

Josep Maria Cruset ha apremiado a Adif para buscar soluciones que permitan subir semirremolques al tren con destino al centro peninsular
El presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Josep Maria Cruset, durante el acto de presentación de resultados del año 2021 | Autoridad Portuaria de Tarragona

El movimiento de mercancías en el puerto de Tarragona cerró el segundo año de pandemia con crecimientos en los principales segmentos del tráfico, una dinámica que le ha permitido “consolidar la solidez económica” y le dará la “capacidad para afrontar nuevas inversiones”, ha confirmado el presidente de la autoridad portuaria, Josep Maria Cruset, durante la presentación anual de resultados. Con unos ingresos de 53,23 millones de euros, que dejan un cash flow de 22,6 millones, el recinto portuario se enfocará este año en dar continuidad a los proyectos estratégicos iniciados con el ciclo inversor de 2019, con plazos de finalización en 2023, ejercicio en que se espera la llegada del Corredor Mediterráneo, que multiplicará la actividad del puerto catalán.

Concretamente, las tres infraestructuras estratégicas que “darán un salto cuantitativo y cualitativo” a los tráficos a partir de su puesta en marcha el próximo año son la ampliación y modernización de la terminal intermodal de La Boella (de la mano de CTC, por 25,6 millones de euros), la construcción de la terminal intermodal de Guadalajara-Marchamalo (15 millones) y el desarrollo de la Zona de Actividades Logísticas (30 millones). Más allá del peso de los líquidos a granel, el principal tráfico del puerto de Tarragona, y los graneles sólidos, la mercancía general es “la gran apuesta de futuro” de la autoridad portuaria, cuyas infraestructuras en desarrollo “contribuirán a diversificar y aumentar este tipo de productos”.

Para potenciar la competitividad del puerto con estos y otros tráficos, la autoridad portuaria mantiene un sistema de bonificaciones de tasas y ya ha realizado una primera propuesta para su plan de empresa de este ejercicio. “Estamos haciendo una apuesta importante, de más de un millón de euros, en bonificaciones del ámbito ambiental”, ha asegurado Cruset, “y también en los tráficos que entendemos como estratégicos: los vehículos, donde buscamos consolidar a Tarragona como nodo industrial, y la carga general, donde nos marcamos el objetivo de crecer atrayendo nuevos tráficos”.

TRÁFICOS CERCANOS A NIVELES PREPANDEMIA
El puerto de Tarragona, que experimentó en 2021 el mayor crecimiento entre los principales puertos de interés general y se situó como el quinto en volumen de tráfico marítimo, ha logrado una fuerte recuperación en su actividad. Con un total de 31,2 millones de toneladas movidas, se han incrementado el 18,3% respecto al año anterior, si bien todavía siguen el 6,3% por debajo de los niveles prepandemia. El crecimiento registrado en el segundo año de crisis sanitaria se debe a los “significativos incrementos” en las tres grandes categorías de mercancías: del 15,4% en su tráfico estrella, los graneles líquidos; del 19,5% en los sólidos a granel; y del 48,2% en la mercancía general.

Este último segmento, que ha conseguido su mejor resultado histórico, ha sido el único que ha logrado superar las cifras prepandemia, con 2,28 millones de toneladas movidas (el 26% más que en 2019). El incremento, atribuible al buen comportamiento de los productos siderúrgicos, se debe principalmente a dos factores acaecidos durante el año: “Tarragona logró ser la terminal de entrada de todos los productos siderúrgicos de Gonvarri y la empresa Celsa ha pasado a utilizar el puerto como salida para toda su producción de material siderúrgico”, ha explicado Cruset.

El movimiento de contenedores también ha logrado superar las cifras de 2019, un incremento del 14% que se atribuye a la puesta en funcionamiento de la línea Ro-Ro con Turquía. “Con el paso de los meses, hemos ido constatando que es un proyecto sólido: en estos momentos la ocupación de la línea está por encima del 80% de su capacidad en ambos sentidos”, ha celebrado el presidente de la autoridad portuaria. Esta línea “ha permitido que se hayan activado nuevos trenes”, como los de Azuqueca de Henares a través de Ekol, lo que “ilustra la apuesta por la intermodalidad del puerto”, que ha aumentado sus tráficos ferroviarios el 15,3% en el último año.

“La línea Ro-Ro con Turquía ha activado nuevos trenes, ilustrando nuestra apuesta intermodal”
Josep Maria Cruset Presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona

En este sentido, Josep Maria Cruset ha avanzado su petición a Adif para que realice un estudio de viabilidad, enfocado en el análisis de los gálibos, para enlazar con autopista ferroviaria con el centro peninsular. Contribuiría a mejorar la operativa al pasar los semirremolques de la línea Ro-Ro directamente al tren, ha asegurado el presidente del puerto de Tarragona. Además de a la línea de Ekol, el incremento del uso ferroviario también se debe a la recuperación, a principios de año, del servicio con Salamanca para la pasta de papel.

Por otro lado, Cruset ha resaltado las limitaciones surgidas por el acotado horario de funcionamiento del Punto de Inspección Fronterizo (PIF) del puerto de Tarragona, que en el último año tan solo ha podido operar de 8h a 14h. En el segmento de los animales vivos, “este hecho ha dificultado realizar en un solo día la carga de un barco”, comportando una pérdida de competitividad respecto a otros puertos. Sin embargo, “hace pocos días se ha confirmado que a Tarragona nos han asignado dos inspectores veterinarios más, por lo que pasamos a tener cuatro, y el horario de funcionamiento del PIF se ha flexibilizado, con lo que podremos operar hasta las 20h”. Con esta ampliación, “esperamos recuperar en un futuro la carga que se ha ido a otros puertos debido a esta dificultad para tener un horario competitivo”, tanto para animales vivos como para otros segmentos del tráfico.

LEVE AFECTACIÓN DE LA CRISIS DE UCRANIA
La invasión rusa de Ucrania no tendrá grandes afectaciones en los tráficos del puerto de Tarragona. Los cereales que llegan de Ucrania, un millón de toneladas anuales, representan el 15% del total. Estos “se mueven mayoritariamente en el inicio y final del año”, ha señalado Cruset, y tan solo en los dos primeros meses de 2022 “ya han llegado 843.000 toneladas, la mayoría de lo que llegó el año pasado”. En cuanto a los tráficos con Rusia, la importación de productos petroquímicos (crudo, fueloil, gasoil y carbón) representa 2,8 millones de toneladas, una cifra que “puesta en proporción con otras partes del mundo, es absolutamente irrisoria”. A pesar del “drama” acontecido desde el punto de vista humanitario y económico, explica el presidente del recinto, “desde el punto de vista logístico no deja de ser otra disrupción, como las que hemos tenido en el pasado” debidas a malas cosechas, dificultades climatológicas o incidentes geopolíticos.