15 de agosto de 2022 | Actualizado 15:51

El puerto de Tarragona negocia con la Generalitat la conexión de la ZAL con la red viaria

La autoridad portuaria busca alternativas para dar salida al crecimiento de mercancías previsto con la llegada del Corredor Mediterráneo
El presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Josep Maria Cruset, en la reunión de este jueves con el secretario de Territori i Mobilitat, Isidre Gavín | Autoridad Portuaria de Tarragona

La Autoridad Portuaria de Tarragona y la secretaría de Territori i Mobilitat de Catalunya han avanzado este jueves, en una reunión bilateral mantenida en el puerto, en la definición de un convenio sobre el desarrollo de las futuras conexiones de la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) con la autovía C-31B. Este convenio, destinado a integrar la infraestructura en la red general de carreteras, “permitirá que la Generalitat ejecute las obras en su red viaria y la financiación de las mismas vaya a cargo de los presupuestos del puerto de Tarragona”, explican desde la autoridad portuaria.

“La conexión viaria convertirá a la ZAL en una de las infraestructuras más competitivas”
Josep Maria Cruset Presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona

La ZAL es el proyecto estratégico “más avanzado” del recinto tarraconense, que el último trimestre del año pasado inició las obras de construcción de sus accesos viarios. El vial perimetral tiene un presupuesto de cuatro millones de euros y un plazo de ejecución de diez meses. El presidente de la autoridad portuaria, Josep Maria Cruset, explicó ayer, durante la presentación anual de resultados, que ya están redactados los proyectos ejecutivos para las obras de la rotonda de la C-31B (por 2,8 millones de euros) y el paso soterrado bajo la misma carretera (por 6 millones de euros), y que espera que este año entren en fase de construcción.

Esta infraestructura, incluida en la visión de futuro del puerto Horizonte 2023, es uno de los tres pilares sobre los que el recinto catalán espera racionalizar el aumento de tráficos previsto a partir del próximo año. Por ello, Cruset avanzó ayer que han adjudicado un contrato por valor de 147.000 euros para la captación de inversiones y la comercialización internacional de la ZAL. Esta infraestructura inmologística contribuirá a a diversificar en el futuro los tráficos del puerto, que en la actualidad destina mayoritariamente su actividad a los graneles líquidos, concretamente energéticos. Por ello, se ha marcado el objetivo de aumentar los movimientos de carga general, y “las conexiones a la red viaria del país convierten a la ZAL en una de las infraestructuras más competitivas del mediterráneo”, afirma Cruset, “una excelente oportunidad para fomentar la recuperación económica de Catalunya y de las comarcas de Tarragona”.

TARRAGONA BUSCA REORIENTAR SU TRÁFICO FERROVIARIO AL INTERIOR
El crecimiento de tráficos ferroviarios que experimentará Tarragona a partir del próximo año, con la llegada del Corredor Mediterráneo al puerto, preocupa a la autoridad del recinto. Así se lo ha trasladado su presidente al secretario de Territori i Mobilitat, Isidre Gavín, en la reunión mantenida este jueves. “Tenemos que estar preparados a medio plazo para disponer de una alternativa ferroviaria por el interior”, ha reclamado Cruset, “una solución que contemple un corredor específico para mercancías para cuando los trenes de Valencia, Castellón y Murcia también usen el trazado actual del Corredor Mediterráneo”.

El desvío de las mercancías por el interior, y su separación con el transporte de pasajeros por la costa, es un desarrollo que las autoridades de Tarragona llevan años reivindicando. De este modo, la autoridad portuaria ha trasladado su interés a Isidre Gavín para “buscar una solución” para los nuevos accesos por ferrocarril al puerto, “que resuelvan las necesidades futuras”. Por otro lado, el recinto catalán también ha trasladado su preocupación sobre la afectación que puedan tener las obras de Adif en el Corredor Mediterráneo, “tanto sobre su tráfico como sobre el territorio”.