26 de junio de 2024 | Actualizado 20:30

La tensión de la cadena logística genera más litigios y dudas sobre los límites de responsabilidad

El conflicto con Rusia añade presión a una supply chain ya inmersa en retrasos generalizados y costes disparados
Freepik / Maersk / Puerto de Bilbao

El contexto actual de congestión en la cadena de suministro, los retrasos y las colas en los transportes, junto con la subida de precios ha encontrado un nuevo escollo en la invasión rusa de Ucrania. Este conflicto añadirá presión a la cadena de suministro mundial, según apuntan los expertos, especialmente al abastecimiento de materias primas como el gas natural o el maíz y a las restricciones en el espacio aéreo. Todas estas cuestiones impactan directamente sobre el transporte de mercancías, que se enfrenta a una nueva subida de costes extra para los cargadores por las demoras de entrega de los contenedores, a un aumento de la litigiosidad y a unos límites de responsabilidad legales difusos.

“El incremento de costes hará aumentar los litigios en transporte y compraventa”
Markus Gómez Abogado asociado de Litigación y Arbitraje de Cuatrecasas

Según declaró el comité de Negocios, Energía y Estrategia Industrial de la Cámara de los Comunes del Gobierno Británico en octubre de 2021, la situación de congestión de la supply chain no iba a relajarse hasta 2023 ó 2024. Con la nueva crisis del conflicto con Rusia, se prevé que “el incremento de costes en la cadena de suministro haga aumentar los litigios en transporte y compraventa internacional”, afirma el abogado asociado de Litigación y Arbitraje de Cuatrecasas, Markus Gómez.

Por el momento ,han aumentado las reclamaciones, según el consejero de Garrigues y responsable de la Industria de Transporte y Marítimo del bufete, Jesús Barbadillo, aunque matiza que “muchas de ellas se dirimen amistosamente entre aseguradoras y otras partes implicadas”, explica. Sin embargo, sí constata una relación directa entre la subida de fletes sobre los límites de responsabilidad legalmente aplicables a cada actor de la cadena. “Existen responsabilidades, pero no a nivel de transporte, sino por incumplimientos de los contratos de compraventa subyacentes al transporte”, coincide la socia fundadora de MA Abogados y especialista en Derecho Mercantil, Sara Recatalá.

“Hay muchos actores, nacionalidades y jurisdicciones potencialmente implicados”
Jesús Barbadillo Responsable de la Industria de Transporte y Marítimo en Garrigues

Ante imprevistos como los mencionados, no existe forma de blindarse por completo, según los abogados, y tampoco las empresas previeron ninguna protección frente a situaciones similares. La tendencia general, según Recatalá, es analizar las cláusulas de modificación de precios por cambios de condiciones en el mercado, así como cláusulas de fuerza mayor, a las que pueden acogerse los compradores y vendedores. Por su parte, los transportistas pueden recurrir “a límites de responsabilidad establecidos en la normativa como fórmula de reparto de los riesgos de la operación entre las partes”, enuncia Markus Gómez (Cuatrecasas). En cualquier caso, desde Garrigues, Jesús Barbadillo recomienda asegurar adecuadamente el transporte al completo, a pesar del coste adicional. “Hay muchos actores potencialmente implicados, de distintas nacionalidades y muchas jurisdicciones”, apunta.

Passador

RECLAMACIONES MÁS HABITUALES EN EL TRANSPORTE

Un ejemplo práctico es el bloqueo en el Canal de Suez, en el que las reclamaciones serían difíciles en tanto que también lo es determinar la responsabilidad. Si se determinase que fue provocado por condiciones meteorológicas extremas, podría considerarse un supuesto de fuerza mayor, sostiene Markus Gómez (Cuatrecasas). “Pero si se determinase que se trata de un error humano imputable al capitán, la responsabilidad recaería sobre la naviera, que podría acogerse a una limitación de responsabilidad”. En el caso de una cadena de suministro paralizada por la ausencia de materias primas, podrían sumarse las reclamaciones de terceros que no formaron parte del contrato inicial, pero que se vieron afectados porque las mercancías nunca llegaron.

“En incumplimiento de contratos de compraventa sí hemos notado un gran aumento de litigiosidad”
Sara Recatalá Socia fundadora de MA Abogados y especialista en Derecho Mercantil

En estas circunstancias, Jesús Barbadillo (Garrigues) advierte de la complicación y la opción de las aseguradoras de reclamar lo indemnizado en acción de repetición. Por su parte, el letrado Markus Gómez sostiene que algunos operadores logísticos “están intentando limitar o renegociar vía contratos sus responsabilidades por retrasos en la entrega de mercancías”, mientras que los destinatarios podrían contemplar los seguros de interrupción de negocio, que cubren las pérdidas de ingresos durante periodos en los que no pueden explotar su negocio por causas inesperadas. En todos los casos, “este es un tema de incumplimiento de contratos de compraventa y ciertamente sí que hemos notado un gran aumento de litigiosidad”, admite Sara Recatalá (MA Abogados).

ESPAÑA LEGISLA DE FORMA DISTINTA EN MATERIA DE INDEMNIZACIÓN MARÍTIMA
El transporte marítimo tiene un volumen mayor que otros modos de transporte de mercancías y, debido a ello, las indemnizaciones por retraso pueden ser más importantes y cuantiosas, según explica Jesús Barbadillo (Garrigues). No obstante, matiza que España dispone de una legislación distinta a la de la mayoría de países en esta materia: la normativa marítima española considera indemnizable el retraso en la entrega de las mercancías transportadas por mar. “Las Reglas de la Haya-Visby, que regulan la inmensa mayoría del transporte marítimo mundial, no consideran expresamente indemnizable el retraso en la entrega de las mercancías, pues solo prevén indemnizaciones para la pérdida o daño de las mercancías transportadas”, explica el abogado de Garrigues.

Sin embargo, las Reglas de Hamburgo, ratificadas por muy pocos países, como Marruecos o Chile, y la Ley de Navegación Marítima (LNM) que rige la normativa española a este respecto, sí consideran que el retraso debe ser indemnizable al establecer un régimen de responsabilidad. “Las responsabilidades por retraso suelen estar limitadas al coste del flete o, como mucho, a 2,5 veces el flete pagado por el transporte”, explica la letrada Recatalá. Si además de retrasarse, la carga sufriese alguna avería, el cúmulo de ambas responsabilidades “quedaría limitado a las cifras establecidas para limitar la responsabilidad por pérdida o daño”, recuerda Jesús Barbadillo. La excepción a la norma sería si el retraso se produjera por acción intencionada del transportista, naviero o porteador.

EL TRANSPORTE MARÍTIMO, EL MENOS DADO A INDEMNIZAR
Aunque los abogados consultados aseguran que no existe un modo de transporte más susceptible que los demás en cuanto a la presentación de litigios en caso de colapso en la cadena de suministro, Sara Recatalá (MA Abogados) apunta a una escala de facilidad a la hora de lograr indemnizaciones. Por orden, el modo que menos indemniza es el marítimo, seguido de la carretera, el ferrocarril y el aéreo como “el más generoso”, señala Recatalá. Conviene recordarlo, insiste la letrada, “si se puede elegir en base a qué tipo de transporte reclamar, en casos de transporte multimodal”.