5 de octubre de 2022 | Actualizado 9:43

El puerto de Tarragona coloca la primera piedra de su Zona de Actividades Logísticas

El espacio de 92 hectáreas aumentará el 10% los tráficos del recinto portuario y contribuirá a dinamizar la economía del Camp de Tarragona
Noemí Llauradó (Diputación de Tarragona), Pere Segura (Ayuntamiento de Vilaseca), Josep Maria Cruset (Puerto de Tarragona), Xavier Puig (Ayuntamiento de Tarragona) y Álvaro Rodríguez (Puertos del Estado), enterrando una urna llena de elementos simbólicos | J.S.

La Autoridad Portuaria de Tarragona ha inaugurado oficialmente las obras de construcción del vial perimetral de acceso a su Zona de Actividades Logísticas (ZAL), uno de sus principales proyectos estratégicos. De hecho, con el desarrollo de esta infraestructura espera lograr un aumento de tráficos cercano al 10% (entre 2,7 y 4,6 millones de toneladas). “Tras dos años de preparación de proyectos y múltiples consensos, al fin hemos llegado hasta este momento tan importante”, ha manifestado el presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, Josep Maria Cruset, quien afirma que una vez finalizada, previsiblemente en 2023, se convertirá en “la ZAL más grande de todo el Mediterráneo”.

Este activo inmologístico, situado en el término municipal de Vila-seca, incrementará el 20,4% el espacio portuario tarraconense y dispone de una inversión total prevista de 31,4 millones de euros entre 2020 y 2023. El vial perimetral, en el que se invertirán cuatro millones de euros, conectará al puerto con la ZAL y constituye una de sus tres futuras puertas de entrada, junto con el acceso desde la carretera C-31B (2,8 millones de euros) y la autovía A-7 (seis millones de euros). Además de los accesos, a lo largo de este año iniciarán las obras de urbanización del interior de la ZAL, que dispondrá de de 92 hectáreas destinadas a actividades logísticas y se prevé que creará 4.200 puestos de trabajo directos e indirectos. Este desarrollo genera entusiasmo entre los máximos responsables del puerto, así como entre las autoridades del territorio, pues ayudará a racionalizar el crecimiento de tráficos estimado con la llegada del Corredor Mediterráneo a Tarragona, en la fecha marcada por la hoja de ruta portuaria Horizonte 2023.

“La ZAL es una oportunidad del puerto para fidelizar clientes y generar empleo cualificado”
Álvaro Rodríguez Dapena Presidente de Puertos del Estado

El proyecto, que recibió la luz verde de la comisión de Urbanismo de Tarragona en 2019 y cuyas obras iniciaron de forma efectiva en 2021, busca atraer nuevos tráficos y diversificar la actividad del recinto portuario. El presidente de Puertos del Estado, Álvaro Rodríguez Dapena, ha subrayado la importancia de este desarrollo, que “constituye un claro ejemplo del salto a un puerto logístico”. A pesar de que el enclave tarraconense ya “está muy avanzado en el tratamiento y almacenamiento de graneles líquidos”, su principal mercancía por volumen, “este parque añade más mercancías a su cadena de valor y es una oportunidad para fidelizar clientes, generar empleo cualificado y contribuir al crecimiento económico”.

La Autoridad Portuaria de Tarragona ya tiene en marcha un plan de comercialización de la ZAL, donde espera que en un futuro se afinquen empresas “estrechamente vinculadas al tráfico marino”, así como a actividades relacionadas con la producción industrial, como la manipulación de materias primas, servicios de embalaje o la paletización de las cargas, entre otras actividades. La diversificación de las empresas incluidas en el área de influencia del puerto tarraconense contribuirá a aumentar sus tráficos de mercancía general, que actualmente tan solo representa el 7% de la totalidad de movimientos en el puerto.

“La ZAL supondrá un salto cualitativo para las empresas exportadoras e importadoras del territorio”, ha celebrado el vicepresidente y consejero de Polítiques Digitals i Territori de la Generalitat, Jordi Puigneró, que junto a los representantes de los consistorios de Vila-seca y Tarragona, han destacado el impacto que tendrá este espacio logístico para el posicionamiento internacional del puerto, así como para la dinamización económica del Camp de Tarragona. “Es una apuesta para que el puerto se convierta en el cuarto del Estado”, ha concluido Puigneró, “que tiemblen Barcelona, Valencia y Algeciras, porque el potencial de esta zona logística es impresionante”.

ACUERDO ENTRE EL PUERTO Y LA GENERALITAT
Durante el acto de colocación de la primera piedra, el consejero de Polítiques Digitals i Territori, Jordi Puigneró, ha anunciado que próximamente se firmará el convenio entre la autoridad portuaria y la Generalitat de Catalunya para la construcción de los accesos a la parte norte, a la altura de la planta industrial de DOW, que conectarán con la carretera C-31B. La inversión prevista para esta obra es de 2,8 millones de euros, financiados por el puerto, y su inicio está previsto en el segundo semestre de este ejercicio. Esta actuación, que se encuentra fuera del dominio portuario, será ejecutada por la Generalitat, que ostenta la titularidad de la carretera. Una vez construido este segundo acceso, conectará a la ZAL con la red general de carreteras “de manera segura para el tráfico y la salida de mercancías”.

Por otro lado, se invertirán unos seis millones de euros en la construcción del tercer ramal de acceso, un paso soterrado bajo la C-31B, que conectará la ZAL con la A-7, autovía de gran importancia logística en el mediterráneo, que conecta las localidades de Algeciras y Barcelona. Este proyecto, ya redactado y aprobado, se encuentra en estos momentos a la espera de licitación, algo que ocurrirá cuando haya finalizado el actual proceso de expropiación de los terrenos afectados. Además, este conjunto de actuaciones, que se integran en un espacio natural “de gran valor medioambiental y paisajístico”, integrado en la Xarxa Natura 2000, irán acompañadas de un proyecto de restauración del entorno y el hábitat natural, para mitigar los impactos que pueda tener el espacio inmologístico.