7 de agosto de 2022 | Actualizado 16:51
El acto oficial de presentación del evento deportivo, en el World Trade Center de Barcelona, ha contado con la presencia de Pere Aragonès (Generalitat de Catalunya), Ada Colau (Ayuntamiento de Barcelona) Damià Calvet (Autoridad Portuaria de Barcelona), Aurora Catà (Barcelona Global) y Grant Dalton (Emirates Team New Zealand) | J.S.

El puerto de Barcelona preparará su infraestructura para acoger la Copa América de Vela

La Generalitat prevé una inversión público-privada de 70 millones de euros y estima un retorno económico de mil millones

Barcelona será en 2024 la ciudad anfitriona de la 37ª edición de la Copa América de Vela, la tercera competición deportiva con mayor seguimiento en el mundo. La Generalitat de Catalunya, el Ayuntamiento de Barcelona y la Autoridad Portuaria de Barcelona han escenificado este martes una imagen de unidad respecto a la llegada de este evento. Para dar acogida a una competición de tal magnitud, que durará 14 semanas durante el verano de 2024, el puerto de Barcelona adecuará sus instalaciones a las necesidades de los equipos participantes.

El presidente de la autoridad portuaria, Damià Calvet, ha asegurado que el recinto catalán no realizará ninguna inversión en ampliación de infraestructuras, aunque sí deberá habilitar el espacio del Port Vell, la terminal de Port Nou y la zona del Port Olímpic. “Todo lo que haremos es poner al servicio de la competición las infraestructuras existentes”, ha manifestado, “no habrá inversión más allá de aportar la base de hormigón para los muelles”, algo necesario para crear pantalanes aptos para los veleros de competición.

“No ampliaremos el espacio portuario, pondremos la infraestructura creada a disposición del evento”
Damià Calvet Presidente de la Autoridad Portuaria de Barcelona

Sin embargo, la celebración de la Copa América requerirá de una inversión público-privada de 70 millones de euros, pero se estima un retorno económico de su desembarco en Barcelona próximo a los mil millones de euros. Si bien el desglose de la inversión se hará público en las próximas semanas, las instituciones presentes en el acto de presentación han avanzado que, de este desembolso, 25 millones de euros provendrán del sector privado (compuesto por compañías, asociaciones y empresarios a título individual), que harán la función de aval económico.

El presidente de la autoridad portuaria ha destacado que la Copa América “proyectará internacionalmente la marca Barcelona” y tendrá “la sostenibilidad y la innovación como rasgos distintivos”. En este sentido, ha reiterado que las obras de habilitación de los muelles se harán con la intención de “dejar un legado perdurable”, y que en ningún caso se ampliará el espacio portuario. Además de estas actuaciones, el recinto catalán también facilitará el espacio para la colocación de un seguido de bases técnicas, una por equipo, dotadas de una nave y un conjunto de oficinas y salas técnicas, “adecuadas para dar espacio a un staff de 200 personas por equipo”.

El puerto retrasará el derribo del Imax hasta la finalización de la Copa América de Vela

Estas instalaciones “estarán repartidas por toda la zona del puerto más cercana a la ciudad”, es decir, el espacio del Port Vell. Concretamente, ha añadido Calvet, “se situarán en la Marina Barcelona 92, el Barcelona Nautic Center, la zona ocupada por el Cinesa, el espacio donde opera el Grupo Grimaldi (en el muelle Adossat) y el edificio del Imax“. A este respecto, ha avanzado que “retrasaremos el derribo del Imax a la finalización de la Copa América, sin alterar el calendario previsto por el Liceu al Mar“. Por último, este conjunto de modificaciones se complementará con un espacio en el Moll de la Fusta, que recibirá el nombre de Village, y que el puerto pondrá a disposición de la organización para “difundir y promocionar la Copa América, acogiendo actividades relacionadas con la competición”.

OPORTUNIDAD PARA EL IMPULSO DEL HIDRÓGENO VERDE
La principal regata del mundo se ha caracterizado históricamente por incorporar “experiencias de innovación en el ámbito de la navegación”, ha afirmado el presidente de Catalunya, Pere Aragonès, quien ha anunciado que en esta edición de 2024, por primera vez en la historia, “todas las embarcaciones auxiliares deberán ser impulsadas por hidrógeno verde“. Esta novedad, ha añadido Calvet, “puede generar importantes oportunidades para el tejido empresarial del país”, así como “transferencia de conocimiento para el desarrollo y el uso de energías limpias”. En este sentido, ha destacado su aportación al “impulso de la economía azul”, uno de los principios rectores del IV Plan Estratégico 2021-2025 del primer puerto de interés general de Catalunya.

La candidatura de Barcelona, impulsada y liderada por la agencia Barcelona & Partners, vinculada al lobby empresarial Barcelona Global, ha sido elegida por el equipo vencedor de la última Copa América, el Emirates Team New Zealand. Su director ejecutivo, Grant Dalton, ha explicado que la infraestructura de la que dispone el puerto de Barcelona es “perfecta” para acoger la mayor competición a vela del mundo. El tamaño del puerto, sus muelles y la zona del Port Olímpic, así como “el espíritu de Barcelona” y “la calidad del turismo que atraerá”, han servido para inclinar la balanza en su decisión. “Todo el mundo recuerda las olimpiadas de 1992”, ha manifestado, y “este evento supondrá un nuevo escalón en el deporte que tanto amamos”.

En la misma línea, las distintas administraciones presentes en el acto han recordado la “unidad y coordinación” entre administraciones y sociedad civil que caracterizaron el “éxito” de los Juegos Olímpicos de Barcelona. Con este antecedente, “la ciudad está preparada para acoger lo que será la mejor edición de la Copa América de Vela en su historia reciente”, ha celebrado la alcaldesa, Ada Colau. “Estamos hablando de una ciudad que es capital en innovación y sostenibilidad”, ha añadido, “somos el hub tecnológico del sur de Europa”. En cuanto a la inversión prevista por parte del Ayuntamiento, Colau ha avanzado que el consistorio destinará cinco millones de euros, “equiparando la importancia internacional de este evento con la del Mobile World Congress”.

La edición en Barcelona 2024 de la Copa América será la segunda vez en que una localidad española acoge esta regata de renombre internacional, después de las ediciones de Valencia, celebradas en 2007 y 2009. Esta competición, que se originó en el sur de Inglaterra en 1851, es el torneo más antiguo en la historia del deporte y el tercero con mayor impacto económico para el país anfitrión, después de los Juegos Olímpicos y el Mundial de fútbol.