4 de julio de 2022 | Actualizado 6:26
Jordi Cusidó Country Manager de Bomi Iberia

“Los operadores vamos a tener que ser capaces de ofrecer un servicio logístico integral a los laboratorios”

El country manager de Bomi Iberia, Jordi Cusidó | Bomi Iberia

Perfil

Jordi Cusidó
Jordi Cusidó
Desde la adquisición de Picking Farma, es country manager de Bomi Iberia. Con una licenciatura en Medicina y Cirugía en la Universidad Autónoma de Barcelona, una diplomatura en Ciencias Empresariales con la especialidad de Análisis Financiero y Auditoría Contable en la Universitat de Barcelona y un master de Logística Integral del ICIL, y con más de 25 años de experiencia en el sector de la logística sanitaria, ha ocupado puestos de relevancia en empresas como Picking Farma, Condis Supermercats o Tyco Healthcare. También ha sido profesor de Logística Integral y Distribución en el máster de Cadena de Suministro de la Universitat Politècnica de Catalunya y ha colaborado con el Ayuntamiento de Barcelona en pruebas piloto de mejora de la distribución urbana.

La multinacional italiana de logística Bomi Group, especializada en el sector sanitario, se marcó 2021 como año en el que desembarcar en España con el objetivo de crecer en el mercado europeo. Por ello, adquirió el operador logístico farmacéutico Picking Farma, un movimiento estratégico con el que la compañía afianzaba su posición en el suroeste europeo y extendía las actividades del operador hasta Madrid. Jordi Cusidó pasó de director general de Picking Farma a country manager de Bomi Iberia, quedando al frente de la empresa italiana en España junto a todo su equipo.

En estos meses posteriores a lo peor de la pandemia, el mercado farmacéutico ha vivido picos de demanda en los que la personalización del servicio está más de actualidad que nunca. Cusidó asegura que la compañía ya está inmersa en pruebas para adaptarse a los nuevos hábitos y no descarta grandes fusiones en el mercado para dar respuesta al mercado, que empieza a exigir a los operadores un funcionamiento similar al de las grandes compañías.

¿Qué balance hacen de la pandemia y de cómo ha avanzado la empresa estos meses?

En nuestro caso, marzo de 2020 fue un boom increíble de demanda de medicamentos y fue bastante complicado servir los pedidos, para luego pasar a un bajón bastante espectacular durante los meses de mayo, abril y junio. Todo esto teniendo en cuenta que teníamos al 25% de la plantilla afectada con Covid-19 y todos ellos hicieron grandes esfuerzos para salir de esta. Desde hace dos o tres meses, el mercado se está alegrando otra vez en ventas y en ganas de emprender nuevos movimientos. Estamos contentos.

¿Esa alegría del mercado ha repercutido en los resultados y previsiones de la compañía?

Sí. Todavía no tenemos las cuentas consolidadas, pero la parte de pharma de Barcelona está por encima del presupuesto, en concreto, el 20% por encima del primer cuatrimestre del año pasado, con nuevos clientes y ofertando servicios distintos. En Madrid también están por encima del año pasado, con un crecimiento no tan fuerte, pero la semana que viene se incorpora un cliente nuevo a la cartera.

Tendríamos que analizar dónde mejorar la oferta al cliente en los términos en que lo hace Amazon”

El ecommerce genera la necesidad de buscar fórmulas de adaptación a los nuevos hábitos de consumo, incluyendo al sector farmacéutico. Hubo quien lo denominó ‘amazonización’ del sector pharma

En los fármacos, está prohibida la venta a través de internet por varias razones, entre otras, por la especial idiosincrasia de nuestro servicio público de medicamentos. Tendrían que evolucionar mucho las cosas para que eso cambiase a nivel de España. Ahora bien, considero que esto es un toque de atención a toda la cadena logística que nos dice: “Cuidado, que la solución Amazon puede llegar hasta los medicamentos, las camillas o las máquinas de medir hematíes”. Tendríamos que mirarnos a nosotros mismos y analizar dónde podríamos mejorar la oferta al cliente en los términos que está haciendo Amazon: velocidad, pocos errores… Pero en mi opinión, aquí en España todo eso queda un poco lejos.

Hay mucho debate en torno al home delivery de medicamentos. Hay quien lo ve claro y hay quien no. ¿De qué grupo son ustedes?

Yo soy de los segundos. Y aún lo veo menos en España. Mis compañeros de América y el resto de Europa me explican condicionantes muy distintos de los que tenemos aquí. En España, hay mayoristas muy fuertes que pueden ofrecer un servicio espectacularmente difícil de dar en logística, que conlleva un coste muy grande. Por otro lado, cualquier farmacia de España está bien surtida gracias a la estructura logística que tenemos, en la que los mayoristas, como digo, son un factor clave. Veo bastante difícil introducir cualquier cambio importante que tienda a disminuir la fuerza de una distribución mayorista en nuestro país. Caso distinto es, por ejemplo, Reino Unido u otros países donde las leyes no son tan proteccionistas.

La logística inversa farmacéutica toca tangencialmente el concepto de comercio electrónico, pero en este sector hay bastantes diferencias. ¿Qué nivel de dificultad puede entrañar?

Aquí se diferencian dos casos: aquel producto que aún no ha vendido la farmacia, en cuyo caso es el laboratorio el que se encarga de gestionar cajas de medicamentos; y aquel producto que ya se ha vendido, donde entran en juego los puntos Sigre y una logística muy específica que no tiene nada que ver con la anterior. Se mueven volúmenes muy altos de logística inversa, sobre todo en farmacias mayoristas, y hay sectores en los que es muy importante. Por ejemplo, un cliente puede pedir lentes intraoculares de 16 dioptrías, y se envían, por si acaso, las de 15, 15,5, 16, 16,5 y 17 dioptrías. Solo se usa una, con lo cual, el resto tiene que volver en condiciones sanitarias y de garantía suficientes para devolverlas al mercado. Es un tema delicado y que a nosotros nos gusta mimar especialmente.

Somos cautos aplicando subidas de precio, y si lo hacemos, la repercusión es menor a dos dígitos”

¿Ven la personalización del sector pharma como potencial en España? ¿Cómo están reaccionando a la tensión que puede generar en la cadena de suministro?

La personalización ya está aquí, aunque en porcentajes relativamente bajos y en fase de prueba. La afectación a la cadena de suministro es alta. Es muy distinto servir a una farmacia un pedido medio de tres cajas completas y cuatro de picking que cuatro pastillitas a una persona. Las rutas de transporte también varían totalmente. Hay unos costes asociados enormes que ya veremos cómo se pueden mejorar, repartir o hacer más eficientes para que no sean tales. Nosotros ya estamos haciendo pruebas. En el caso del medicamento, la distribución tiene unas condiciones muy estrictas impuestas por el ministerio de Sanidad por temas de temperatura, valoración de rutas… Estas condiciones son realmente complicadas y estamos probando para saber por dónde podremos movernos y qué tipo de servicios podremos ofrecer.

Respecto a la subida de precios, ¿han necesitado repercutir los costes en los clientes, o diría que este sector no es adecuado para ello?

Somos muy cautos para aplicar subidas de precios. En el caso del producto que necesita temperatura controlada, estamos hablando de miles de metros cúbicos que hay que refrigerar en verano y calentar en invierno. Y calentar el producto en invierno gasta casi el doble que refrigerar en verano. Necesitamos grupos enormes para que el producto se mantenga entre 15 y 25 grados. Y, por otro lado, están los sistemas de automatización para preparar pedidos para farmacia, en lo que somos especialistas, y no dejan de ser robots eléctricos que también gastan lo suyo. El coste de la energía es un componente importante que se ha triplicado. En cuanto al gasóleo, es otra historia, porque hay una ley que nos obliga a repercutirlo,. Ahí no podemos hacer nada, pero el resumen es que intentamos no repercutirlo en el cliente, y si tenemos que hacerlo, se repercute poco. Estamos hablando de menos de dos dígitos.

El mercado farmacéutico está bien surtido frente al desabastecimiento y hay alternativas”

¿Qué retos ve en la logística pharma a partir de ahora?

El sector es muy estable y, por suerte, imprescindible en la sociedad actual, pero lo que sí va a cambiar es la forma de dar este servicio al cliente final. Ahora habrá que ofrecerlo a través de atomización de pedidos o personalización de servicios. Esa evolución hará que los operadores tengamos que ser capaces de proveer la gama completa de servicios logísticos que demanda un laboratorio, que son muchísimos: desde una recogida en una fábrica de Pakistán hasta la llegada al centro de distribución, importaciones, muestreos, relaciones con el ministerio de Sanidad, con las comunidades autónomas, transporte capilar… Creo que el sector va a evolucionar a que haya grandes operadores que cubran todos estos servicios.

Entonces, se aventuran fusiones en el mercado de la logística farmacéutica…

Sí. Sin ninguna duda. Como ha pasado con los laboratorios, ya está empezando a pasar y en los próximos años veremos muchas fusiones, adquisiciones y grupos más grandes de los que hay ahora.

¿Ven diferencia entre desabastecimiento y falta de suministro en el sector pharma?

Aquí hay un problema de la importación paralela de producto: lo que aquí vale un dinero, en Alemania vale otro, y eso es legal hasta que no se demuestre que hay un desabastecimiento del mercado, y depende mucho de la armonización. La cadena farmacéutica tiende a depender de unos cuantos fabricantes repartidos por el mundo. Nosotros tenemos muchos casos de clientes que tienen roturas de producto porque la fábrica de Pakistán, India o China no les está sirviendo y tienen que aumentar los stocks para tener posibilidad de suministro. Hay una serie de condicionantes del mercado global que pueden tener tendencia a que haya un desabastecimiento del mercado cada vez mayor, pero tampoco estamos hablando de grandes cifras. El mercado está bien surtido y hay muchas alternativas de fabricación.

Estrenamos en España un servicio para retirar, higienizar e instalar productos en hospitales”

¿Cabe en los planes de Bomi nuevos servicios, herramientas o funcionalidades enfocadas al cliente?

La idea es que el cliente pueda subcontratar toda la parte de logística, mejorando lo que ellos están haciendo. En Italia, existe una empresa dedicada al transporte casi exclusivo de temperatura controlada y de producto de alto valor con escolta para clientes muy específicos. Ese servicio es único en Europa y en España no existe. Nosotros queremos potenciarlo. Ahora vamos a lanzar un servicio global de atención a proveedores de hospital que puedan necesitar retiradas desde un contador de hematíes hasta una camilla eléctrica. Con este servicio, retiramos el producto del cliente, lo higienizamos, lo preparamos con personal técnico propio formado por el cliente, lo dejamos listo y lo volvemos a colocar en el hospital. Realizamos todas las fases de la cadena de suministro, que es bastante compleja. Alguna vez hemos tenido que tirar una pared para meter una máquina en un quirófano. Estamos descubriendo una cantidad de nichos de mercado en servicios logísticos impresionante y estamos preparando una oferta global para que el cliente no tenga nada más que subcontratarlos.

¿Este servicio es pionero en España?

Absolutamente. En Bomi Group se está llevando a cabo con mucho éxito en Reino Unido. Eso es lo bueno de pertenecer a un grupo corporativo mundial: vemos cuáles son las mejores prácticas en todo el mundo y allí está dando un resultado fabuloso. España e Italia serán los siguientes en aplicar esta solución, que además tiene alto valor añadido. Haremos una presentación en junio en Madrid para que los suministradores de hospitales lo vean, pero ya en las fases previas de comunicación al cliente han quedado encantados.

El grupo nos da la oportunidad de tener mercados mundiales y tenemos los productos para hacerlo”

¿Cuál es la valoración del desembarco en España?

Muy positiva. Los clientes de Picking Farma nos llamaban los ‘local heroes’ porque éramos muy buenos, pero muy locales y nos decían que nos faltaba pasar de la segunda división a la Champions. Ahora, Bomi Group nos da la oportunidad de tener mercados mundiales y tenemos los productos para hacerlo. No sé si es amor de padre, pero estamos dando servicios desde España que no se están dando en ningún lugar del mundo y la integración está siendo muy rápida. El primer proyecto ha sido la nave de Madrid. Éramos pequeños y, de repente, nos encontrábamos yendo a Madrid con 25.000 metros cuadrados. Eso fue muy importante para el negocio.

¿Hay nuevas adquisiciones en mente?

Las hay (risas).

Y deduzco que no las puede concretar…

Exacto (risas). Las hay a muchos niveles y muchos ámbitos, pero siempre dentro del paraguas de dar ese servicio de healthcare tanto a hospital como a farmacias y mayoristas, desde el mundo de operador logístico hasta el de transporte, pasando por especializaciones muy concretas. La idea es integrar un grupo fuerte que pueda ofrecer un abanico de posibilidades de oferta al cliente final muy importante. Seguramente en los próximos meses tendremos noticias.