4 de julio de 2022 | Actualizado 6:26

Grupo Samca lamenta la ausencia de terminales en Castellón para subir sus mercancías al tren

La empresa sitúa su cuota ferroviaria entre el 5% y el 10%, aunque espera aumentarla en el marco de Terminal Intermodal de Monzón
Terminal Intermodal de Monzón

La compañía aragonesa Grupo Samca busca aumentar su cuota modal ferroviaria, que oscila en la actualidad entre el 5% y el 10%, pero se encuentra limitado por la inexistencia de terminales de carga y descarga en diversos puntos de la geografía española. Según constata su director de Logística, Daniel Larriba, “a muchos sitios es imposible llegar en tren directamente, lo que obliga a adoptar fórmulas combinadas que no siempre son competitivas en tiempo y costes”. En este sentido, cita como ejemplo el entorno de Castellón, donde cuenta con una planta de su división de materias primas para la industria cerámica, Euroarce Ceramics, situada en la localidad de Onda.

Hacia esta zona “movemos mucha mercancía desde el interior de la Península, y es especialmente complicado, entre otras cosas porque no hay terminales de mercancías en las inmediaciones”. En el contexto actual, con “las futuras obras obras del Corredor Mediterráneo, que comportarán la introducción del ancho europeo, dejan en espera cualquier posible movimiento de mercancías por ferrocarril”.

“Tenemos tráficos muy intensos en algunos pasos de carretera, pero no logramos subirlos al tren”
Daniel Larriba Director de Logística de Grupo Samca

“Como grupo, tenemos tráficos muy intensos en algunos pasos, incluso de millones de toneladas, de un origen a un destino”, lamenta Larriba, “claro que querríamos cargarlos al tren y es un ejercicio que recurrentemente hacemos: de manera anual tratamos con Renfe y Adif para ver en qué terminales podríamos gestionar la carga y la descarga”. A este objetivo se dirigen las inversiones realizadas durante la última década en el marco de la Terminal Intermodal de Monzón (TIM), inicialmente para dar servicio a su complejo industrial de Novapet en Barbastro, “aunque con el tiempo trabaja para muchos clientes más”.

En la misma línea, después de trasladar la propuesta a Adif, la sociedad liderada por Grupo Samca recibió a finales del año pasado la adjudicación, mediante concurso público, para la gestión de las instalaciones del apartadero ferroviario de La Melusa, en Tamarite de Litera (Huesca). Esta adjudicación permitirá a la sociedad TIM del Grupo Samca “poner en marcha en los próximos meses un proyecto estratégico como es LiteraTIM”, asegura Larriba. “El Grupo Samca apuesta firmemente por el ferrocarril como alternativa y complemento al transporte terrestre”, insiste, y este proyecto es “buena prueba de ello”, pues “servirá de punto de unión entre el transporte ferroviario y el transporte por carretera de última milla”.

2,5 millones de euros

La sociedad Terminal Intermodal de Monzón prevé desembolsar 2,5 millones en la realización del proyecto estratégico LiteraTIM

Además de permitir el intercambio entre ambas modalidades facilitando la carga y descarga de contenedores, el proyecto LiteraTIM permitirá su almacenamiento temporal e incluirá una zona habilitada para la conexión a la red de contenedores frigoríficos. Este desarrollo “supone una gran ventaja para la industria agroalimentaria y en particular para la de productos cárnicos”, argumenta el director de logística, “al garantizar que se mantiene en todo momento la cadena de frío”. De este modo, la sociedad participada por Grupo Samca, Renfe a través de LogiRAIL y los puertos de Barcelona y Tarragona, pretende dar un paso más en el impulso del ferrocarril para todo tipo de mercancías.

La sociedad tiene previsto realizar una inversión de 2,5 millones de euros en este proyecto, que “viene a reforzar dos sectores estratégicos en la comunidad autónoma de Aragón”: la logística y el el agroalimentario. Según augura Daniel Larriba, en el primer caso, “aportará eficiencia y capacidad de internacionalización”, mientras que en el segundo, “dispondrá de mejores conexiones para el transporte de sus productos”. La Terminal Intermodal de Monzón acumula en sus diez años de vida una inversión cercana a los 20 millones de euros. Según presume el director de logística de la sociedad, “es la única del territorio nacional que aglutina tres actividades distintas: contenedor seco (TIM), contenedor reefer (termoTIM) y mercancía a granel (agroTIM)”.

La Terminal Intermodal de Tamarite evita anualmente la circulación por carretera de 36.000 camiones

Daniel Larriba manifiesta que no descartan realizar en un futuro nuevas inversiones en materia ferroviaria. “No nos limitamos a nada, todo aquello que de viabilidad económica se hará”, ha afirmado, siempre y cuando “haya demanda suficiente como para justificar la inversión”. En este sentido, el despliegue de los ecoincentivos les parece una medida “positiva”, que permitirá promover la utilización de este medio de transporte y reducir emisiones. Por ejemplo, la terminal intermodal de Tamarite “puede evitar anualmente la circulación de más de 36.000 camiones y la emisión de 4.300 toneladas de CO2”, a las que hay que sumar las evitadas con el funcionamiento de la terminal de Monzón.