25 de junio de 2022 | Actualizado 14:42

El puerto de Barcelona trabaja para atraer rutas de carga rodada con Turquía y el norte de África

Crece la demanda interesada en rutas de carga rodada con Turquía por el interés de acercar la producción a las zonas de consumo
Semirremolques en los muelles del puerto de Barcelona | E.M.

El equipo de desarrollo de negocio de la Autoridad Portuaria de Barcelona trabaja para atraer líneas de carga rodada con Turquía, que a través de la capital catalana también conecten con el norte de África. “El interés general de las empresas va por ese camino y la obligación de los puertos es prepararnos para dar respuestas eficientes”, ha subrayado el jefe de automoción, Ro-Ro, short sea shipping y graneles del puerto de Barcelona, Lluís París, en unas jornadas organizadas por la Cámara de Comercio de Navarra sobre oportunidades empresariales en el norte de África. Actualmente, ha añadido, muchos camiones llegan a la capital catalana “desde Tarragona y el puerto francés de Sète para embarcar hacia Turquía”.

La tendencia creciente de las empresas por Turquía responde a su interés por acercar la producción a las zonas de consumo. A causa de la pandemia, se eliminaron líneas marítimas y “se ha generado una disrupción muy grande”. En este contexto, “el acercamiento de la producción es una cosa bastante lógica”, ha afirmado Lluís París. De ahí que dentro de la oferta de servicios que proporciona para short sea shipping, el puerto de Barcelona tenga “la expectativa de crecer en el corto plazo hacia Turquía”, porque “sabemos que hay muchos clientes de contenedores preocupados que buscan soluciones de tipo rodado”, ha destacado.

En el ámbito de los servicios marítimos de contenedores, CMA CGM abrió una conexión semanal a finales de mayo entre Turquía, el puerto de Barcelona, Francia y Argelia. Esta línea, que cuenta con tres buques de 1.100 teus de capacidad nominal media, realizó su primera escala en la terminal BEST el 15 de junio. Su rotación incluye los recintos de Ambarli, Gebze, Aliaga, Barcelona, Marsella, Bejaia y Annaba con el objetivo de ser una alternativa a los flujos tradicionales de camiones desde Turquía a Europa occidental.

TURQUÍA, TIERRA DE LA INDUSTRIA TEXTIL Y DE LAS ENERGÍAS RENOVABLES
Con una población de 84 millones y una tasa de crecimiento del 28%, Turquía es un país que se beneficia de su ubicación estratégica para comerciar con la Unión Europea, con quien mantiene una Unión Aduanera desde 1995, con los países árabes que le rodean y con los que conformaban la extinta Unión Soviética. España se encuentra en el top 10 de sus proveedores, principalmente de automóviles, tractores, materias plásticas, aparatos mecánicos y materiales eléctricos, según los últimos datos recogidos por el ICEX.

Una de sus principales bazas es el sector textil por haber sido durante años el final de la Ruta de la Seda. En palabras del consejero delegado de Conexio Consulting, Javier Paredes, es “un buen país para subcontratar por el desarrollo de su industria“. De hecho, “sigue fabricando productos de bajo coste, pero en menor medida”, añadió. En relación con sus proyectos a corto plazo, en Turquía “se están haciendo grandes inversiones en construcción” y, además, hacen especial hincapié en energías renovables, sobre todo fotovoltaica, con el objetivo de avanzar en su candidatura para adherirse a la Unión Europea.