30 de junio de 2022 | Actualizado 11:20
Susana Val Directora de Zaragoza Logistics Center (ZLC)

“Convendría asesorar y orientar en secundaria sobre las salidas profesionales en logística”

Susana Val, directora de Zaragoza Logistics Center | Zaragoza Logistics Center

Perfil

Susana Val
Susana Val
Realizó un doctorado y un máster en Ingeniería Industrial por la Universidad de Zaragoza y actualmente su actividad en investigación está dedicada a la logística y la distribución urbanas. También ha participado en varios proyectos y estudios relacionados con el transporte multimodal y los corredores ecológicos, con especial énfasis en el fomento ferroviario y la huella de carbono. También colabora en investigaciones relacionadas con infraestructuras logísticas y transporte aéreo de mercancías, y su relación con la cadena de suministro. Además de directora de l ZLC, es profesora asociada de Investigación y está afiliada al Centro para el Transporte y la Logística del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) - donde realizó el máster en Ingeniería y Logística- y participa como investigadora principal del grupo de investigación de Transporte.

Las disrupciones en la cadena de suministro y el contexto actual de cambios en la logística que empezaron con la irrupción de la pandemia han tenido reflejo directo en la formación que las empresas exigen a los futuros profesionales. Ello se nota en la constante renovación de competencias en los temarios de los centros de estudio de logística, en las tendencias educativas y en el reciclaje de conocimientos de los propios formadores. Con el curso recién acabado, la directora de Zaragoza Logistics Center (ZLC), Susana Val, hace balance de este último año de formación en las aulas del centro y prevé una continua actualización de contenidos en el currículum formativo de los alumnos. De cara al inicio del próximo curso, en septiembre, avanza que el centro combinará la enseñanza presencial con la online para aumentar el margen de acción en mercados donde la presencialidad se hace más compleja por la situación geográfica de las empresas.

¿La formación actual está preparada o adecuada a la realidad logística?

La verdad es que no siempre se trabaja al mismo ritmo. Las necesidades de las empresas cada vez llevan un ritmo más acuciante y no siempre es posible para los centros de formación adecuar esos contenidos porque implican cambios sustanciales en los currículums formativos. Sobre todo, cuando hablamos de cambios tecnológicos que se están sucediendo tan rápidamente. Pero nosotros sí que podemos anticiparnos un poco más a lo que serán las necesidades de las empresas por el hecho de trabajar las dos vertientes en proyectos europeos: la parte de la investigación y analizamos las tendencias en logística que posiblemente y en gran medida penetrarán en el tejido industrial. Eso nos permite llevar a cabo esa anticipación.

Antes, la tecnología se daba como charla puntual y ahora tenemos asignaturas íntegras”

¿Qué tendencias en educación logística existen actualmente?

Se trabaja, a grandes rasgos, en ideas y en pilotos relacionados con nuevas tecnologías de aplicación a la logística. Por ejemplo, nosotros ahora estamos trabajando con gemelos digitales (digital twin), con las simulaciones en ordenador de diferentes escenarios que pueden dar lugar a diferentes soluciones de última milla, por poner un caso. Estas son, de forma genérica, las nuevas tendencias de cómo se está empezando a trabajar en la Unión Europea y que luego serán adoptadas por las empresas. Ya he visto algunos escenarios de compañías grandes donde empiezan a tener prototipos de simulación de gemelos digitales en plantas de producción. Esto les permite ahorrar tiempos, costes y visibilizar cómo sería el cambio de un utillaje o de una carretilla manual a otra eléctrica sin necesidad de llevarlo antes a la práctica. Esto nos da una ventaja competitiva para trasladar toda esa materia al currículum formativo en el aula.

¿Cómo formar a los formadores, que deben actualizarse permanentemente con los nuevos contenidos?

En nuestro caso, estamos en continuo reciclaje precisamente por los proyectos de investigación. Sin embargo, es directamente de la mano de los profesionales donde más vemos la perspectiva de cambio, y es gracias a ese trabajo que realizamos en consorcio con otras entidades de investigación y otras empresas a nivel europeo donde podemos ver cuáles van a ser esos escenarios a medio plazo. Eso es lo que nos permite formarnos y desarrollar nuevos contenidos para nuestras aulas. Hemos ido incorporando hace unos años la parte más tecnológica como principal novedad al currículum logístico formativo: antes se daba como charlas puntuales y ahora tenemos asignaturas y cursos íntegros de industria 4.0, machine learning, inteligencia artificial, big data, transformación digital…

¿Hay que empezar a introducir la logística antes de llegar a la Formación Profesional o a la universidad?

Yo lo apoyo totalmente. Principalmente, para los niños más pequeños: los puestos de trabajo que ocuparán dentro de 20 ó 30 años probablemente no existan todavía. El mundo está cambiando muy rápidamente, el sector logístico se ha puesto en valor en los últimos años, y también se ha puesto en valor la necesidad tan ferviente de profesionales, tanto no cualificados como cualificados. El cambio se está produciendo porque es un sector que está constantemente en renovación y se pueden hacer muchas cosas más. Nos estamos dando cuenta de que los perfiles que nosotros recibimos a nivel de máster no tienen esa orientación ni asesoramiento de las posibles salidas profesionales de la logística. Así que convendría empezar a formar en secundaria y ver qué salidas profesionales hay, más allá de una ingeniería o un ADE.

Si la presencia de mujeres no es equitativa en una ingeniería, el acceso al máster tampoco lo será”

Quizá una de las cortapisas a la hora de buscar salidas en logística son ideas como la precariedad laboral o las prácticas en una empresa sin asegurar un contrato después. ¿Diría que se escuchan las necesidades o las preocupaciones de los nuevos talentos?

A los estudiantes de nuevo ingreso sí que les escuchamos porque son tienen varios años de experiencia, es gente que cursa nuestros estudios de máster y acaba ocupando puestos de perfil medio-alto en la cadena de suministro. En lo que a nosotros respecta, sí que tienen mucho que decir. Cuando ellos llegan, saben lo que buscan y nos demandan que tengamos cierta flexibilidad para impartir paneles de expertos o para traer fuera del horario lectivo charlas sobre áreas temáticas en las que los estudiantes de nuestro máster están interesados. Cuando terminan los másteres, se incorporan a una empresa y también tienen mucho que decir porque han vivido 10 meses en nuestras aulas y ahí se empieza a vislumbrar el enlace entre la formación y la empresa. Ellos también pueden actuar como feedback para nosotros en cuanto a cuáles podrían ser las necesidades de las nuevas promociones.

¿Cómo está la incorporación de la mujer al sector, empezando por la formación?

Todavía queda un largo trecho. Deberíamos empezar a desmitificar ciertas profesiones. Hay un obstáculo importante, y es que igual que la formación en logística debería empezar a edades más tempranas, también se debería fomentar la formación en carreras técnicas a mujeres. Esto ha ido cambiando a lo largo de los años, el porcentaje ha aumentado algo en ingenierías, de donde nos nutrimos nosotros para atraer estudiantes al máster de Logística, pero cuando la distribución no es equitativa en una ingeniería, no podemos esperar que el acceso al máster sea equitativo. Necesitamos asesorar, orientar e intentar incentivar el deseo por hacer una carrera técnica dentro del género femenino. Todavía queda un largo camino.

Creo que el modelo universidad más prácticas se está quedando un poco atrás”

¿Ha muerto el modelo universidad más prácticas en favor de la Formación Profesional?

Se le está dando bastante valor al modelo de Formación Profesional porque se ha diversificado bastante la oferta formativa. El modelo universidad más prácticas se está quedando un poquito atrás, pero esto es una opinión personal. Creo que, con el cambio de titulaciones que hubo hace unos años y la homologación europea con el tratado de Bolonia, cobra más peso el modelo de universidad más máster porque permite una mayor especialización. Ahora mismo, la logística es transversal y los directores de Logística actúan como fuerzas decisoras dentro del equipo directivo de toma de decisiones de las empresas. Cada vez son más las compañías que vienen a nosotros, se interesan por el tipo de perfiles que formamos y apuestan por un desarrollo personal dentro de la empresa. Quieren gente que esté formada específicamente y los incluyen dentro de un tipo de desarrollo profesional que les permitirá ocupar otro tipo de puestos.

Actualmente, existe bastante demanda de perfiles con conocimientos en nuevas tecnologías, pero poco talento con esas competencias. ¿Cómo se gestiona este binomio?

Participamos en un estudio que formaba parte de un proyecto europeo donde precisamente se analizaba eso. Principalmente, hay varios factores que condicionan que el ritmo no sea síncrono. Por un lado, la carencia de profesorado, los currículums obsoletos y la dificultad para actualizarlos, que conlleva meses hasta que la universidad los aprueba. En nuestro caso, poco a poco, cada año, vamos incluyendo un curso o aumentando el número de sesiones impartidas de cursos relacionados con las tecnologías. Eso nos permite estar actualizados. Las asignaturas que hasta ahora han sido troncales seguirán siéndolo, pero estamos incorporando otras que antes se impartían de forma puntual o de forma optativa y que ahora también han pasado a ser parte del currículum troncal.

Ahora que ha terminado el curso, ¿cuál es el balance?

El balance es positivo, y además con la convicción de que, así como se habla de cadena de suministro resiliente, te podría decir que en nuestro centro también hemos aprendido a serlo. Hemos pasado dos años de pandemia, cada uno diferente al anterior. El primero, con un confinamiento. El segundo, con otra naturaleza, en el que recibimos estudiantes de todo el mundo, y con un inicio del curso marcado por restricciones de viajes, dificultades de obtención de visados… Tuvimos que comenzar en un formato híbrido y hubo actividades que no se pudieron llevar a cabo, como el tradicional intercambio de estudiantes a Boston. Este curso empezó sin aparentes restricciones, pero hicimos el intercambio en mitad de la ola de Ómicron. Logramos salvar muchos obstáculos. Nuestros estudiantes se graduaron este mes y ahora es el momento de aterrizar todo lo que nos ha pasado. Hemos arriesgado y salimos más fortalecidos.

Las compañías nos esponsorizan anualmente las tesis en las que deben trabajar los estudiantes”

¿El ZLC va a introducir alguna novedad en materia formativa de cara a septiembre?

Sí. Más allá de continuar con la normalidad, en materia de másteres, retomaremos por completo las visitas a empresas que, en ocasiones, tuvieron que hacerse en formato online o cancelarse. En materia de formación ejecutiva, vamos a introducir una doble vertiente: los ejecutivos que vengan a formarse podrán hacer los cursos o bien en su empresa, o bien en las instalaciones, o bien usar el modelo online que está vigente desde la pandemia. Eso nos permitirá penetrar en mercados en los que la presencialidad es más complicada por el origen geográfico de las empresas o de sus ejecutivos. Llevaremos a cabo esa dualidad mediante acciones combinadas.

¿Qué estrategias tiene el ZLC definidas para atraer alumnado? ¿Las renovarán o introducirán algunas nuevas?

Nuestro principal pilar es la calidad del máster y la oferta de nuestros programas junto con nuestros indicadores que nos posicionan en los primeros rankings de los centros de formación. Por otro lado, ofrecemos diferentes becas. Tenemos una que financia al 80% al estudiante y otras tantas profesionales que suponen una disminución del coste de la matrícula. Acudimos con frecuencia a diferentes ferias y eso es una forma de acercar a los futuros talentos de la logística quiénes somos, qué hacemos y cómo trabajamos. Otra de las formas es informar a los estudiantes de que trabajamos muy de la mano con las empresas. Las compañías nos esponsorizan anualmente las tesis en las que deben trabajar los estudiantes y ofrecen proyectos que son reales en los que los estudiantes van a trabajar. Es la forma de acercar al estudiante a una realidad y permitirles interactuar con la empresa mientras siguen formándose en nuestras aulas.