25 de junio de 2022 | Actualizado 14:42

La cadena agroalimentaria prevé “graves consecuencias” si vuelven los paros en la carretera

Las organizaciones de gran consumo, agrarias y de hostelería demandan al sector que no sometan a la sociedad a una nueva amenaza
Camiones escoltados en Cantabria durante los paros de marzo | Delegación del Gobierno en Cantabria

Las organizaciones agrarias Asaja, COAG y UPA y las asociaciones empresariales FIAB, Aecoc, ACES, Anged, Asedas, Cedecarne, Fedepesca, Hostelería de España y Marcas de Restauración han mostrado “su máxima preocupación por las graves consecuencias que un nuevo paro del transporte por carretera podría tener sobre las empresas y los consumidores” ante “la posibilidad de que se reproduzcan los incidentes que provocaron problemas en la cadena de abastecimiento de productos básicos de alimentación el pasado mes de marzo”. Los representantes del sector agroalimentario español y de la hostelería han coincidido en señalar que la “cadena agroalimentaria no puede permitirse un nuevo paro”.

Las organizaciones advierten de la posible pérdida de destinos de exportación para la fruta

En este sentido, estas organizaciones han recordado que la cadena agroalimentaria “presta un servicio esencial para abastecer de productos de alimentación a la población”, y han apuntado que, durante estos días, “el sector productor agrario se encuentra en plena campaña de fruta de verano, y gran parte de la producción española tiene como destino los mercados internacionales”. Por ello, han manifestado que el hecho “de no poder responder a la demanda supone una pérdida de prestigio para el sector español que puede redundar en la pérdida de destinos de exportación”. De hecho, “es especialmente grave en momentos de inicio de campaña con riesgo de que se tire gran parte de la producción anual de alimentos perecederos como la fruta, con los importantes perjuicios que esto supondría”.

Las asociaciones han señalado que la eficiencia de la cadena “hace que los productos frescos lleguen del campo a la mesa en 24 horas o menos. Esto significa que apenas existe capacidad de almacenamiento y, al tratarse de productos perecederos, la imposibilidad de transportarlos produciría enormes pérdidas de producto”. “De este modo”, han apuntado, “se incrementaría el desperdicio alimentario con los efectos que esto supone”. Asimismo han resaltado que la industria alimentaria “puede sufrir paros en su actividad si los productos básicos no llegan a las fábricas e, igualmente, experimentar enormes costes derivados de la conservación de los alimentos o de su pérdida”. “La recuperación de la actividad normal”, han añadido, “puede extenderse durante varias semanas, prolongando los problemas de desabastecimiento a la población”.

Las asociaciones apuntan a pérdidas millonarias si se produce el paro como ya ocurrió en el mes de marzo

Por lo que respecta a otros efectos, las organizaciones han apuntado que el cierre “eventual de tiendas, con graves consecuencias sobre el abastecimiento, en ocasiones, a pueblos enteros, la presión sobre los trabajadores y la dificultado para recuperar con rapidez la normalidad de suministro son otros de los efectos sobre el comercio del conjunto del país”. Junto a ello, han recordado que tras la crisis sufrida “como consecuencia de la pandemia, la hostelería, la restauración y el turismo pueden ver nuevamente amenazado su abastecimiento y, por tanto, sus negocios en plena campaña de verano, con las consecuencias que eso podría llegar a tener para la imagen de España como destino turístico”. “Aún cuando el producto no pueda salir de las cooperativas y el funcionamiento de los negocios no pueda garantizarse, almacenistas de origen, lonjas, industrias, plataformas logísticas y operadores de la cadena deben hacer frente a los pagos de salarios, cotizaciones e impuestos, con pérdidas económicas millonarias, como ya generaron el amago de paro de diciembre y el paro de marzo“, han concluido.

Estas asociaciones han señalado que la cadena agroalimentaria “y el conjunto de la sociedad soportan una situación muy difícil, claramente marcada por un escenario inflacionista nunca antes visto en nuestro país”. “En este contexto”, han subrayado, “la cadena de valor agroalimentaria está haciendo un gran esfuerzo para repercutir lo menos posible al consumidor el alza de los precios”. En este sentido, han manifestado que un nuevo paro “podría suponer la entrada en pérdidas de muchos operadores del sector, que están soportando a duras penas una coyuntura económica y geopolítica sin precedentes”. Los firmantes “piden a todo el sector del transporte que no sometan a la sociedad a una nueva amenaza y tengan en consideración la difícil situación en la que se encuentra un sector esencial como el agroalimentario”.