25 de junio de 2022 | Actualizado 14:42

El transporte y la movilidad rechazan la prohibición de los motores de combustión en 2035

El Consejo Europeo decide el próximo martes sobre la propuesta del Reglamento de estándares de emisiones de CO2 de turismos y furgonetas
E.M.

Un total de 16 asociaciones ligadas al transporte y la movilidad por carretera en España se han posicionado en contra de la propuesta de la Comisión Europea del Reglamento de estándares de emisiones de CO2 de vehículos ligeros, incluida en el paquete legislativo Fit for 55, y que el Consejo Europeo decidirá el próximo 28 de junio si sale adelante. Estas organizaciones, entre las que se encuentran La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), la patronal logística UNO y la Asociación del Transporte Internacional por Carretera (Astic), han señalado que esta decisión “implica, de facto, la prohibición de la venta del motor a combustión a partir de 2035” y han advertido al Gobierno español “que votar a favor de esta propuesta es votar contra los intereses de España”.

Las organizaciones han recalcado su compromiso “con la descarbonización de la movilidad y con una transición energética justa, accesible, eficiente e inclusiva para que nadie quede atrás”. Por ello, han demandado al Ejecutivo español que escuche a todos los sectores y que calibre “el alcance de sus decisiones”, y han instado a las administraciones española y europea a que velen por el cumplimiento del principio de neutralidad tecnológica. “La única forma de diseñar una transición energética justa y eficiente es que prevalezca la tecnología frente a la ideología”, han manifestado.

Las asociaciones han reclamado al Gobierno español que vote en contra de la propuesta

En este sentido, han apuntado que las consecuencias “sociales y económicas de esta medida afectarán, especialmente, a la población más vulnerable y las rentas más bajas, así como a la ciudadanía de las zonas más despobladas y menos comunicadas”. A juicio de estas asociaciones, las infraestructuras españolas “no están preparadas para la electrificación total del parque móvil” y han destacado que el territorio español “es uno de los más extensos de la Unión Europea y, por tanto, uno de los más complicados de vertebrar”. Apostar únicamente por la electrificación “va a generar zonas de sombra en la España rural y vaciada”, han añadido, “y habrá, por tanto, parte de la ciudadanía que no pueda recargar el vehículo porque tendrá menos acceso a puntos de recarga”.

Se está “ignorando que en las zonas más despobladas se necesita una mayor autonomía en el automóvil para recorrer largas distancias sin necesidad de repostar, a diferencia de los trayectos urbanos”, han recordado en el comunicado conjunto de las 16 asociaciones españolas ligadas al transporte y la movilidad. “También se obvia”, han resaltado, “que la maquinaria y el transporte de agricultores y pescadores, así como el transporte pesado de mercancías, funciona con combustible líquido, por lo que se dificultaría el desarrollo de la actividad, su rentabilidad y el empleo que sostienen”. Por todo ello, “exigen que se respete la neutralidad tecnológica y que no se prohíban alternativas energéticas. Prohibir la venta de los motores de combustión supondrá frenar el desarrollo de los ecocombustibles”.

Las organizaciones apuntan que prohibir el motor de combustión frenará el desarrollo de los ecocombustibles

“Estos permitirían descarbonizar la movilidad a un menor costes y sin obligar a la población y a las empresas de sectores estratégicos como la logística a cambiar de vehículo o renovar íntegramente sus flotas”, han apuntado. En este sentido, este “desincentivo en la inversión derivado de la prohibición del motor de combustión pondrá en riesgo un gran número de puestos de trabajo, tanto de la industria del refino y de distribución de carburantes, como en la de componentes de automoción y en las vinculadas a la movilidad y el transporte”.