15 de agosto de 2022 | Actualizado 15:51

La planificación por anillos se propone como solución para una última milla más sostenible

Un informe elaborado por IE University y Prologis identifica un patrón de anillos urbanos para aplicar soluciones en cada entorno específico
E.M.

La mejora de la sostenibilidad en la última milla se ha convertido en una necesidad prioritaria para optimizar la movilidad y reducir las emisiones en los entornos urbanos. En este contexto, el Center for Sustainable Cities de IE University ha diseñado, en colaboración con Prologis, un indicador que analiza los retos del sector logístico y permite optimizar su impacto en el crecimiento de las ciudades. Este índice se ha aplicado en Madrid y Barcelona y se puede implementar en cualquier ciudad del mundo para obtener soluciones logísticas para cada ecosistema urbano. El estudio recalca que, para conseguir una última milla sostenible, es necesario dividir las ciudades por áreas y emplear un sistema logístico específico, óptimo y sostenible para cada una.  

Para ello, los autores han dividido la ciudad en tres anillos: el centro histórico, el ensanche y el extrarradio de Madrid y Barcelona, y han simulado diez escenarios para cada una de esas zonas. Estas simulaciones combinan el tipo de urbanismo y el tipo de transporte de mercancías que se utiliza en cada área: vehículo eléctrico, bicicleta eléctrica, transporte a pie, etc. A partir de ahí, han desarrollado una forma de visibilizar la relación entre la estructura urbana y el tipo de sistema logístico denominada Área de Intensidad Logística. “Se trata de un sistema de anillos que se superpone a la ciudad y que sincroniza la estructura urbana con el tipo de sistema logístico más eficiente y sostenible”, explica el director del IE Center for Sustainable Cities y responsable del informe, Manuel Pérez Romero. Este sistema emplea un reparto a pie en el primer anillo, el casco histórico, que muta al reparto en vehículo eléctrico para el segundo anillo y contempla el uso de vehículos comerciales ligeros para el tercero.

El sistema de anillos proporciona una mayor sincronización entre la estructura urbana y la logística

Además, el estudio propone combinar ese reparto de última milla con los microhubs. “Este escenario explora la posibilidad de que las entregas ya no se lleven a un puerta del cliente final y abre la posibilidad de recogida por parte del cliente, lo que tiene dos efectos importantes: se pierde el atractivo de la conveniencia de la entrega a una dirección privada y crea una actitud más responsable hacia el proceso de envíos de paquetería”, explica el director del informe. Por otro lado, añade que también reduce la presencia constante de operaciones logísticas a pie de calle durante el día y “promueve sistemas más flexibles, donde ni el cliente ni la empresa dependen de la disponibilidad y los horarios del otro”.

El estudio defiende el uso de microhubs y zonas de carga y descarga como puntos de recogida

Sin embargo, los microhubs en el tercer anillo, considerado la periferia, debido a la disponibilidad de suelo y la menor densidad de medios son menos eficientes o menos utilizados. Por ello, el estudio propone emplear cajas automatizadas en lugar de espacios administrados, “este escenario tiene el potencial de convertirse en el más eficiente en tiempo y más ecológico de todos”, aclara el director del IE Center for Sustainable Cities, Manuel Pérez Romero. En este sentido, también proponen utilizar el metro y las zonas de carga y descarga como puntos de aproximación para que los consumidores finales puedan ir a recoger sus paquetes.

Prologis considera que el ecommerce se mantendrá como vector de crecimiento logístico

Por su parte, el vicepresidente y country manager de Prologis España, Cristian Oller, considera que el futuro del sector logístico crecerá impulsado por el incremento del comercio electrónico y la dotación de más espacios de almacenamiento por parte de las multinacionales para asegurar sus cadenas de suministro. Según datos de Prologis, se prevé que las ventas de ecommerce crezcan el 85% en un periodo de apenas cinco años, sumando los 12 países europeos en los que opera la compañía. Y en cuanto al perfil de los consumidores, la sostenibilidad se impone.

De hecho, análisis de McKinsey confirman que más del 70% de los consumidores estaría dispuesto a pagar el 5% más por productos de calidad y fabricados de forma sostenible. Además, la comercialización de productos sostenibles en los mercados online ha crecido 5,6 veces más rápido que la venta de productos que no lo son. “No existe un sistema óptimo en logística, la ciudad tiene que proveer oportunidades, porque cada barrio es diferente, por lo que hay que tratarlo diferente para que todo esté sincronizado y optimizado”, concluye Manuel Pérez.

UNA ÚLTIMA MILLA SOSTENIBLE EN MADRID
Las ciudades están cambiando para lograr un reparto urbano de mercancías sostenible. Sin embargo, Madrid Nuevo Norte, el proyecto de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid ya está concebido como una smart city verde. Consta de un planteamiento de un modelo de movilidad 80% transporte público y 20% vehículo privado, planteando una significativa limitación de aparcamiento en el futuro Centro de Negocios, con objeto de potenciar la movilidad en transporte público. Habrá tres paradas de metro y tren que también podrán ser utilizadas para la logística y el transporte, porque contarán con puntos de recarga de vehículos eléctricos y suficientes plazas de carga y descarga. El proyecto Madrid Nuevo Norte propone integrar la red logística en la ciudad y sugiere la implantación de una red de microhubs urbanos y puntos de distribución para minimizar las distancias entre los almacenes y los puntos de entrega final. “Esta red aportaría permeabilidad al sistema, reduciendo y optimizando la circulación de vehículos de reparto en la ciudad”, recalca el director de la Oficina para Madrid Nuevo Norte, José Luis Moreno.