14 de agosto de 2022 | Actualizado 15:51

La distribución urbana se inquieta ante la disparidad de las zonas de bajas emisiones

Cargadores y operadores logísticos lamentan que una casuística tan amplia y con soluciones tan dispares imposibilite un reparto sostenible
Participantes de las diversas conferencias de la tercera edición del Congreso Smart Distribution de Aecoc | E.M.

La implantación de las zonas de bajas emisiones comenzará a producirse en apenas medio año y la disparidad en los plazos y actuaciones inquietan a los actores de la distribución urbana de mercancías. “Pido a las administraciones un único criterio, trabajamos con una plataforma que nos ayuda a orquestar el transporte, pero no puedo meter 276 parámetros para ver si en Logroño voy a eléctrico y a Madrid con etiqueta B ni llamar a los proveedores de transporte para cambiar la flota”, explica el director de Supply Chain de MediaMarkt en España, Iván Gonzalo. “Tiene que haber un único criterio claro, entrar en las ciudades tendrá que ser con vehículo sostenible, Eco o etiqueta B porque sino, no hay sistema que lo soporte ni organización que lo cuadre”, añade el directivo en un reflexión común entre cargadores y operadores logísticos. 

“Tiene que haber un único criterio claro porque sino no hay sistema que lo soporte”
Iván Gonzalo Director de Supply Chain de MediaMarkt en España

Los actores de la distribución urbana vuelven a insistir, en la tercera edición del Congreso Smart Distribution de Aecoc, que haya una homogenización de los planes que los ayuntamientos de más de 50.000 habitantes tienen que realizar para ajustarse a la Ley de Movilidad Sostenible. Las diferentes normativas municipales preocupan al sector en un contexto en el que el ecommerce continúa al alza y la incertidumbre geopolítica “ha demostrado la fragilidad en la cadena de suministros y la importancia de ampliar stocks, además de la demanda cada vez mayor de una omnicanalidad”, ha manifestado la directora general de Transaher, María Luz Cobos. Para ella, el problema es que “se legisla desde los despachos sin contar con las necesidades del sector, por lo que una ley que debería regular una última milla sostenible está quitando espacio a vehículos como si así fuera a haber menos y no añadiendo zonas de carga y descarga, por lo que al final hay más trafico y más emisiones”, lamenta la directora general de Transaher.

“Se legisla desde los despachos sin contar con las necesidades del sector”
María Luz Cobos Directora general de Transaher

Por su parte, los responsables de movilidad de las principales ciudades españolas han detallado las aplicaciones de sus zonas de bajas emisiones que van desde restricciones de entrada hasta autorizaciones y microhubs en cascos históricos. Sin embargo, el sector lamenta que no se está teniendo en cuenta las características de cada distribución, porque “no es lo mismo entregar una televisión que requiere unos tiempos, que el cliente esté en casa y que se fije previamente la fecha y hora exacta a un paquete que puedes meter en un buzón, ¿cómo podemos cumplir con la satisfacción del cliente y ser competitivos y con las restricciones de las zonas de bajas emisiones?”, resalta el director de Supply Chain de MediaMarkt en España.

Passador

Zona de bajas emisiones por ciudades

Este escenario dispar a pocos meses de la entrada en vigor de los planes municipales para las zonas de bajas emisiones preocupa también a empresas con flota eléctrica propia. Por ejemplo, los repartidores de Getir, empresa especializada en quick commerce, equipados con una flota de motocicletas eléctricas propia podrán acceder a la zona, pero “mis proveedores no podrán llegar a tiempo o en los plazos que manejamos” resalta el director general de Getir en España, Hunab Moreno. Por su parte, el subdirector de Logística del grupo de supermercados Uvesco, Gorka Mitxelena, ha destacado su preocupación en una etapa en la que, además, se suma que “hay un crisis de suministros y de microchips, por lo que, aunque yo quiero electrificar toda mi flota manejan plazos de entrega superiores a un año”, concluye.