29 de septiembre de 2022 | Actualizado 11:56

L’Oréal estrenará el embalaje ideado por Koiki para reutilizarse hasta veinte veces

El operador de última milla abrirá una ronda de financiación a final de año para lanzar una red de puntos de conveniencia en España y Portugal
Koiki

La multinacional de belleza y cosmética L’Oréal será la primera compañía en utilizar el embalaje creado por Koiki que se reutiliza hasta 20 veces. KoPack entrará en uso este mes a partir de dos modelos, una caja de polipropileno reciclado plegable o una saca de rafia que proporciona mayor flexibilidad y capacidad. Para recuperar el packaging, el consumidor podrá devolver el embalaje directamente al repartidor cuando reciba su pedido o depositarlo en uno de los puntos de conveniencia de la firma española de última milla. “El embalaje llega a los puntos de conveniencia de Madrid y Barcelona, se higieniza y se vuelve a poner en circulación”, explica la directora de Desarrollo de Negocio y Sostenibilidad de Koiki, Natalia Calvo de Miguel. De esta forma, añade, “evitamos el reciclado”.

“Daremos entrada a accionistas que compartan los valores medioambientales y sociales de Koiki”
Aitor Ojanguren Consejero delegado de Koiki

El lanzamiento de este packaging reutilizable es la segunda parte de un proyecto enfocado a la reducción de residuos. Koiki inició esta iniciativa con la recogida de embalaje vacío cuando entregan los paquetes, tanto el del propio envío como otros equivalentes que el consumidor tenga guardados en casa, para reciclar los materiales de forma gratuita. De esta manera, “aminoraremos el impacto de las compras online”, apunta el consejero delegado de la compañía, Aitor Ojanguren. La previsión es extender el modelo de recogida por toda su red antes de que finalice el año. “Me gustaría que fuese algo que hiciese el sector solamente para salvar al planeta de lo que estamos haciendo”, añade. Aunque su expectativa inicial de éxito era baja, desde Koiki afirman que se están recuperando el 100% de los cartones entregados. “Creemos que esta primera parte es de concienciación, que la gente se acostumbre a que cuando se entrega el paquete el embalaje se pueda recuperar, y nos genera una perspectiva positiva sobre que la gente nos devuelva los embalajes reutilizables”, señala Natalia Calvo de Miguel.

“Hay una reducción importante de costes que se ve en la medida en la que los embalajes rotan”
Natalia Calvo de Miguel Directora de Desarrollo de Negocio y Sostenibilidad de Koiki

Por esta razón, implementarán las dos partes de este proyecto con empresas “que tengan sensibilidad medioambiental, como L’Oréal, porque hay muchas que no la tienen”. En relación a las compañías que no han avanzado en este ámbito, Aitor Ojanguren asegura que “muchas multinacionales en España esperan a que salga la legislación para cumplirla, porque creen que la sostenibilidad medioambiental tiene coste y no lo tiene ni para tu empresa, ni para el planeta”. De hecho, desde Koiki destacan que sus primeros tres clientes son de origen francés: “Estamos muy lejos de lo que es la media europea en cuanto a impacto social y medioambiental”. La presión económica es el factor decisivo para el cambio de mentalidad de estas compañías: “Creemos que al final, como todo, hay un elemento importante de reducción de costes que se ve en la medida en la que los embalajes rotan”, remarca Natalia Calvo de Miguel.

RONDA DE FINANCIACIÓN A FINALES DEL 2022
Al mismo tiempo, Koiki aspira a expandirse en los próximos tres años y pasar de los 80 microhubs que operan en la actualidad en 55 ciudades a aproximadamente 300 repartidos entre España y Portugal. “Esta expansión se va a hacer en los centros de las ciudades de más de 50.000 habitantes para aprovechar nuestra ventaja competitiva, que es la proximidad”, explica Aitor Ojanguren. Para hacerlo posible, el operador está preparando una ronda de financiación que se abrirá a finales de este año a la que acudirán sus socios, la Fundación Repsol, Seur, la Diputación de Vizcaya y la empresa francesa Phitrust. Y, además, “daremos entrada a accionistas que compartan los valores de impacto medioambiental y social que tiene Koiki”. En otoño, se desvelará el rango en el que se mueve la ronda de financiación. Por el momento, aunque no han revelado el nombre, Koiki afirma que “hay entidades del tercer sector que están interesadas en nuestro modelo y les gustaría participar accionarialmente”.

Las 150 ciudades que ha identificado la compañía no han sido escogidas al azar. Koiki espera beneficiarse de la legislación que obliga a partir de 2023 la instauración de zonas de bajas emisiones donde se superen los 50.000 habitantes, “con lo cual, las posibilidades de distribución utilizando medios mecánicos van a disminuir”, apunta Natalia Calvo de Miguel. “La alternativa más sostenible siempre va a ser hacerlo caminando, precisamente en esas zonas”. Por esta razón, no contemplan expandirse a zonas rurales “porque ahí sí que se necesitan vehículos”. La financiación que recibirán también servirá para crear una red de puntos de conveniencia dentro del sector social. El objetivo es instalar entre 1.000 y 1.500 en dos años en puntos sociales de las entidades con las que trabajan. De esta manera, cumplen dos metas: generar empleo y visibilidad de entidades sociales repartidas por toda España.

Koiki espera expandirse en las 150 ciudades españolas que superen los 50.000 habitantes

En relación a sus dos centros de consolidación, ubicados en el Grup Cooperatiu TEB en el caso de Barcelona y en la Fundación Juan XXIII en Madrid, no existen planes a corto plazo de ampliación. “En función a la demanda de nuestros clientes, habrá nuevos hubs, pero este año en principio serán esos dos centros”, recalca Aitor Ojanguren. Koiki completó su expansión internacional este año en Portugal, donde han abierto un primer centro en Lisboa y están presentes de la mano de L’Oréal y DPD. Para finales de año, abrirán otras tres instalaciones en Portugal.

CRECIMIENTO QUE SORTEA LAS CRISIS
“No crecemos tanto como habíamos previsto porque el sector está pasando por una fase baja”, señala Aitor Ojanguren, pero el incremento se sitúa en el 50%, según Koiki. Su previsión es que seguirán en alza respecto al año anterior, “porque tenemos un presupuesto muy ambicioso, pero no a los ritmos que estamos previendo crecer”. El impacto del combustible apenas ha afectado al operador, porque más del 60% de su reparto se realiza andando, el 20-25% con bicicargos y el resto con vehículos eléctricos, como los patinetes. “Nos ha subido el impacto de la subida de la luz, pero en general a nuestra estructura de costes no nos ha afectado como lo ha hecho al transporte”, manifiesta. Sin embargo, en su caso han sufrido otro factor: “Lo que nos afectó realmente fue la subida del salario mínimo interprofesional, porque el 60% de nuestra distribución se hace con andarines”. La red de Koiki suma 203 trabajadores que trabajan como repartidores, coordinadores de la actividad o en los puntos de conveniencia Koiki, de las cuales 35 son empleo directos. El resto son usuarios con discapacidad intelectual, física, salud mental o exclusión social que son empleados por entidades del tercer sector.