29 de septiembre de 2022 | Actualizado 11:56

El puerto de Tarragona finaliza la primera fase de obras de la terminal en Marchamalo

El inicio de la segunda fase de desarrollo de la infraestructura se prevé para finales de este año, en la que se invertirán 17 millones
Autoridad Portuaria de Tarragona

La Autoridad Portuaria de Tarragona da por finalizada la primera fase de obras de su futuro puerto seco en Guadalajara-Marchamalo, una de las principales actuaciones del plan portuario Horizonte 2023. Este proceso constructivo, cifrado en cuatro millones de euros, se inició hace un año y ha consistido principalmente en los trabajos de movimiento de tierras por parte de la empresa Vías y Construcciones (ACS).

La terminal tendrá capacidad para operar trenes de 750 metros en cinco vías de carga

Durante la primera fase, se han realizado trabajos en 157.000 metros cuadrados de terreno y excavaciones para nivelar las distintas zonas de la explanada. En este emplazamiento, se pondrá en un futuro la plataforma y las vías de carga y descarga, un total de cinco, que tendrán capacidad para operar trenes de 750 metros. De este modo, cuando esté finalizada, la futura plataforma logística multimodal unirá diferentes cadenas y canalizará flujos comerciales nacionales e internacionales con origen y destino Madrid y su área metropolitana con el puerto de Tarragona.

 Además, en la ‘Fase A’ se han instalado 800 metros lineales de cierre perimetral de la plataforma con muro de hormigón y una red metálica en la zona paralela a las vías de Adif, así como la colocación de 700 metros de colectores de agua. Por último, también se ha realizado una actuación no prevista para esta fase, sino para la segunda, como es la construcción del cierro definitivo. Este hecho ha motivado un retraso de “algunos meses” meses en los plazos de finalización, así como un aumento de los costes previstos al añadirse trabajos de fases posteriores.

El puerto se encuentra cerrando los últimos flecos de la redacción de la segunda fase del proyecto de obra, cuya ejecución está presupuestada en 17 millones de euros. La autoridad portuaria trabaja con el plazo previsto de 12 meses para su finalización a partir de su inicio, que se espera que sea “a finales de año, una vez se haya licitado y adjudicado la obra a finales e verano”. Esta actuación urbanizará la terminal y pavimentará con hormigón la explanada, a la vez que se instalará todo el sistema de iluminación, y se realizarán las conexiones ferroviarias. Estas últimas serán tanto internas como externas en los dos puntos de conexión de la red de Adif: una hacia Zaragoza y otra hacia Madrid.

El proyecto “supone una gran oportunidad de crecer en intermodalidad” al desarrollar una “importante terminal, multipropósito y multicliente”, en el centro peninsular, lo que permitirá mejor conexión con los principales puerto marítimos españoles, aseguran desde la autoridad portuaria. Además, estará conectada con la Terminal Intermodal de La Boella (Tarragona), de tal modo que esta conexión “permitirá ofrecer la plataforma como nodo de intercambio de ancho cuando se conecte con el ancho UIC del corredor mediterráneo, asegura el puerto en un comunicado.