7 de agosto de 2022 | Actualizado 16:51

La carga aérea amortigua el impacto de la incertidumbre económica en el primer semestre

Las restricciones de la cadena de suministro y la pérdida de capacidad por la guerra en Ucrania genera dudas para la segunda mitad del año
Emirates Cargo

El transporte aéreo de mercancías ha logrado esquivar parcialmente los efectos de la coyuntura económica internacional al cierre del primer semestre de 2022, aunque no pierde de vista los siguientes seis meses del año, en los que las circunstancias pueden variar, según analiza la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA). La demanda global se ha situado el 6,4% por debajo de los niveles de junio de 2021, aunque supone una mejora respecto al descenso interanual del 8,3% observado en mayo. En términos acumulados, la demanda global del primer semestre fue el 4,3% inferior a los niveles del mismo periodo del año anterior, pero comparándolo con 2019, antes de la pandemia, la demanda semestral ha registrado un aumento del 2,2%.

“La incertidumbre económica tuvo poco impacto, pero hay que seguir de cerca el segundo semestre”
Willie Walsh Director general de IATA

Respecto a la capacidad de carga de junio de este año, esta ha sido el 6,7% superior a la de junio de 2021, lo que supone un aumento respecto al crecimiento interanual del 2,7% registrado en mayo. En términos acumulados, la capacidad del primer semestre aumentó el 4,5% respecto al año pasado, y el 2,5% respecto a la época prepandemia. El director general de la IATA, Willie Walsh, considera estos datos como “un fuerte desempeño, particularmente considerando las continuas restricciones de la cadena de suministro y la pérdida de capacidad debido a la guerra en Ucrania”. Se reafirma en el escaso impacto que la incertidumbre económica ha tenido de momento en la demanda de carga aérea, pero “habrá que seguir de cerca la evolución en el segundo semestre”, matiza.

Es precisamente la guerra en Ucrania el factor que más preocupa, porque sigue perjudicando la capacidad de carga utilizada para servir a Europa, ya que varias aerolíneas con sede en Rusia y en Ucrania eran actores clave. El volumen de carga en el Viejo Continente experimentó un descenso del 13,5% en junio de 2022 respecto al mismo mes del año anterior, lo que se traduce en el peor resultado de todas las regiones. La capacidad aumentó el 5,6% en junio de 2022 en comparación con junio de 2021. La demanda del primer semestre fue el 7,8% inferior a los niveles de 2021, mientras que la capacidad fue el 3,7% superior.

Las aerolíneas de Asia-Pacífico vieron cómo sus volúmenes de carga aérea disminuían el 2,1% en junio de 2022 en comparación con el mismo mes de 2021. Se trata de una mejora significativa con respecto al descenso del 6,6% de mayo. La demanda del primer semestre fue el 2,7% inferior a los niveles de 2021. La capacidad disponible en la región cayó un 6,2% en comparación con junio de 2021. Esto contribuyó a que la capacidad estuviera un 0,2% por debajo de los niveles de 2021 para el primer semestre de 2022. Las compañías se han visto fuertemente afectadas por la menor actividad comercial y manufacturera debido a los cierres relacionados con la pandemia en China. La inflación es otro factor que afecta, en este caso, fuertemente a las líneas norteamericanas, donde la demanda del primer semestre fue el 3,3% inferior a los niveles de 2021. La capacidad aumentó un 5,6% en junio de 2022 en comparación con junio de 2021 y un 6,1% en el primer semestre de 2022.

En el caso de Oriente Medio, el tráfico redirigido para evitar volar sobre Rusia no ha generado ningún beneficio aparente, según IATA. La capacidad aumentó el 6,7% respecto a junio de 2021 y la acumulada al primer semestre fue el 6,3% superior a los niveles de 2021. La demanda del primer semestre se situó un 9,3% por debajo de los niveles de 2021, el resultado más débil del primer semestre de todas las regiones. En el polo opuesto vuelven a situarse las regiones emergentes, que contribuyeron al crecimiento con mayores volúmenes. La capacidad en Latinoamérica en junio aumentó el 29,5% en comparación con el mismo mes de 2021 y la semestral lo hizo en el 32,6%, mientras que la demanda del primer semestre fue el 21,8% superior a los niveles de 2021. En África, la capacidad fue el 10,3% superior a los niveles de junio de 2021 y la semestral aumentó el 6,9% respecto al año pasado. La demanda del primer semestre fue un 2,9% superior a los niveles de 2021.