27 de septiembre de 2022 | Actualizado 19:02

España arranca el piloto ferroviario para importar maíz desde Ucrania

Renfe Mercancías envía 25 contenedores a la frontera entre Polonia y Ucrania para transportar 600 toneladas de cereal hasta nuestro país
Trabajos operativos para la partida de los contenedores hacia Ucrania en Abroñigal (Madrid) | Renfe Mercancías

El ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana arrancó ayer por la noche el proyecto piloto para transportar grano en tren desde Ucrania hasta España como alternativa o complemento al modo marítimo en un contexto marcado por la invasión de Rusia y las limitaciones en los puertos del Mar Negro. Concretamente, entre ayer y hoy, Renfe Mercancías ha enviado 25 contenedores de más de 12 metros de largo a la frontera entre Polonia y Ucrania para transportar 600 toneladas de maíz ucraniano hasta nuestro país. Con este piloto, el Gobierno español busca demostrar la viabilidad técnica y económica del transporte ferroviario de cereal desde Lodz (Polonia) hasta la terminal de Can Tunis en Barcelona.

Los contenedores, adaptados para el transporte del grano, partieron anoche de la estación de Abroñigal

En concreto, la ruta de ida es Madrid-Ludwigshafen-Duisburgo-Lodz-Chelm, mientras que la de vuelta es idéntica en sentido inverso, aunque finaliza en Barcelona Can Tunis. “Es lo más lógico, dada la presencia de puertos que facilitan la descarga de mercancías para que llegue al destino final”, explica el gerente de Material de Renfe Mercancías, José Antonio Sebastián, en declaraciones a este periódico. Todos estos movimientos implican un recorrido total aproximado de 2.400 kilómetros. Renfe Mercancías puso en marcha anoche los contenedores, cuyo interior se ha adaptado con bolsas especiales para el transporte del grano, desde la estación de Abroñigal (Madrid) hasta la frontera con Francia. Allí y hasta Polonia, será el operador logístico alemán Kombiverkehr el encargado de transportar los contenedores. El traslado de los mismos entre las ciudades de Lodz y Chelm, adonde está previsto que lleguen en la cuarta semana de agosto, lo realizará el operador ferroviario polaco DBP.

“Ucrania tiene un ancho de vía ruso, de 1520 milímetros”, explica Sebastián, “y Polonia, ancho internacional de 1435 milímetros. En concreto, la terminal de Chelm tiene los dos anchos, con lo que facilita la tarea de transbordo de contenedores”. El gerente de Material de Renfe Mercancías calcula alrededor de siete u ocho días hasta la llegada de los contenedores a la ciudad fronteriza polaca por operativa ferroviaria. “Hay que tener en cuenta que en hay mucha mercancía pendiente de entrar y salir de Ucrania, así que como mínimo serán 21 días de trayecto total”.

Según los cálculos de José Antonio Sebastián, el maíz podría llegar a España en los tres primeros días de septiembre. Aunque los 25 vagones que han salido entre ayer y hoy hacia Ucrania lo han hecho en diferentes partidas, Sebastián declara que el regreso será en el mismo turno para todos. Para ello, el tren circulará en ancho estándar desde Lodz hasta Can Tunis como destino final ferroviario. Desde la terminal barcelonesa se realizará el acarreo de la mercancía hasta el cliente final. Renfe aportará, además, sus locomotoras 252 para facilitar la tracción desde Le Soler (Francia) hasta Barcelona. Está previsto que mañana partan más contenedores.

UNA PRUEBA COMO POSIBLE CAMBIO DEL TRANSPORTE DE MERCANCÍAS POR EUROPA
Los primeros pasos de este proyecto piloto coinciden con la reapertura de los puertos del Mar Negro y las rutas marítimas cerealeras supervisadas por Turquía. Según ha explicado el ministerio de Transportes, el proyecto piloto busca analizar las capacidades del modo terrestre que puedan ayudar al marítimo usando enlaces ferroviarios en coordinación público-privada con las industrias de transporte y de gestión de materias primas en la Unión Europea (UE).
Ucrania tiene ahora mismo 22 millones de toneladas de cereal paralizadas en los puertos de Odesa y Mariúpol y se encuentra buscando soluciones alternativas al medio marítimo, a las que la UE busca contribuir. “Vamos a probar si las condiciones de temperatura y humedad de este transporte para este cereal en estos contenedores funciona”, declara Sebastian. En caso de demostrarse la viabilidad técnica y económica de este piloto, “debería de haber más trenes, pero Europa debería dotar a los países de ayudas a los productores u operadores para que saquen mercancías por tren”, sentencia Sebastián.