9 de febrero de 2023 | Actualizado 18:44

El dato en tiempo real se impone como palanca para trazar una última milla más sostenible

La gestión de los datos de movilidad ayuda a predecir dinámicas, tendencias y congestión para ordenar los flujos de reparto en ciudad
Los ponentes en el panel de movilidad de BNEW sobre futuros modelos de tráfico urbano | BNEW

La recogida de datos en tiempo real sobre la movilidad en los centros urbanos se presenta como elemento indispensable para replantear la última milla. Las crecientes restricciones al acceso de vehículos pesados a los centros urbanos, así como el alto nivel de emisiones que emanan del ecommerce son elementos que convierten la actual relación entre ciudad y distribución urbana en “insostenible”, en palabras del consejero delegado de Saba, Josep Martínez Vila, durante su intervención en el vertical de Movilidad de la Barcelona New Economy Week (BNEW). Para ordenar la situación, se necesita “un cambio de modelo que debe incentivarse” para el cual el uso de la información es “clave”. Según datos del directivo de aparcamientos Saba, el origen del 40% de las emisiones en ciudades como Barcelona y Madrid procede del tráfico de distribución generado por el comercio electrónico.

Los datos permiten fijar una estrategia para priorizar el acceso de determinados vehículos a los espacios urbanos

Según el miembro de la junta de la Asociación de las Empresas Industriales Internacionalizadas (AMEC) Ignacio Sánchez Terán, el uso de tecnología de datos puede utilizarse para establecer sistemas de clasificación del tipo de vehículos que deben priorizarse en cada momento al entrar en un espacio urbano, una circunstancia que actualmente “tenemos fácil” cuando se trata de penúltima milla, pero que en la última milla supone “un reto”, puesto que ya se corresponde “con una circunstancia individual”, ha matizado. Sin embargo, el representante de AMEC ha insistido en que ese “es el camino a seguir” para ir avanzando hacia una última milla más sostenible. En este sentido, la directora de Zaragoza Logistics Center (ZLC), Susana Val, ha añadido que “en varias ciudades ya se utilizan hotspots de recogida de datos de entrada y salida de pasajeros, y carga y descarga de mercancías”. También ha puntualizado que la principal asignatura para los actores que aspiran a adaptar el ecommerce en los futuros entornos urbanos -y viceversa- es saber cómo “conjugar esos datos”.

Otro de los factores que afectan a la sostenibilidad del modelo actual de reparto en ciudad recae sobre las entregas fallidas el comercio electrónico y su consiguiente repercusión en la eficiencia del trayecto. “El 30% de los movimientos de logística en los centros urbanos son ineficientes, entre el 20% que corresponde a entregas fallidas o devoluciones de productos”, ha detallado Josep Martínez Vila (Saba), para quién la información recabada en este sentido es importante a la hora de prever la “congestión” y revertir la ineficiencia, pero que también apuesta por un “cambio de modelo” en cuanto a los modos de reparto. En este sentido, el consejero delegado de Saba defiende la incorporación de minihubs, centros de reparto en el interior del recinto urbano, desde los cuales se muevan las mercancías en “patinete eléctrico o bicicleta”, y a las cuales lleguen desde fuera de la ciudad en horario nocturno.

También el director general de la Dirección General de Tráfico (DGT) ha defendido estas fórmulas para mitigar impactos del comercio electrónico. A su juicio, la solución a largo plazo estriba en “acercar el hub logístico al centro de la ciudad”, un proceso del que “existen varios proyectos al respecto”, pero que a día de hoy no “es una realidad”, reconoce.