9 de febrero de 2023 | Actualizado 18:44

El consumo saludable genera nuevos tráficos para la logística a temperatura controlada

La logística del frío augura más inversión y desarrollo para responder al aumento de la demanda mundial de alimentos frescos y congelados

Los crecientes hábitos de consumo saludables y la mayor demanda de alimentos frescos y congelados en todo el mundo contribuyen y contribuirán a impulsar todos los segmentos de la cadena de suministros refrigerados. Así lo creen sus actores, que observan como la demanda de ciertos perecederos ligados a este tipo de consumo ha ayudado a mantener el crecimiento de los volúmenes reefer a nivel global tras la pandemia, un crecimiento que se espera que se sostenga a pesar de los matices de un 2022 más retraído. “Hay un crecimiento de la demanda en los últimos años, y en el sector logístico hay cada vez más necesidad de mover productos relacionados con esa tendencia, ya sean productos saludables, alimentos frescos o alimentos congelados”, afirma el director ejecutivo de Cold Chain Federation UK, Shane Brennan, quién añade que “aunque actualmente vivimos un momento de disrupción en la demanda general por la inflación o las contracciones que arrastramos desde la pandemia, está claro que ese será un ámbito de inversión segura para los próximos cinco a diez años”.

“Cada vez hay más necesidad de mover productos relacionados con la tendencia saludable”
Shane Brennan Director Ejecutivo Cold Chain Federation

La inversión se despliega, en gran medida, sobre la pata marítima del reefer, ya que el tráfico por mar de perecederos supone hasta el 46% del comercio global de estas mercancías -según estimaciones de la consultora británica Drewry- y en la mayoría de casos se trata de mercancías que requieren sistemas de transporte refrigerado para cruzar las aguas o transicionar en los puertos. Ejemplo de ello es la compañía de arrendamiento de contenedores -y contenedores refrigerados- SeaCube, donde no se duda del buen desempeño que le espera al tráfico marítimo de estos productos y del crecimiento en su producción. “En términos generales, podemos hablar de un crecimiento que se está acelerando ahora mismo y que tiene que ver principalmente con productos como la fruta y los vegetales frescos”. Esta tendencia provoca “un efecto en la demanda de contenedores refrigerados”, augura el director comercial de la firma norteamericana, Gregory Tuthill.

“Hay muchísima presión regional sobre las áreas de cultivo local de agricultura sostenible”
Gregory Tuthill Director comercial SeaCube Containers

De hecho, los datos que maneja la misma compañía apuntan a crecimientos del tráfico de contenedores reefer del 4% en los próximos cuatro años, una dinámica que prácticamente no ha mostrado inestabilidad desde 2017, y que el representante de SeaCube atribuye en gran medida a la necesidad de importar producto fresco en todo el mundo por las limitaciones de los productores locales. “Hay muchísima presión regional sobre las áreas de producción local de agricultura sostenible, algo que nos hace pensar que el suministro local va a ser progresivamente reemplazado por las importaciones”, opina el directivo del fabricante de contenedores refrigerados.

Y si los productos deben alcanzar distancias más largas para responder a la demanda, su efecto se hace palpable en los puertos, donde los espacios de contenedores refrigerados ganan metros a la par que sus responsables registran un aumento marcado del tráfico en alimentos frescos y congelados. Es el caso del puerto de Amberes-Brujas (Bélgica), donde según su asesora de Desarrollo de Negocio, Ingrid Vanstreels, el flujo de productos alimentarios ha protagonizado un crecimiento “enorme” -especialmente en 2021-, propulsando así el uso de instalaciones y contenedores refrigerados para responder a una subida del 9% al salir de la pandemia, y que pese a su rebaja al 3% en 2022, se espera que “se mantenga en expansión los próximos años”.

EL ALMACENAMIENTO FRIGORÍFICO ESPAÑOL ESTÁ PREPARADO
La tendencia tampoco ha pasado desapercibida en el mercado español, donde se registran movimientos para dar respuesta a un previsible crecimiento. “Que esto existe lo confirman los incrementos en metros cúbicos de las instalaciones frigoríficas en España. En los últimos seis años, hemos tenido el 10% aproximadamente de crecimiento de volúmenes”, afirma el secretario general de la asociación de explotaciones frigoríficas, logística y distribución de España (Aldefe), Marcos Badenes. También apunta a la progresiva demanda de producto congelado como uno de los motivos detrás del fenómeno: “Ya no estamos en los años 70 donde había que convencer que el producto congelado era de calidad. Hoy no se cuestiona la calidad, es una batalla ganada”. Por ello, la infraestructura logística española “está preparada”, según Marcos Badenes, y “no habrá más dificultades que las de abrirse a un incremento de servicios y productos bajo la exigente legislación relativa a la seguridad alimentaria y la conservación de la cadena del frío”.

UN MERCADO DE 1.411 MILLONES DE CONSUMIDORES
Pese al abrupto descenso en la demanda de carne de cerdo por parte de China a causa de la recuperación de la producción propia, una tendencia que había constituido un verdadero “boom” para exportadores como España, la demanda proteica y de productos frescos por parte del país sigue siendo elevada. Según el consejero delegado y apoderado de Guangzhou Port (Europe) BV y representante del puerto chino de Nansha, Johannes Nanninga, “las tendencias [de China] se enfocan hacia una demanda relacionada con la alimentación saludable y con el consumo de alimentos frescos en alza, y más carne”. De hecho, sostiene que “el comercio de proteínas con China se va a doblar en los próximos cino años, así que se espera un crecimiento consolidado del 10 o 15% por año”.