8 de diciembre de 2022 | Actualizado 17:17
La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez, en la presentación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2023 | Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana

Los Presupuestos de 2023 igualan la inversión de los corredores Mediterráneo y Atlántico

Ambos ejes ferroviarios disponen en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado de más de 1.600 millones de euros de inversión para 2023

El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2023 presentados por el ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana certifican un ejercicio más el protagonismo del transporte ferroviario en la estrategia del Ejecutivo. El borrador de las cuentas públicas para el próximo ejercicio, que ya se ha registrado en el Congreso de los Diputados para su posterior debate, previsiblemente la próxima semana, recoge la paridad de inversión en el impulso al Corredor Mediterráneo y al Corredor Atlántico. Ambos contarán con una partida total de 3.343 millones de euros, que se dividirán en 1.695 millones de euros para el Corredor Mediterráneo y en 1.648 millones para el Atlántico. “Reitero nuestro compromiso en dar a ambos corredores un impulso presupuestariamente equivalente, porque ambos son imprescindibles para el desarrollo económico de España”, ha declarado la ministra de Transportes, Raquel Sánchez.

Este año se acelerará el desarrollo de terminales como Vicálvaro, Júndiz, Fuente San Luis o La Llagosta

En las partidas de los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene, el ministerio gestionará un total de 1.231 millones de euros en materia de movilidad sostenible, segura y conectada. Bajo este epígrafe, se destinarán 317 millones de euros a la mejora de la eficiencia del sistema de transporte y distribución de mercancías mediante el fomento de la intermodalidad y la modernización de los nodos. “Para ello, se promoverán actuaciones para el desarrollo de terminales intermodales estratégicas”, como las terminales de Vicálvaro, Júndiz, Fuente San Luis o La Llagosta, ha enumerado Raquel Sánchez. Del total de inversión del componente de movilidad sostenible, se destinarán 236.816 euros al desarrollo de los corredores europeos de la red básica de la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T).

En concreto en esta línea de inversión se incluyen distintas actuaciones dirigidas a la construcción de nuevas infraestructuras ferroviarias en los corredores y a la modernización y mejora de las ya existentes. Por otro lado, se destinarán 316,6 millones de euros al fomento de la intermodalidad y el apoyo a la logística. A nivel general, el ferrocarril cuenta con una inversión total de 8.000 millones de euros, una cifra que, según ha destacado la ministra, “duplica a la destinada por el anterior Gobierno”, y que supera en el 18% la destinada en los pasados presupuestos a este modo de transporte (6.743 millones de euros).

“El sector público no puede encogerse de hombros y actuar como una comparsa en sostenibilidad”
Raquel Sánchez Ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana

“Gracias a estos presupuestos, en el primer semestre de 2023 pondremos en servicio la conexión con Asturias y el segundo hito de la alta velocidad a Extremadura: la electrificación del tramo entre Plasencia y Badajoz. También continuaremos con los trabajos del bypass de Almodóvar del Río, la finalización de las actuaciones pendientes de la alta velocidad Antequera-Granada, el desarrollo de las obras de la alta velocidad a Santander o la electrificación de la línea Teruel Zaragoza”, ha enumerado la ministra durante su presentación del proyecto de cuentas públicas de su departamento para el próximo ejercicio. De la cuantía para 2023, destaca el aumento del 4% respecto a las pasadas cuentas en la inversión en alta velocidad (2.694 millones de euros) y de hasta el 22% en la red convencional y de Cercanías (3.467 millones de euros).

En términos generales, este primer borrador cuenta con una inversión real y directa de 16.550 millones de euros solo del ministerio de Transportes, de los cuales 5.070 millones pertenecen a los fondos de recuperación europeos. El desembolso actual supone un aumento del 44,3% respecto a las pasadas cuentas de 2022, que contaron con una gestión por parte de Transportes de 11.470 millones de euros, de los cuales 4.982 millones correspondieron a los fondos europeos. De esta forma, el ferrocarril ha pasado a suponer el 48% de la partida presupuestaria manejada por el ministerio. La ministra Raquel Sánchez ha enfatizado esta apuesta inversora “por el enfoque en la revolución verde en la movilidad”. De hecho, ha continuado, “priorizamos el ferrocarril por ser el medio más respetuoso con el medio ambiente”, porque “el sector público no puede encogerse de hombros y funcionar como una mera comparsa en materia sostenible”, ha asegurado.

1.548 millones de euros

La red viaria contará con 1.548 millones de euros para su conservación

LOS PRESUPUESTOS PARA 2023 DEJAN FUERA EL PAGO POR USO
Por otra parte, y dentro del mecanismo de movilidad sostenible, se destinarán 1.206 millones de euros, de los cuales 317 millones irán a la construcción y mejora de accesos terrestres a puertos. El sistema portuario de interés general ha contabilizado una inversión de 1.206 millones de euros “por su contribución a la cadena logística, para fomentar la mejora de la intermodalidad de la red de puertos, así como para la promoción de tecnologías y energías alternativas”, ha señalado la ministra, que recuerda que “somos el primer país de Europa en tráfico de contenedores”. Por su parte, los aeropuertos contarán con una inversión de 827 millones de euros que se dividirán entre el gestor aeroportuario Aena y la entidad pública de navegación aérea Enaire.

En lo tocante a la red viaria, para 2023 hay reservados 2.666 millones de euros, de los que 1.548 millones son para conservación, “la mayor cantidad de la historia”, según el ministerio. Respecto al empleo de las autopistas y el debate del pago por uso, la ministra ha querido matizar que no es un aspecto que esté contemplado en los presupuestos para 2023, “puesto que no se ha aprobado al no haber consenso ni con las comunidades autónomas ni con los agentes que intervienen en la carretera”. Esta medida ya quedó excluida del anteproyecto de Ley de Movilidad Sostenible en marzo por no alcanzarse ningún acuerdo. También ha asegurado que el año que viene estará dedicado, entre otras cosas, a “analizar alternativas y modelos” para su implantación.